El PP entra con el cuchillo en el proyecto de presupuesto del Principado para 2022 y después de desmenuzarlo desemboca no sólo en un abierto rechazo, también en la invitación a que todo el resto de su espectro ideológico afín les acompañe en la resistencia. El diputado Pablo González ya enseña la inclinación de su grupo hacia la presentación de una enmienda de totalidad –“eso parece”– y además una exhortación “al resto de partidos del centro y la derecha” a “que se sumen al análisis crítico y no se vendan, o no cedan, o no se deslicen por los intereses partidistas, pequeños y de regate corto, para aprobar unas cuentas que son malas para Asturias y para los asturianos”.

Para llegar al abierto rechazo a las cuentas, González ha desmenuzado esta mañana unas cuentas que de entrada, a su juicio, “falsean claramente la realidad” hinchando la previsión de ingresos mediante un “diseño naif” que cuenta con un alza del 4,7 por ciento del PIB, “cuando las estimaciones más optimistas no superan el cuatro”. Habla de los “25 millones de euros más” en recaudación por IRPF, o de los 85 de diferencia favorable respecto a este año en los recursos procedentes del sistema de financiación autonómica y concluye que esa hinchazón “generará problemas en el futuro” por la suposición de recepción de unos ingresos que no llegarán y “habrá que devolver en los ejercicios siguientes”.

El parlamentario se detiene también en los 53 millones extra del coste de personal de la administración autonómica, a su juicio excesivo y amenazante “en un entorno de inflación controlada”, y señala que “contra todo pronóstico” estos presupuestos elevan la previsión de ingresos tributarios –la “presión fiscal”– en otros 53 millones. “La anunciada congelación de los impuestos en Asturias es un engaño”, enfatiza señalando que la previsión de ingresos se eleva en veinte millones en el Impuesto de Sucesiones, en quince en el de Transmisiones Patrimoniales, en medio millón la del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) o en millón y medio las de los impuestos de patrimonio y donaciones. “Deberían tomar nota aquellos partidos que están negociando o esperando no sé que historia del Gobierno a cambio de otras cosas. Ojo con cambiar oficialidades o lo que sea”, remata mirando a Foro, “por rebajas fiscales que nunca vienen…”

El principal grupo de la oposición en la Junta rechaza también los presupuestos reduciendo el esfuerzo inversor que prometen. Los 624,8 millones de euros de inversión productiva pura –la que se considera directamente generadora de actividad económica– se reducen a 38 en la cuenta que hace el PP con el argumento de que de la cantidad incluida en las cuentas cabe restar 340 millones “que nos dan otras administraciones, sobre todo la UE” y además “diez que se obtienen vendiendo patrimonio y 236 que se financian con deuda. Tiene poco mérito invertir endeudándose”, sostiene Pablo González. Sí considera que “va por buen camino, aunque resulta insuficiente”, el cheque bebé con ayudas directas por nacimiento que incluyen las cuentas y añade una reiteración de queja en demanda de la “universalidad y gratuidad” de las escuelas infantiles para menores de tres años.

De vuelta a la crítica, el parlamentario denuesta el proyecto del Gobierno como exponente de “un modelo presupuestario agotado”, en el que “los ingresos propios del Principado crecen cero” y el montante global del presupuesto se eleva gracias a “una ayuda”, las transferencias del mecanismo de recuperación de la UE, y a la “trampa” de los fondos no ejecutados de las cuentas anteriores, que se transfieren “de un año para otro” y que, siempre según su análisis, “compensan” los recortes en las aportaciones del Estado –“se desploman en 35 millones las destinadas a empleo y formación”– y la “desaparición” de los cien millones del fondo covid.