Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El interventor general del Principado dimite en plena tramitación de los fondos europeos

Senén Casal ha comunicado a los jefes de servicio su marcha de un cargo que ya ha tenido dos responsables en esta legislatura, desde 2019

El edificio de las consejerías del Principado. En el recuadro, José Manuel Senén Casal Iglesias. | LNE

El interventor general del Principado, José Manuel Senén Casal Iglesias, ha presentado su dimisión, una decisión que ha anunciado por correo electrónico a los jefes de servicio, según han confirmado a LA NUEVA ESPAÑA varias fuentes de la administración autonómica. La marcha del máximo responsable del control de los gastos del Principado llega en plena campaña de los fondos europeos y tras más de un año intenso en la estructura administrativa autonómica para dar respuesta a la pandemia del coronavirus.

Senén Casal ya había comunicado al Gobierno autonómico su intención de renunciar al cargo de interventor general, al que había llegado en junio de 2020 tras haber sido con anterioridad secretario general técnico en la consejería de Medio Rural entre 2015 y 2019. Funcionario de carrera y miembro del Cuerpo Superior de Administradores, su designación como interventor general había sido acogida con cierta sorpresa en el seno del Principado y especialmente en el ámbito de los interventores, ya que aunque ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional tanto en la administración autonómica como en la local (Ayuntamiento de Gijón), no había tenido una especial relación con las labores de supervisión y fiscalización interna que son propias de la intervención. Antes de asumir la secretaría general técnica en Medio Rural fue jefe de gabinete del presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo, entre 2012 y 2015.

La Intervención general del Principado lleva camino de convertirse en un puesto de alto riesgo, dado el gran trasiego que ha experimentado en lo que va de legislatura. Y es que el nombramiento de José Manuel Senén Iglesias se produjo en plena pandemia para cubrir la vacante de Ana Masa Timón, quien también había cesado a petición propia tras un curso escaso al frente de Intervención autonómica. Para el relevo del todavía interventor general del Principado, que se haría oficial en las próximas semanas, suena el responsable de una intervención municipal del oriente de Asturias.

Tensión

El trabajo en la cuarta planta del edificio de la consejería de Hacienda, donde están las oficinas de la Intervención autonómica, se ha multiplicado en los últimos meses y no ha estado exento de tensión. Además de dar salida al desempeño ordinario, que consiste, por ejemplo, en controlar que los fondos procedentes de la Unión Europea tengan el manejo correcto y la gestión que exige Bruselas, la Intervención ha debido asumir las tareas extra provocadas por la gestión del covid y ahora, más recientemente, la vinculada con los fondos de resiliencia comunitarios, que ya han empezado a llegar y requieren una agilización máxima para evitar el riesgo de afrontar su reintegro si no se ejecutan dentro del plazo. Una agilidad que choca con la rigidez que exige la actual Ley de Contratos, un obstáculo al que ahora hay que añadir los problemas derivados de la revisión de precios por el impacto de la inflación postcovid.

Exigencias de Bruselas

Fuentes de la administración también apuntaron que la llegada de Senén Casal a la Intervención coincidió con la marcha de un jefe de servicio con criterios de control distintos cuyo relevo también habría generado un cierto retraso en la labor de este departamento. En círculos funcionariales y conocedores del funcionamiento del Principado se considera al interventor general saliente como “una persona voluntariosa y con buena disposición”, al mismo tiempo que subrayan que “carece del perfil idóneo” para un puesto de esa especialidad en labores como las que exigen los controles financieros que, por ejemplo, requiere Bruselas para la justificación a posteriori de sus fondos.

Compartir el artículo

stats