El Instituto Asturiano de la Mujer que dirige Nuria Varela, dispone de servicios especializados en igualdad de oportunidades que dan cobertura a toda la región. Los Centros Asesores de la Mujer prestan información y asesoramiento jurídico gratuito a todas las mujeres residentes en el Principado de Asturias. Asimismo prestan asesoramiento jurídico de forma específica a las víctimas de violencia de género, actuando como responsables del caso y realizando un seguimiento de las medidas puestas en marcha por la Administración para el apoyo, acogida y recuperación integral de las víctimas. Se coordinan con el resto de organismos que intervienen en la atención: Turno de Oficio de Violencia de Género, Servicio Público de Empleo, Servicio Público de Salud, Servicios Sociales y Red Regional de Casas de Acogida.

La violencia de género es una lacra con raíces profundas que cada día se cobra la vida de casi 140 mujeres en todo el mundo. La violencia contra la mujer condiciona a millones de personas en todo el mundo. También se trata de un problema complejo ante el que no siempre sabemos actuar. Sin embargo, tenemos a nuestro alcance múltiples recursos que nos ayudan a reconocer, prevenir y reaccionar adecuadamente ante este desafío.

Combatir la desigualdad

En el origen de este fenómeno se encuentran las profundas desigualdades que todavía afectan a muchas mujeres en todo el mundo. Son ellas las que llevan a muchas víctimas de violencia de género a normalizar ciertos signos que indican que una relación acabará marcada por el maltrato. También a encontrarse en una situación de vulnerabilidad, ya sea emocional o económica, que agrava y cronifica el problema.

Acabar con este problema es uno de los principales retos a los que se enfrentan países de todo el mundo. De hecho, forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 5 de la ONU -Igualdad de género-, que contempla entre sus metas la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas como una de las claves para construir un mundo más próspero y pacífico.

Por este motivo, organismos públicos y privados ponen a disposición de las víctimas y del resto de ciudadanía todo tipo de herramientas para que puedan reconocer y hacer frente a esta lacra de manera eficaz. La prevención, en este sentido, es imprescindible. El Instituto Asturiano de la Mujer ofrece una serie de materiales y recursos que ayudan a detectar cuanto antes el problema y a dar los pasos necesarios para neutralizarlo.

Cartel de la Escuela On-Line de formación en violencia de género. Lne

Igualdad, la base para acabar con el problema

Promover la igualdad entre hombres y mujeres es la mejor manera de prevenir que la violencia de género siga extendiéndose en la sociedad. Las empresas también tienen mucho que aportar, ya que el ámbito laboral es uno de los que reflejan las desigualdades de género de manera más evidente. Por esta razón, se han puesto en marcha iniciativas para visibilizar a aquellas empresas comprometidas y a compartir buenas prácticas en igualdad de oportunidades.

Erradicar la violencia de género es una tarea compleja que requiere una reacción a la altura. Solo se conseguirá con la concienciación y un esfuerzo conjunto por impulsar una igualdad real entre hombres y mujeres.

Gobierno de Asturias. Lne

Lucha contra el ciberacoso

Resulta fundamental reconocer los primeros síntomas de maltrato. Entre ellos, si la pareja o expareja hace sentir inferior, ridiculiza, aísla, humilla, grita o amenaza a la víctima, tanto en privado como en público. También las actitudes de control sobre el dinero, la manera de vestir, el teléfono móvil o las redes sociales, entre otras actitudes como el menosprecio o incluso la prohibición de que la víctima trabaje.

La violencia de género digital se da especialmente durante la adolescencia e incluye conductas como el ciberacoso como una manera de limitar la libertad que, además, genera dominación y relaciones desiguales entre hombres y mujeres.

Entre los signos que apuntan a la existencia de violencia de género digital se encuentra la interferencia en relaciones de la pareja o expareja con otras personas a través de Internet, la censura de imágenes que comparte en redes sociales, obligar a realizar el envío de imágenes íntimas o el acoso y control a través del teléfono móvil, que incluye la exigencia de geolocalización o de mostrar al agresor chats privados.

Combatir la lacra

Toda la sociedad debe colaborar para erradicar la violencia contra la mujer. La violencia de género se ha considerado tradicionalmente un asunto privado en el que ninguna persona externa debía intervenir. Hoy no solo se considera un problema social, sino que se trata de un delito público. Por esta razón, la ciudadanía tiene la obligación de denunciarlo a las autoridades.

Si se oye o presencia un acto de violencia de género, es importante comunicarlo cuanto antes e indicar el lugar de los hechos para que las fuerzas de seguridad acudan lo antes posible.

Ministerio de Igualdad. Lne