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La fiscal, en sus conclusiones del juicio de Ardines: "Los cuatro acusados son culpables del asesinato, no tengo dudas"

La Audiencia Provincial de Oviedo celebra uno de los juicios más mediáticos de los últimos años en Asturias

Juicio.

El juicio por el asesinato del concejal de IU de Llanes Javier Ardines sigue en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Asturias. El proceso se prolongará a lo largo de todo el mes de noviembre, durante al menos 18 sesiones.

A continuación te mostramos el "minuto a minuto" en el que los redactores de tribunales de LA NUEVA ESPAÑA te narrarán todo lo que ocurra esta mañana en el juicio.

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Última actualización 14:14

El juicio concluye hasta que la semana que viene empiece la deliberación.

Maamar Kelli.

Última palabra de Maamar Kelli

"Yo no he matado a nadie", dice entre lágrimas. "Agradezco a España que me haya acogido, pero yo no he hecho nada". Termina su declaración.

Djillali Benatia.

Turno de última palabra

Djillali Benatia utiliza este turno para insistir en los presuntos malos tratos que sufrió por parte de los investigadores durante la investigación. "Me metían en un despacho, me presionaban y me amenazaban. Me decían que no iba a ver más a mis hijos. Me decían que estaba compinchado con Jesús, Pedro y Maamar. Yo conté la historia que ellos me repetían todo el rato. Venían a la celda cada hora. No podía aguantar esa presión", asegura. "Cuando terminé de declarar no me dejaron leer la declaración. Después de esa declaración me dijeron que la jueza estaba muy contenta. Me dijeron que pidiera perdón a la familia y que me caerían dos años".

Djillali asegura que no denunció a los agentes porque tenía miedo que le quitasen a sus hijos. "Me dijeron que iban a ser dos años y les creí. Pensaba que podía comerme dos o tres años con tal de que no me quitasen a mis hijos", explica. El acusado relata cómo fue su detención y critica que se hubiese hecho con sus hijos delante. "Yo no soy un delincuente. Cometí algunos pequeños robos cuando era joven y lo pagué. Desde 2003 no he vuelto a pisar una comisaría", asegura.

"Yo no maté a ese hombre. lo juro por mis hijos. Yo no he viajado a Asturias y no he hecho nada. Esto es un horror para mi y mi familia", asegura. Termina su declaración.

El letrado asegura que su defendido no lee bien el español, lo que, en su opinión echa por tierra las afirmaciones de que Maamar huyó tras leer una noticia sobre la investigación del crimen de Ardines. Sobre los sprays encontrados en la casa de Maamar Kelli, Barutell asegura que eran propiedad del sobrino de su defendido. "Uno de ellos apareció en una chaqueta de la talla M que no le entra a Maamar ni en un brazo. Eso sí, el agente aseguró que era una talla M 'de las grandes'. Vaya, Guardia Civil y experto en moda".

El abogado deja para el final algunos episodios en los que, en su opinión, se equivocaron los investigadores. "La Guardia Civil llegó decir en esta sala que en toda relación sentimental hay relación sexual. Otro agente habló de transferencias de ADN en la escena del crimen para después reconocer que solo tiene el bachiller. Pero para que entra usted a valorar eso, eso lo tendrán que decir los peritos", asegura. El letrado entiende que el relato sobre los viajes de su defendido a Argelia y la presunta huida a Suiza no se sostienen. "Cuando se va a Suiza su teléfono sigue intervenido. ¿Por qué? Pues porque no tienen nada. Están ahí los investigadores esperando con paciencia franciscana a ver si decía algo, pero nada".

"Pese a todo el operativo de escuchas y seguimientos, no tienen nada", asegura el letrado. Barutell hace hincapié en varios puntos de la causa y con eso termina su exposición.

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Las conclusiones del abogado de Maamar Kelli

Turno ahora para las conclusiones de Fernando Barutell, abogado que representa a Maamar Kelli. El letrado asegura que, al igual que sus compañeros, él también busca la verdad. El abogado aprovecha el inicio de su exposición para volver a hablar sobre el viaje de su defendido a Argelia. Se queja por la inadmisión de una prueba documental y critica la actuación de los investigadores. "Si hay alguien que defiende a la Guardia Civil, ese soy yo. Tengo familia que es Guardia Civil, pero si un médico se equivoca se dice y si quien se equivoca es un agente de la Guardia Civil, también se puede decir". Habla también el letrado de alguno los puntos en los que confronta con la fiscal.

