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Los preparativos para los menús de Nochebuena y Navidad

Los asturianos encarrilan la compra navideña con precios al alza e incertidumbre

La Organización de Consumidores cifra en un 8% el encarecimiento general, con angulas, cordero, besugo y algún marisco entre lo que más se ha disparado

Ricardo Díaz, en El Molinón (Gijón), con centollos. | Á. González

Unas cuantas vieiras están ya en el congelador de Miguel Ángel Ledesma y Ludi Santiso. Serán parte del menú navideño de este matrimonio de Oviedo, ambos de lo más previsores en sus compras. “Por si acaso y para que no nos anden mareando ya las hemos cogido”, explican mientras hacen la compra en la frutería de Nuria Valle, en pleno mercado de El Fontán, donde ya se nota el bullicio típico (y en aumento) de cuando se acercan unas de las comidas y cenas más importantes del año, las de Navidad y Nochebuena.

Si por este matrimonio fuera, también se llevarían a casa todo lo referente a la fruta y verdura de Navidad, “pero esto se pierde”, asume con humor la pareja.

Son dos de los muchos asturianos que han empezado ya llenar sus congeladores con carne y pescados para los menús de las fiestas. Uno de los motivos de la anticipación, el temor a que los precios se disparen; otro, evitar agobios de última hora, que falte género... “Es una de las cosas que nos preocupa”, admite Nuria Valle.

La posibilidad de una huelga de transporte genera incertidumbre entre los comerciantes. Frutas y verduras serían una de las principales perjudicadas, explica la frutera. “Ahora bien, el precio, que es siempre de lo que se habla en Navidad, no es para tanto lo que sube. De momento apenas se nota y en mi caso no son grandes subidas”.

De hecho, la piña –típica en las mesas navideñas– está hasta algo más barata que el resto del año al haber mucha oferta: ronda los 2,8 euros el kilo, y lo habitual son 3,2 o 3,5 euros. Algo han subido verduras de temporada como la alcachofa, lo normal por estas fechas; de 3,8 a 4,95 euros. “Y las frutas exóticas suben también, es lo más normal, pero esas siempre están caras”, constata la frutera.

Hay que irse a la carne y al pescado para encontrar ya las primeras subidas. En general, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cifra en un 8% el alza de los alimentos en un estudio realizado en estas fechas. La actual subida de precios supone un récord histórico, sostienen.

Las angulas son el producto que más se ha disparado, un 53%, seguidas de las almejas (36%), las ostras (28%), el cordero lechal (22%) y el besugo (15%). En el lado contrario se sitúan los percebes, que han bajado un 27%, y la merlura, un 16%.

Nuria Valle, con una piña y una pitaya en El Fontán, en Oviedo. | L. Murias

Otros productos, como los langostinos, el jamón ibérico o la lombarda apenas han variado sus precios respecto al año pasado por estas fechas, según la OCU.

La huelga de transporte y el temporal en la mar alertan al comercio

Adelantar las compras para evitar la subida de precios es un consejo básico y de toda la vida para llenar la cesta de la compra en Navidad. Este año, además, hay otros dos handicaps: la huelga de transporte convocada para días antes y las altas posibilidades de temporal marítimo, lo que podría general problemas de desabastecimiento y falta de género y, por consiguiente, un encarecimiento.

De momento, Juan Manuel Ferrero, de Pescados Juanín, ubicado en la plaza de abastos de Avilés, señala que los precios se mantienen, si bien los temporales marítimos hacen que escaseen algunas especies. “Ahora, lo que más nos piden son pescados para el horno, ya que estos se congelan fácilmente. Suelen comprar lubina, besugo y, el que más triunfa, el pixín”, explica Ferrero, que aconseja hacer los encargos con un mes de antelación: “Se pueden ahorrar la mitad si piden algún pescado como el pixín”.. En la pescadería Casapesca, también en la plaza, aseguran que “muchos compradores prefieren esperar al último día para el marisco y que este sea fresco”, apunta Iván Guillén. “Por ahora los encargos están tranquilos, los precios se mantienen y esperamos que la gente se anime y que el pronóstico de la mar mejore”.

Comprar cuanto antes y congelar para evitarse un disgusto. Esa es la receta de toda la vida de Ricardo Díaz, de pescados El Molinón, toda una referencia en el barrio gijonés de La Arena. Díaz regenta un negocio familiar con 42 años de historia junto a su mujer, Patricia Pérez.

El mal estado de la mar preocupa a los pescadores, pues estos días la flota permanecerá amarrada “A partir de ahora vamos a encontrar poco producto y caro”, explica. “Siempre recomendamos lo mismo. Comprar con previsión y luego congelarlo”, analiza. “Hay productos con los que se esto se puede hacer y otros con los que no, pero el ahorro es muy considerable”, zanja.

Para Díaz los productos estrella de las Navidades siempre son los mismos. “Virrey, lubina, besugo, percebe, cigalas. Esos son los productos protagonista”, recita casi de carrerilla, como si fuera la alineación del mejor Sporting. El pescadero observa un cambio en la forma de consumir de la gente, a raíz del confinamiento y de la pandemia. “Ahora la gente ya no sale tanto los fines de semana. Por el mismo precio, prefieren tener una calidad parecida y quedarse en casa gastándose la misma cantidad”, finaliza.

Y del pescado a la carne, otro alimento indispensable en las mesas navideñas.

Es martes, entre dos días festivos, y la carnicería El Cura de Sama está a tope. De clientes, con cola fuera incluso, y de empleados despachando género. Las fiestas se acercan, y en algunos tipos de carne este año se está haciendo acopio de forma “preventiva”, para evitar “más subidas de precios”. Así lo afirma Javier Cepedal, que junto a José Cepedal regenta el establecimiento.

Juan Manuel Ferrero, de Pescados Juanín, en Avilés, con un rodaballo. | Mara Villamuza

“Hay cosas que ya se están comprando. Lo congelan, por el miedo al aumento de precios”. Avisa no obstante que “en la mayoría de las carnes no hay subida”, aunque hay dos tipos en particular que sí lo hacen, y mucho: el cabrito y el lechazo. Cepedal apunta que “están más caras que otros años. No solo por el aumento de demanda, sino porque al parecer hay más mercado para fuera, se está exportando más y para el consumo interno estamos quedando un poco escasos”.

Y ¿a cuánto estaba y a cuánto se vende a hoy el kilo de lechazo? “Durante el año, hablando de paletillas, piernas, puede estar a 13,95 euros, y ahora ya está a 17, 18 ó 19,95 el kilo. Una barbaridad”. El resto se mantiene: “La ternera, el cerdo, un artículo muy de esta fecha como es el pitu de caleya también sigue igual. No hay incremento en ellos”. El precio de la energía sí que se nota, “no tanto en la materia prima como en productos algo elaborados”.

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