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El Puerto de Somiedo, bajo la nevadona “de noviembre a marzo”

Enfado entre los vecinos del “Pueblo ejemplar” por dejarles aislados el Principado ante el riesgo de aludes: “Cada vez nos ponen más difícil vivir aquí; resistimos por necios”

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El Puerto de Somiedo, bajo la nevadona “de noviembre a marzo” JUAN PLAZA

Atrás, muy atrás, queda en Santa María del Puerto (Somiedo) la euforia de ser Pueblo Ejemplar de Asturias 2021. Ayer, con la primera gran nevada de la temporada, sus 22 vecinos sentían “abandono” y lamentaban que la ejemplaridad hubiese sido cosa de “solo un día”: “Cada vez nos lo ponen más difícil para vivir aquí. Básicamente, resistimos porque somos muy necios”.

El Principado dejó el sábado aislada, por el lado asturiano, a esta localidad somedana, ubicada a 1.486 metros de altitud y en donde la nieve parece eterna, al decidir cerrar la carretera de subida desde Pola de Somiedo por “riesgo de aludes”. “Es la primera vez en la historia que lo hacen, jamás lo vimos. Está nevando, no lloviendo, claro que hay riesgo de aludes. Pero aquí viven niños y personas mayores. ¿Qué hacemos si alguien se pone enfermo? Porque el médico lo tenemos para ese lado”, clamaron los lugareños. El consejero de Cohesión Territorial y Medio Rural, Alejandro Calvo, explicó la motivación de la medida: “Lamentablemente tuvimos el episodio de San Isidro –en enero murieron dos operarios de quitanieves sepultados por un enorme alud– y eso nos ha obligado a replantear la seguridad en temporales. Haremos pedagogía para que la gente entienda que la seguridad está por encima de todo. Lo más importante es llamar a la prudencia y evitar los desplazamientos innecesarios”. Por este mismo motivo el Gobierno autonómico mantiene cerrados otros cuatro carreteras: Ventana, San Isidro, Tarna y el acceso a Sotres.

El acceso a El Puerto de Somiedo desde Asturias estaba ayer bloqueado por una pared de nieve de casi un metro a la altura del hotel restaurante El Coronel, donde la quitanieves de Castilla y León y un par de coches despistados con turistas en su interior tuvieron que dar media vuelta. De allí en adelante no había asfalto, solo un manto blanco de copos. Y de allí a la Babia leonesa, la única vía de acceso, una estrecha carretera de solo un carril, con marcas de ruedas de tractor y de pisadas de ganado. Si el trayecto desde la zona central de la región hasta Somiedo por el Huerna lleva en condiciones normales hora y media, ayer había que sumarle sesenta minutos más. A las doce y media de la mañana, el último Pueblo Ejemplar de Asturias era un pueblo fantasma. Ni en las casas habitadas parecía que hubiese vida y a donde quiera que mirases había nieve. Nieve ocultando un coche, nieve tapando un cubo de basura, nieve taponando las escaleras de subida a una vivienda...

El único signo de vida había que buscarlo a pocos metros del Puerto, en donde dos parejas de ganaderos –Segundo Álvarez y Belén Lorence, y Félix Fernández y Laura Riesgo– trabajaban duro para llevar a sus cuadras cincuenta reses de carne. “Esta es la primera y última nevadona del año. Nosotros vivimos una general de noviembre a marzo”, afirmó Belén Lorence, soltando una carcajada al final. “Así, como hoy (por ayer), un día tras otro”, apuntó su marido, Segundo Álvarez. Tanto este matrimonio como el formado por Félix Fernández y Laura Riesgo están curtidos en la dureza del invierno. Ellos ni siquiera llevan guantes en las manos, pese a marcar los termómetros un grado, y portar copos hasta en las pestañas.

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Pueblo Ejemplar 2021: Todas las fotos de la Familia Real en su recorrido por Santa María del Puerto, en Somiedo Irma Collín / Casa Real / Efe

El sábado, el peor día

“Ayer (por el sábado) estuvo peor y, encima, hubo mucho aire”, aseguraron. Así que aprovecharon que el temporal amainó para recoger “hasta marzo” cincuenta reses de la ganadería de Belén Lorence y Segundo Álvarez. “Nosotros venimos a ayudar; aquí somos uno. Mañana (por hoy) subiremos parte de las nuestras para guardarlas. Vamos poco a poco”, explicó Laura Riesgo. A última hora de ayer la cota de nieve subió de los 600 metros hasta los 1.500; sin embargo, durante el día la caída de copos fue constante.