El abogado asegura que él sí quería que testificase el sobrino de Maamar Kelli. Barutell explica que incluso llegó a renunciar a su defensa por no estar de acuerdo con su defendido en este punto. Vuelve a insistir el letrado en que el sobrino tenía acceso al teléfono y que el teléfono se perdió sin más. "Como va a denunciar si no estaba a su nombre y tendría unos 5 o 10 euros de saldo", asegura. El letrado cuenta que él mismo perdió una pluma de cierto valor durante el primer día de juicio y que tampoco lo denunció.

Barutell cuestiona ahora las pruebas presentadas en el juicio sobre la identificación del vehículo con el que supuestamente Maamar Kelli y Djillali Benatia viajaron a Asturias. "Para mi, la persona que va de copiloto no es mi defendido, es una persona bajita. Es mi impresión". El abogado explica ahora los viajes de Kelli a Argelia. "Se dice que huyó, pero luego se dice que volvió a los pocos días. No digo que tenga que estar fuera 20 años hasta que prescriba el delito, pero unos días...". El letrado explica que esos viajes eran frecuentes. "Aunque afeó un poco los informes médicos, parece que ahora la fiscal sí cree que la madre de Maamar estaba enferma". Explica ahora las fechas en las que se celebraba la fiesta del cordero. "Su mujer dice en la primera declaración que el motivo del viaje fue la fiesta del cordero, por eso no es cierto como dice la fiscal que nos lo hemos sacado de la manga ahora". El letrado critica ahora el trato que se le ha dado a la mujer de su defendido.

El abogado asegura que los cálculos de los investigadores sobre el trayecto del viaje, su duración y su velocidad no son creíbles. "Las llamadas de Djillali Benatia y Jesús Muguruza o las de Djillali con Maamar Kelli no son prueba de que se haya cometido ningún asesinato. Eran amigos. Eso no demuestra nada".

Adrián Fernández vuelve a preguntarse por qué no se investigó a otras personas. Insiste en los restos de ADN de la mujer que mantenía relaciones con Ardines encontrados en la escena del crimen. Critica también que nadie investigase los rumores sobre los fardos de droga o los conflictos personales de la víctima con otras personas de la zona. "La obsesión era Pedro, todo era Pedro. El intermediario y los sicarios eso ya viene después". El abogado cree que el ataque que sufre Ardines es frontal. "Se defiende, hay heridas en el brazo y en el labio. Eso es un ataque frontal", asegura.

"El veredicto tiene que ser de no culpabilidad, busquen la verdad". Con estas palabras termina su intervención.

El juez hace un receso antes de escuchar al abogado de Maamar Kelli.

El letrado cuestiona la investigación desde el principio. "Creemos que la investigación tiene lagunas, dejémoslo ahí", asegura. Adrián Fernández, al igual que sus compañeros, asegura que no se investigó como procedía todo lo relacionado con la mujer que mantenía relaciones con Javier Ardines. "Como no nos da mala espina, como nuestro olfato policial nos dice que ella no hizo nada, pues la descartamos", critica el letrado. Repasa también lo que él considera otros fallos en la investigación.

"Se ha hablado mucho de la declaración de mi defendido. Se dice que pidamos las cámaras. Es obvio que hay muchos lugares sin cámaras en los que los investigadores pueden hablar con Djillali sin que se grabe", explica el letrado. "Se nos dice que le visitan dos agentes, pero que es breve. No lo sabemos, no hay registros", añade. La suspensión de la declaración a Jesús Muguruza "por un supuesto gesto de una letrada", es otro de los temas que repasa el abogado.

