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El clamor crece en el Suroccidente y empiezan las movilizaciones: "Estamos hartos del abandono"

“No queremos excusas, sino la autovía”, exige la hija de la fallecida en el argayo de Tineo, que iba en el coche aplastado y llama a moverse a quienes “aman el Suroccidente” | Marcha espontánea en Cangas del Narcea y recogida de firmas

Concentración espontánea el miércoles en Cangas del Narcea

Crece sin parar el clamor en el Suroccidente por la calamitosa situación de sus comunicaciones por carretera. Y a ese clamor se sumó ayer con fuerza Laura Álvarez Mon, hija de María Luscinda Mon Uviaño, la mujer allandesa fallecida en el trágico argayo ocurrido en el corredor del Narcea (AS-15), a la altura de Soto de la Barca (Tineo), en la noche del sábado. Álvarez Mon, en unas palabras públicas dirigidas “a todos los que amáis el Suroccidente”, les pidió “de corazón que no olvidéis esto” y “luchéis por que no vuelva a pasarle a nadie nunca”. Porque, advirtió Álvarez Mon, el fallecimiento de su madre “sí se podía haber evitado”.

La joven, que iba en el todoterreno golpeado por grandes rocas donde falleció su madre y resultó herido su padre, vincula la tragedia a la deficitaria situación de las carreteras en la comarca suroccidental, agravada ahora aún más con el corte del corredor del Narcea por el trágico argayo. Y lanza una reflexión contando la traumática experiencia que vivió en sus carnes: “Se podría haber evitado si no tuviéramos que jugarnos la vida entre rocas y pegados al embalse con carreteras dignas de hace 100 años, si no más. Y arreglando el asfalto, poniendo cuatro mallas y yendo a 50 km/h... Así no se evita que esto vuelva a pasar. A mi familia y a mí nos rodeó una pantalla de tierra y piedras, sentí que nos quedábamos allí enterrados todos, cuando íbamos pensando qué cenar; nos cambió la vida para siempre cuando más felices éramos. ¿Nos merecemos jugarnos la vida para llegar a nuestra casa?”.

“Dejando a un lado la rabia y la impotencia”, Laura Álvarez Mon hace un llamamiento a los políticos “de todos los partidos”: “No queremos excusas ni palabras, queremos soluciones y la ansiada autovía. El corredor del Narcea está agotado”. Y lanza un deseo: “Ojalá mi madre no haya muerto para que todo siga igual”. Asimismo, en otra publicación quiso agradecer la labor de los bomberos y de los sanitarios que atendieron a los cinco ocupantes del vehículo, la ayuda que prestaron los primeros testigos del argayo que acudieron al lugar y el cariño y apoyo recibidos en el funeral de despedida a su madre en Allande.

Pero, además de realizar esa petición a políticos, vecinos y personas vinculadas al Suroccidente, la joven allandesa animó a quienes compartieron su mensaje a movilizarse sumándose a una campaña de firmas iniciada en change.org que exige para el suroccidente asturiano “no más carreteras cortadas por malas gestiones” porque “no tenemos una carretera con garantías mínimas de seguridad, llegar a la capital del Principado es jugarte la vida; y esto no es nuevo: todos los inviernos ocurre lo mismo, carreteras cortadas por desprendimientos”. La iniciativa, lanzada ayer mismo, acumulaba en un solo día más de 3.200 apoyos. Asimismo, vecinos de Cangas del Narcea decidieron salir ayer a protestar en la villa canguesa.

Fue algo “totalmente espontáneo”, afirma Maribel Rodríguez, impulsora de la recogida de firmas y de la marcha que recorrió a última hora de la tarde la calle Mayor de Cangas del Narcea desde la plaza de la Oliva hasta el Ayuntamiento. Se manifiesta muy “contenta” con “la buen afluencia de gente”, habida cuenta de que no fue algo programado con antelación y de que “llovía muchísimo”. Decenas de cangueses marcharon por la calle. “La gente está animada a continuar con las movilizaciones porque está cabreada con la situación. Y está muy concienciada, dispuesta a lo que sea. La realidad es que estamos muy hartos y nos sentimos abandonados”, agrega Rodríguez.

Por ello, las protestas tienen visos de continuar y ya planifican poner en marcha la recogida de firmas presencial, además de en internet, “diseñando cartas y folletos y llegando a todos los concejos afectados del Suroccidente”. Maribel Rodríguez lo tiene claro: “Esto no puede seguir así. Si los políticos no nos atienden, tendremos que ser nosotros quienes hagamos algo”.

Marcos Verano, que tiene una empresa de artes gráficas en Cangas del Narcea, expresa con meridiana claridad el nivel de indignación. “El argayo fue una auténtica desgracia, quizás no previsible. Pero convierte en foco de atención la AS-15, donde hay diez puntos donde lo que pueda pasar sí es previsible: con árboles apuntando a la carretera, sin señalización horizontal, con argayos casi todos los días. El corredor del Narcea no es un punto negro, es una línea negra. Y los arreglos que se fueron haciendo estos años no fueron ni chapa y pintura, sino solo pintura. El abandono del Suroccidente es lamentable”, afirma Verano, contundente en su diagnóstico. “Tendríamos que juntarnos con Laciana e independizarnos”, agrega.

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