La recogida de ganado llevó horas. Las vacas ascendieron en rebaño a paso lento pero continuo desde las praderas próximas a la aldea de Meroy, en León, bajo las órdenes de tres mastines: “Niebla”, “Peña” y “Siete colores”. Solo una res, de nombre “Charlena”, se retrasó más de la cuenta, media hora, y obligó a Belén Lorence a ir en su busca carretera abajo. Entre los dos matrimonios cundía ayer el enfado a cuenta del aislamiento que sufre El Puerto de Somiedo por Asturias. “Es la primera vez que lo hacen. Riesgo de aludes los hubo siempre y hasta ahora no importaron. Nuestros hijos fueron siempre caminando para coger el bus escolar con aludes”, se quejó Laura Riesgo, que no dejó ahí su protesta. “Ejemplares fuimos solo un día. Nos sentimos un poco abandonados y no entendemos el motivo del cierre. Aquí viven niños y personas mayores. ¿Qué hacemos si alguien se pone enfermo? Mañana ya damos por perdido el colegio”, añadió la mujer, que tiene dos hijos de 17 y 13 años.

La misma crítica se escuchó en el hotel El Coronel, justo donde el rastro de la carretera desaparece. Allí trabaja Manuel Ganzo junto a sus padres y su hermana. “Jamás había visto esto, que cerrasen la carretera por riesgo de aludes. Hay mucho cabreo en el pueblo. Hablan de la España vaciada, pero es que la vacían ellos”, opinó. Ganzo, de 39 años, insiste que los pueblos como Santa María del Puerto “cada vez tienen menos servicios”, por lo que resisten en ellos básicamente porque son “muy necios”. “La máquina quitanieves de Somiedo se estropeó el sábado y, encima, después cerraron la carretera. A ello se suma que colocaron unos antialudes hace dos años y nunca funcionaron”, apuntó molesto. “Pero como apliquen esta política cada vez que nieve... Ahora, cuando decidan abrir, tendrá que venir una fresadora, porque con estos espesores con una quitanieves no hacen nada”, comentó.

Precisamente, para acceder a su hotel –y vivienda– había que pisar ayer con sumo cuidado y sumergiendo la bota entre la nieve hasta casi la altura de la rodilla. A consecuencia del temporal, el gallego José Luis García, el único huésped del local, se las vio y se las deseó para sacar el coche del garaje y poner rumbo a su casa, en Lugo. “Llevo aquí desde el jueves, vine a hacer esquí nórdico porque para esto Somiedo es ideal. Pero hoy nos costó mucho sacar el coche. Porque me ayudaron; si no, aquí me quedó. Estuvimos desde las diez paleando”, confesó poco antes de las dos de la tarde, cuando por fin ya había conseguido enfilar su ranchera hacia León.

En el interior del hotel y lejos de un frío que congelaba manos y pies en cuestión de minutos, Manuel Ganzo contó que la del sábado fue la primera nevadona del otoño. “El resto de la semana nevó poco, llegaríamos a los 30 centímetros de espesor, que eso para Santa María del Puerto no es nada”. Ayer andaría por los “80 o 90”, aunque había zonas en las que los montones de nieve superaban el metro por efecto de los fuertes vientos. El manto blanco cubría incluso la mitad de la escultura de la vaca que lleva la placa de Pueblo Ejemplar y que descubrieron los Reyes y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, el pasado 23 de octubre. “Hoy está más calmado. Por lo menos veo el pueblo, que ya es mucho decir. El sábado parecía que estábamos aquí completamente solos”, aseveró.

Estado de las carreteras

En el resto de Asturias, el temporal dejó temperaturas mínimas de hasta cuatro grados bajo cero en Leitariegos y un máximo de precipitaciones de 42,8 litros por metro cuadrado en Pajares. Estas malas condiciones meteorológicas complicaron la circulación por carretera. Durante algunas horas, la autopista del Huerna estuvo cerrada a camiones y la velocidad máxima para turismos fue de 60 kilómetros por hora. Además, estuvieron seis puertos cerrados (San Isidro, Leitariegos, Connio, Tarna, Santa María y Ventana) y en una veintena de vías fue necesario el uso de cadenas. El consejero Alejandro Calvo señaló ayer que “hay muchas incidencias abiertas”. El Gobierno había iniciado ayer al mediodía “cuatro actuaciones de emergencia”, una de ellas la del argayo mortal de Tineo y otra en la zona de Pilotuerto.

La cota de nieve sube a los 1.500 metros, pero seguirá lloviendo fuerte 

El temporal que ha sumido a Asturias en el invierno –siendo todavía otoño– continuará hoy, aunque rebajará su intensidad. La cota de nieve, que ayer estuvo en los 600 metros, rondará los 1.500, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Los cielos estarán cubiertos y habrá lluvias generalizadas, que tenderán a remitir por la tarde. De hecho, podrían abrirse claros al final del día por el oeste. Las temperaturas mínimas subirán, mientras que las máximas experimentarán pocos cambios. Los termómetros llegarán como mucho a los 14 grados. El viento soplará del noroeste y será flojo en los valles interiores y ocasionalmente fuerte en el litoral y zonas altas de la Cordillera. La Aemet tiene activa la alerta amarilla por fuertes lluvias en el litoral oriental y la Cordillera hasta las siete de la tarde. Para mañana ya se espera una mejora del tiempo.

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