"A Djillali Benatia solo se lo creen cuando se lo quieren creer. A veces, nos lo pintan cómo a delincuente precavido, en otras, comete fallos porque se confía". El abogado explica que no se encuentra nada en los registros que se practicaron en su domicilio o su vehículo. "Aseguran que el coche de Djillali Benatia está perfectamente identificado, que saben que trayecto hizo, hasta Asturias pero no es verdad. No lo tienen acreditado. No se ve en las imágenes y por eso hacen una recreación en 3D". El abogado asegura que es incongruente apagar el móvil para nos ser localizado pero que entra por un peaje porque se siente seguro".

Las conclusiones del abogado de Djillali Benatia 

Adrián Fernández, abogado de Djillali Benatia, empieza su intervención con los agradecimientos. El letrado recuerda la importancia del derecho de defensa. "A estos señores se les piden 25 años de prisión, tiene que haber dos partes, pero también tiene que haber igualdad de armas y un juicio justo". El abogado asegura que no tiene ninguna inquina a la Guardia Civil y que es su labor cuestionar cómo se ha realizado la instrucción. "Parece que tenemos que dar sus conjeturas por válidas sin más. Estamos aquí para examinar su actuación, no para torpedear la investigación. Estamos aquí para defender a estos señores. Estoy aquí para pedir un veredicto de no culpable".

"Todos buscamos la verdad. Lo que se pide es que haya pruebas directas, no indicios. Desde mi punto de vista no hay prueba directo". El abogado pone el acento ahora en la importancia de la decisión que va a tomas el jurado. "Este juicio ha sido mediático. Eso no lo elegimos nadie. Eso pesa en las conciencias. Espero que en las suyas no, pero es evidente que si coges un titular del caso hace un año, parece que la cosa esta hecha. Por desgracia, en este caso el bombardeo es diario".

Al igual que sus compañeros de defensa, el letrado recuerda los fallos que se cometieron en el caso Rocío Wanninkhof. "Se parece a este caso, pero no por ello se amparen en que una instancia superior corregirá su decisión. Es su decisión. No lo hagan pensando en que alguien va a corregir su decisión", asegura el abogado.

"Ustedes tiene que diferenciar las pruebas de las conjeturas. Si no está respaldado con pruebas, las conjeturas no valen", afirma el letrado. "Es muy complicado condenar a nadie por un delito de esta importancia sin que haya pruebas directas. Aquí no las hay. No hay ningún testigo. Una mujer escucha voces, un vecino que escucha ladrar a un perro, no hay nada más". El letrado reconoce que hay pruebas periciales, "algunas las pedimos las denfensas y me atrevería a decir que no hay ninguna prueba en contra de estos señores". "El que acusa es que tiene que demostrar lo que dice, claro que las defensas vamos a hablar de la presunción de inocencia, estaría bueno que no lo hiciésemos".

Critica ahora Mendiguren la actuación policial durante los registros domiciliarios y las detenciones. "Se ha hablado sobre las cámaras en los calabozos. Jesús estuvo horas en un furgón y allí no hay cámaras. Entraba y salía quién quería. Hay agentes que han faltado a la verdad".

El letrado recuerda ahora los fallos que se cometieron en el caso de Rocío Wanninkhof. "Los investigadores decían que Dolores Vázquez era celosa y posesiva y el jurado popular la condenó sin pruebas. Esas acusaciones y descripciones me suenan, no se a ustedes".

Mendiguren defiende su labor durante el proceso. "Esa defensa no se inventa nada, si Jesús dice que viajó con Julián, viajó con Julián. Existe, no es un gnomo. Vive en Deusto y es amigo de mi defendido". "Lo que vale es lo que ustedes [refiriéndose al jurado] han visto y presenciado estos días. Lo anterior no vale. Mi defendido es inocente. Ustedes tiene la verdad judicial en sus manos y les pido en conciencia que no condenen a Jesús Muguruza". El letrado termina su intervención con agradecimientos.

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Las conclusiones del abogado de Muguruza

Luis Mendiguren, abogado de Jesús Muguruza [el presunto intermediario], ha comenzado su exposición recordando la importancia de la presunción de inocencia. En su repaso del caso, el letrado ha remarcado que no hay pruebas directas y que nadie ha demostrado ninguna de las cosas por las que se acusa a su defendido El abogado critica la actuación de los investigadores y califica la instrucción de "desastrosa y llena de parches".

