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Cuarto día consecutivo con 700 casos, la peor racha de toda la pandemia en Asturias

La región está a un paso de volver a las restricciones en la semana clave de la Navidad

Una sanitaria realiza una prueba PCR.

Asturias ha encadenado el cuarto día consecutivo en el entorno de los 700 casos de covid. Este viernes 17 de diciembre se registró una cifra semejante a la computada en los tres días anteriores, lo que configura la peor racha de todo el proceso pandémico.

La incidencia acumulada a siete días se sitúa así en el entorno de los 420 casos por cada 100.000 habitantes, la cifra más elevada de toda la crisis sanitaria en la región. La incidencia a catorce días también está en vías de rebasar todos los picos anteriores. El más alto fue de 685 por 100.000 el pasado 20 de julio, en la denominada “ola joven”, por cuanto la mayor parte de los contagiados eran jóvenes que habían finalizado el curso y estaban disfrutando de sus vacaciones a golpe de reunión masiva y de botellón.

Esta sexta ola tiene un perfil muy distinto. Los contagios se concentran en dos grupos básicos: las edades medias de la vida y los niños menores de doce años, que aún no han sido vacunados. En el momento actual, la campaña de vacunación está centrándose en los niños –aunque de una manera limitada, debido a la insuficiencia de las dosis disponibles– y en las franjas de población de 50 a 59 años (comenzando) y de 60 a 69 años (concluyendo).

El golpe de timón en la gestión de la pandemia de covid-19 en Asturias parece estar más próximo. El elevado nivel de transmisión del virus, que en los últimos cuatro días ha alcanzado un promedio de 700 casos diarios, y la inminencia de las celebraciones navideñas, ha impulsado al Ejecutivo regional a poner sobre la mesa, de una manera seria, la aplicación de restricciones que vayan más allá de garantizar la ventilación de los locales de hostelería, ocio nocturno, apuestas y gimnasios. Según ha podido saber este periódico, estas decisiones podrían adoptarse a principios de la próxima semana. Se baraja que consistan en la limitación de aforos y de horarios y la exigencia del “pasaporte covid”, entre otras directrices. Otra línea de actuación posible es la que ya han propuesto varias comunidades autónomas: recortar el número de asistentes a las reuniones familiares de Navidad.

El impacto de ómicron

La fuerte irrupción de la nueva variante del virus, ómicron, y el serio aviso que acaba de enviar el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) de que las vacunas desarrolladas hasta el momento no son herramienta suficiente para frenar la sexta ola pandémica, han llevado al Gobierno de Barbón a cambiar de postura. Y lo ha hecho cuando se cumple una semana de la publicación de unas medidas muy ligeras –en esencia, obligar a que haya medidores de CO2 en los tipos de locales antes citados– a las que se pretendía dar dos semanas de margen.

Preservar la economía

Al final, el panorama europeo y nacional y la fuerte subida de la curva parece que van a poder más que una actitud contemporizadora que quería preservar la actividad económica y fiarse de los efectos benéficos de la rápida vacunación de la población de 40 a 69 años. En la mañana de ayer, en plena tempestad en los despachos por los positivos surgidos en el inicio del congreso del PSOE de Asturias (FSA), entre ellos el del presidente regional Adrián Barbón, el consejero de Salud reunió a su equipo de colaboradores más inmediatos y activó la maquinaria que no se quería arrancar.

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