Mendiguren señala algunos de los que, en su opinión, han sido los fallos más graves de la investigación. El letrado critica que no se hayan investigado a otros posibles sospechosos y, al igual que hizo el abogado de Pedro Nieva, pone el acento en los restos de ADN que aparecieron en la escena del crimen y que correspondían a la mujer que mantenía relaciones con Ardines en aquellos días. El letrado cree que no se investigó este tema como procedía.

"Los agentes utilizaron con Katia una técnica policial que consiste en detener a alguien un montón de horas para luego hacer escuchas en su coche y su domicilio, escuchas que resultaron totalmente baldías", asegura el abogado. Vuelve ahora a hablar de la mujer que mantenía relaciones con la víctima para criticar el poco empeño que tuvieron los investigadores en investigas a su marido.

El letrado repasa ahora las pruebas presentadas por los investigadores. "Todo lo que no les interesa desaparece o directamente no existe". Sobre el coche, el letrado asegura que las imágenes de coche solo se toman en el País Vasco. "Las estimaciones que hacen sobre el trayecto del viaje y la velocidad del vehículo son totalmente imposibles de cumplir", explica. "El experto que vino a explicar el viaje no demostró nada y fijo la hora de salida cuándo a él le dio la gana".

Comienza la última sesión del juicio por el crimen de Ardines en el que los abogados de Jesús Muguruza, Djillali Benatia y Maamar Kelli exponen sus conclusiones sobre el caso.

El juez da por terminada la sesión, que se reanudará mañana con la exposición de conclusiones de Luis Mendiguren, abogado de Jesús Muguruza.

"Son conjeturas"

Habla ahora el letrado de los posicionamientos telefónicos y los informes realizados por los investigadores. El letrado trata también de desmontar las pruebas referentes a los restos de spray hallados en la valla y en el cuerpo. Se centra ahora en las páginas web de espionaje que consultó Pedro Nieva tras descubrir la infidelidad: "Mirar no prueba nada. Eso no demuestra control alguno. Son conjeturas. Nadie encontró la baliza que aseguran que Pedro NIeva colocó en el coche de su mujer. Por lo tanto, conjetura", asegura.

Se centra ahora en la prueba que supuestamente sitúa a Pedro Nieva cerca de un locutorio de Bilbao. "¿Dónde está el informe pericial? Eso compete a quien acusa. No se puede dejar todo a la declaración de los investigadores", asegura el letrado. "Nos dijeron que las intervenciones telefónicas suponían cientos de horas de grabación. Solo hemos escuchado una conversación entre Pedro y Katia, y otra de Katia con su hermana. Dirán que Pedro es muy cuidadoso, pero es el mismo que se presentó voluntariamente ante los agentes para decir que él estaba cabreado con el señor Ardines".

"Los viajes a Asturias, su trayecto, duración, velocidad... todo conjeturas. El coche tendría que haber viajado a 151 kilómetros por hora para que se correspondiese con lo expuesto por los investigadores", asegura Beramendi. "Si hay algo que está mal hecho, hay que sacarlo y hay que decirlo. En la declaración de Katia [la mujer de Pedro Nieva] no consta que se le haya dicho que podía no declarar e irse. Los agentes aseguran que es un error, pero ella no lo recuerda. Querían que se pusiera nerviosa para grabar luego su reacción en el coche de vuelta a casa", asegura el abogado.

Sobre la grabación de Pedro Nieva a su mujer y Ardines, el letrado ve creíble que su defendido grabase la conversación por error. "No se ha visto un solo mensaje en el que Pedro Nieva escriba una palabra malsonante sobre el señor Javier Ardines. El señor que habló sobre la posible colopatía de Pedro era el peritó que volcó los mensajes, no un experto en psicología. No dejó de sorprenderme en los juicios", explica. "Pedro ni siquiera borró el famosos mensaje de 'Pedro, qué has hecho'. Esa misma persona que otros pintan como el urdidor de un complejo plan", añade.

El letrado habla sobre la declaración de Djillali Benatia y las circunstancias en las que se produce. Asegura el letrado que esa confesión se produce en un ambiente en el que la los investigadores necesitaban "que el caso explotase". Pone en duda también las visitas que recibió el acusado durante esa detención. "No hay cámaras en todos los calabozos. No pedí la declaración de los agentes porque soy un viejo zorro. Llevo 40 años en esto. Si el número del agente no consta, puede venir cualquiera a declarar a la sala", explica el letrado.

Expone ahora las contradicciones de la fiscal. "Si se cree la declaración del Djillali Benatia, créala toda. No crea solo las partes que le interesan". Explica el abogado que esa declaración no debería afectar a su defendido. Antes de terminar, Beramendi hace algunas aclaraciones sobre la alevosía. "Entiendo que deben emitir un veredicto de no culpabilidad porque creo firmemente que esa es la verdad judicial. Les han traído conjeturas, no pruebas. Creo que un veredicto diferente sería condenar a un inocente". Con estas palabras termina su intervención.

Las conclusiones de la defensa de Pedro Nieva

Toma la palabra Javier Beramendi, abogado del presunto inductor del crimen, Pedro Nieva. Tras empezar con los agradecimientos, el letrado se dirige jurado. "Les piden hacer un cesto con unos mimbres muy pobres. Todos buscamos la verdad, pero la verdad judicial la establecen ustedes. Solo se pude dictar un veredicto de culpabilidad si hay certeza plena, y para ello tiene que haber pruebas Los indicios han de llevarnos a una sola posibilidad final, si hay más de una, no son indicios, son conjeturas".

"Yo no voy a atacar a la Garcia Civil, voy a cuestionar una investigación concreta. Igual que se equivocan abogados y jueces, los agentes también se equivocan". El letrado recuerda los errores que se cometieron en el caso de Rocío Wanninkhof y que terminaron con la condena de Dolores Vázquez y su posterior puesta en libertad. "La única línea de investigación en este caso ha sido una: Luis Pedro Nieva. Ese mismo día, la hija de la víctima habla a los agentes de la grabación de Pedro Nieva a su mujer y ese mismo día también, uno de los investigadores le pregunta a Katia si su marido era celoso. De ahí el famoso mensaje 'Pedro, qué has hecho", asegura Beramendi.

"Unos días después del crimen ya se pide investigar un buen número de teléfonos vinculados a Pedro y su familia. Unos días después se pide intervenir y grabar esos teléfonos. Después se balizan los coches de la familia. No se hace con nadie más. Pedro es el objetivo", explica el letrado. "Los investigadores fijaron primero la hipótesis y se centraron en Pedro por la grabación [la famosa conversación entre Katia y Javier Ardines]", añade.

El letrado repasa ahora los conflictos de la víctima en el Ayuntamiento de Llanes y diferentes problemas con algunos vecinos. "Yo no tengo nada que decir de estas personas, pero nada de esto se investigó". Beramendi habla ahora sobre los rumores sobre fardos de drogas en la costa de Llanes. "También están las líneas sentimentales y aquí hay más de una. La hija de Ardines habla de un problema con el marido de una mujer de la zona y de la mujer con la que la víctima mantenía relaciones. Esto tampoco se investigó. No me oirán decir que esta mujer tenga algo que ver con la muerte de Javier Ardines. Solo digo que esto no se investigó cómo se debe. Sus declaraciones fueron 'atemperadas" por los investigadores para no dañar a terceras personas y esto no se debe hacer. El juez debe conocerlo todo para valorar", asegura.

"En la escena del crimen solo aparece ADN de la víctima y de esta mujer". El letrado establece una serie de contradicciones entre las muestras recogidas y las declaraciones testificales de la mujer. "Los investigadores le informaron antes de declarar de que habían encontrado ADN suyo en la escena. Ella no responde de corrido ni da información. Se le va preguntando. Las pesquisas que descartaron a esta mujer y a su pareja, ¿dónde están?". El letrado explica que las transferencias de ADN no pueden establecerse [saber si eran primarias o secundarias] cómo aseguraron los agentes. "No se investigó nada", añade.

"La única prueba de que esa relación sentimental existió es que lo dice ella. Ella es la única fuente de prueba. Los investigadores no miraron estas cuestiones ni medio minuto", asegura Beramendi. El tema de la higiene de la víctima es tratado también en las conclusiones para establecer contradicciones sobre cómo se produjeron las transferencias de ADN.

Las conclusiones de la acusación particular

Interviene ahora Antonio Pineda, abogado de la acusación particular que ejerce la familia del concejal. El letrado está realizando una narración cronológica de los hechos y de la investigación posterior al crimen. "Pedro descubre la infidelidad y, desde ese momento, somete a su mujer a un control riguroso que incluye seguimientos a su vehículo. El viaje a Asturias empeora la situación de celos y control. Pedro quiere entonces ejecutar su plan. Hace pública la infidelidad, ese momento es desencadenante de todo lo que ocurre después".

El abogado asegura que los posicionamientos telefónicos son una evidencia clara de cómo se desarrollaron los acontecimientos. "La declaración de uno de los asesinos, Djillali Benatia, demuestra con claridad cómo se produjeron los hechos y despeja cualquier tipo de duda". "Los cuatro son autores de un crimen que acabó salvajemente con la vida de un hombre", asegura Pineda.

"Las defensas intentan distraer, desenfocar y sembrar dudas recurriendo a toda una serie de fuegos de artificio. Desempeñan un interés legítimo, pero a poco que analicemos su estrategia, vemos que se deshace como un azucarillo en el café", explica el letrado. "La aparición dos años después de un tercer hombre de nombre Julián es un intento de distracción. La presencia de Djillali Benatia está demostrada. De existir, las defensas lo habrían traído para exculpar a sus defendidos. Está claro que es una persona inventada".

"La estrategia de tratar de desacreditar el trabajo de los agentes que intervinieron en el caso resulta hasta grosera. La declaración de Djillali Benatia es legal y se hizo sin presiones. Eso ya ha quedado claro. ¿Por qué no se piden las grabaciones de los calabozos para demostrar sus afirmaciones? No se intenta demostrar porque es una mentira", asegura.

"La pérdida o robo del teléfono de Maamar Kelli es otra de estas estrategias. Ni lo perdió ni se lo robaron, lo llevaba encima el señor Maamar el día del crimen. Lo llevaba muy tranquilo porque sabía que no estaba a su nombre", explica Pineda. "También se hablará de la mujer que mantenía relaciones con el señor Ardines en aquellos días. La Guardia Civil tuvo en cuenta todas las líneas de investigación hasta que encontró una que dio resultados. Una línea de investigación que permitió esclarecer lo que ocurrió", explica. "Para la víctima ya es tarde, la familia no ha hecho declaraciones porque confía en el jurado y esperamos una resolución que condene a los cuatro acusados". Con estas palabras termina su intervención.

Desmontando a las defensas

"Hablaran de la presunción de inocencia. En este caso la ha habido. También esgrimirán que las dudas benefician al reo, pero aquí no las hay. Solo quieren sembrar dudas. Hablan de coacciones durante las declaraciones pero no piden el visionado de las cámaras. Solo quieren sembrar dudas. Otro ejemplo, el sobrino de Maamar Kelli. Según su mujer, usaba el teléfono del acusado, los sprays eran suyos, pero luego, a la hora declarar, las defensas renunciaron a que hablase en sala. Intentarán también sembrar dudas con otras posibles autorías. Quizá hablen de la otra mujer que mantenía relaciones con Ardines. De posibles problemas en el Ayuntamiento de Llanes o diferentes rumores. No les hagan caso, solo quieren sembrar dudas", asegura la fiscal. "Es una pena que pretendan echar por tierra el trabajo de la Guardia Civil. Intentan agarrarse a lo que sea para declarar nulas las actuaciones. No nos centremos en las sombras que pretenden crear, centrémonos en la luz.", explica.

"Les pido que piensen en la familia y en la justicia. Les pido sentido común y sumar, gracias por escucharme". Con estas palabras, termina la exposición de la fiscal.

El juez hace un receso antes de continuar con el resto de conclusiones.

La implicación de Jesús Muguruza

"Que Pedro Nieva asegurase que él no lo mató y que tampoco envió a nadie para matarlo, en un momento en el que nadie barajaba esta posibilidad es revelador. Pedro Nieva es el inductor del asesinato", asegura.

"Jesús Muguruza es el intermediario del crimen y tiene una intervención activa. Según declaró Djillali, Jesús propuso la emboscada. Jesús impartió instrucciones para realizar el asesinato. Intervino y así lo demuestran las llamadas a Djilali Benatia y el característico proceder en las comunicaciones telefónicas entre los implicados. El día del crimen, Benatia le llamó 100 veces a Jesús Muguruza. Esas llamadas demuestran urgencia, necesidad de contar algo y no se corresponden con una amistad ocasional para ir a pescar. Jesús es la persona que busca a los sicarios, tal y como cuenta Djilali Benatia en su declaración. Es además el que paga por el trabajo", relata la fiscal.

La implicación de Djilali Benatia y Maamar Kelli

"Las llamadas del día del crimen y los posicionamientos telefónicos demuestran que Djilali recogió a Mamar ese día y así lo reconoció el propio Benatia en su declaración. Viajaron a Belmonte de Pría y, a la hora del asesinato, estaba en una zona compatible con la escena del crimen, según demostraron los agentes que investigaron el posicionamiento del teléfono del teléfono de Maamar", asegura la fiscal. "El vehículo que utilizaron está perfectamente identificado por las cámaras de tráfico y un peaje, en el que se leyó incluso su matrícula". "Djilali Benatia se deshizo del teléfono cuatro días después del asesinato y Maamar Keli se fue de España tres días después. Sobre este viaje, primero dijeron que viajó para ver a su madre, después que porque era la fiesta del cordero".

"Sobre los sprays encontrados en la casa de Maamar Kelli, es cierto que no hay una coincidencia plena, pero es que los investigadores no buscaba una coincidencia plena, se buscaba que fuese compatible, que eso no les ocasiones dudas", asegura la fiscal. "Han intentado decir que no eran de Maarmar, que eran de su sobrino, pero el sobrino no ha declarado. Solo buscan generar dudas. Djilali Benatia reconoce en su declaración que esa Maamar el que trae los dos botes de spray". "Además de estos indicios también tenemos las llamadas entre los acusados: 40 el día del viaje de reconocimiento y 100 tras el crimen", añade.

"Podemos afirmar que Djilali Benatia y Maamar Kelli viajaron el 16 de agosto [el día del crimen] a Belmonte de Pría en Llanes. Las defensas dirán que no era ese coche, que no coinciden las horas. La hora de la muerte es aproximada y además tenemos el teléfono de Maamar Kelli. También dirán que no era Maamar, que perdió su móvil pero no aporta ningún dato creíble. ¿Quieren las defensas hacernos creer que alguien fue al País Vasco a robarle el móvil y volvió a Llanes para matar a Ardines? También dirán que el teléfono lo utilizaba su sobrino, pero, sorprendentemente, no le han llamado a declarar. La mujer de Maamar Kelli tampoco ha sabido explicar cuándo o cómo se perdió el móvil. Solo tratan de sembrar dudas", asegura.

La fiscal explica que durante la declaración de la mujer Maamar Kelli, ella misma aseguró que cabía la posibilidad de que Maamar saliese de la casa y ella no se enterase. "Ella dice categóricamente que su marido no durmió fuera de casa esos días. Estoy de acuerdo con ella, no durmió, asesinó". Para la fiscal, está demostrado que colocaron las vallas y rociaron a la víctima con un spray de autodefensa. "Esa sustancia estaba en el cuerpo y aunque no se puede demostrar completamente no hace falta ser perito para saber que esa muestra y la de la valla proceden del mismo sitio. Además, el propio Djilali Benatia lo reconoció en su declaración".

"El golpe con un objeto que pudo ser un bate de béisbol, su fuerza y el lugar elegido demuestran que Djilali Benatia y Maamar Kelli tenían ánimo de matar", asevera la fiscal. "No importa quién golpea o quién. Son culpables de asesinato", añade. "Estamos ante un caso de asesinato, hay precio y alevosía. Un sicario no mata gratis, mata por dinero, y así lo reconoce el propio Djilali Benatia en su declaración. Para mi, hay alevosía claramente. Hay una emboscada. Era un camino estrecho, oscuro y encima colocaron las vallas. Esto es una emboscada. Es alevosía".

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