Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Asturias llega a 100.000 casos de covid e inicia la desescalada para centrarse en los enfermos graves

Los rastreadores dejan de identificar a los contactos estrechos, los aislamientos de los positivos bajan a siete días y los test de antígenos ganan terreno para descongestionar la realización de pruebas PCR

Justo en el momento en el que Asturias ha alcanzado la cifra de 100.000 infectados por covid-19, el Gobierno regional acaba de dar una serie de pasos que constituyen el inicio de la desescalada en la lucha monográfica frente a la pandemia de covid-19. O sea, el acercamiento a un nuevo paradigma que consiste en que los casos de coronavirus sean tratados como una infección respiratoria más del invierno.

Tres novedades en el protocolo

Con el inicio del año, y tras cuatro días (los cuatro últimos de 2020) con más de 2.000 casos diarios, la Consejería de Salud ha adoptado varios cambios de protocolo relevantes que siguen la tendencia iniciada por la Comunidad de Madrid y abrazada por otras comunidades autónomas. Las principales novedades son tres: los rastreadores dejan de identificar a los contactos estrechos (salvo en contextos de riesgo o que estos convivan con el positivo y presenten síntomas); los aislamientos de las personas que dan positivo pasan a durar siete días, y no diez como sucedía desde el inicio de la pandemia; y los test de antígenos, cuyos resultados son inmediatos y muy fiables en personas con síntomas, ganan terreno y así se descongestiona la realización de pruebas PCR.

Una transmisión masiva e incontenible

Con la expansión imparable de la variante ómicron (más transmisible y menos agresiva), las palabras que mejor describen el panorama de la sanidad regional son “colapso” o “amenaza de colapso”. La pandemia ya no avanza a golpe de brote. La transmisión es masiva, comunitaria. Según muchos técnicos, carece de sentido continuar buscando el origen de cada caso y tratar de frenar la propagación. Este empeño se ha hecho vano, máxime cuando una amplia mayoría de los casos cursa con síntomas leves o sin signo externo alguno.

Contactos sin cuarentena

Por otra parte, hace casi dos semanas, el Gobierno de Asturias apostó en una reunión con el Ministerio y las comunidades autónomas por poder cuarentenar a todos los contactos estrechos, y no solo a los de la variante ómicron, como se hacía en aquel momento. El resultado de la reunión fue precisamente el contrario: no cuarentenar a ningún contacto estrecho que ya esté vacunado. En Asturias, la tasa de vacunación es muy elevada. Obviamente, en esta decisión tuvo un peso muy considerable el coste que para las empresas acarrea la proliferación de bajas laborales.

Unas cifras inabarcables

Si no se puede tomar sobre los contactos estrechos ninguna medida significativa, salvo aconsejarles que restrinjan sus movimientos y su vida social, ¿tenía sentido andar persiguiéndolos a golpe de teléfono? Con unos 2.000 casos diarios y con una actividad social muy ajetreada en estas fechas navideñas, los rastreadores deberían localizar cada día a 10.000 0 12.000 personas. Un esfuerzo ímprobo destinado a comunicar unos mensajes que, tras casi dos años de pandemia, ya deberían ser cultura general: permanezca en su casa y no se acerque a nadie, en lo posible, durante los próximos días. Y si su situación de salud empeora, llame a su centro de salud o acuda a un servicio de Urgencias hospitalarias. Como si tuviera gripe o cualquier otro cuadro infeccioso, vamos. En adelante, los rastreadores pasarán a apoyar al personal de los centros de salud en el asesoramiento a las personas que han dado positivo.

Gravedad y saturación

Los objetivos que persigue la Consejería de Salud con las nuevas medidas pueden resumirse en cuatro: centrarse en la atención a los casos graves y, particularmente, a los que ingresan en un hospital; acelerar todo lo posible la administración de las dosis vacunales de refuerzo; evitar la saturación de los centros de salud y de los hospitales; y aliviar la situación de los autocovid y de los laboratorios en los que se realizan las pruebas PCR, que en el momento actual acumulan unos cuatro días de espera.

Colapso en atención primaria

La red de atención primaria de Asturias lleva varios días atascada, o casi. Entre enfermos reales de covid, enfermos sospechosos, tramitaciones de bajas laborales, pacientes con otras patologías... la carga de trabajo está muy por encima de las posibilidades reales de los equipos de los centros de salud.

Contención en los ingresos

En los hospitales había ayer unos 265 enfermos de covid ingresados. En datos redondos, 220 en planta y 45 en cuidados intensivos (UCI). Unas cifras muy similares a las que se registraban en la mañana del pasado jueves. El número de hospitalizados bajó de manera notable a lo largo del mismo jueves y aumentó en términos muy similares el viernes. Estamos lejos de los peores momentos de la pandemia y el incremento es irregular y–hasta el momento– no explosivo. Cierto. Pero los expertos dan por sentado que si el aumento desbocado de los casos se prolonga, y aunque solo una pequeña parte requiera ingreso hospitalario, el incremento de hospitalizaciones alcanzaría niveles preocupantes.

La atención a los otros enfermos

Lo que inquieta a los gestores y trabajadores de los hospitales no es tanto el volumen de enfermos de coronavirus que están ingresados como lo que esa carga de trabajo obliga a dejar de hacer a enfermos de otras patologías que acumulan largas esperas y que, en ocasiones, presentan cuadros quizá no urgentísimos, pero sí insidiosos, dolorosos y causantes de un significativo deterioro de la calidad de vida.

Plantillas muy justas

Por otra parte, las plantillas sanitarias están mermadas. También entre ellas se registran infecciones por coronavirus. Además, los que son contactos estrechos han de tener un cuidado especial, pues en su trabajo cotidiano se acercan a personas vulnerables. Un factor más de estrechez de las plantillas: muchos profesionales sanitarios están disfrutando de sus periodos de descanso navideño. Ayer, sábado, un jefe de servicio del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) realizó una guardia covid reforzando a sus compañeros de medicina interna y neumología. Todo un ejemplo de compromiso con la profesión y con la situación.

Tratar enfermos, no casos

En este contexto de transmisión disparada, pierden sentido algunos aspectos del seguimiento de la pandemia que se venía haciendo hasta el momento. A otros pueden quedarles pocos días o semanas de evolución. Se trata, en eslogan acuñado por algunos expertos, de “tratar a los enfermos y no a los casos”. En esta línea, habrá que enjuiciar a fondo el sentido de continuar monitorizando de manera casi inmediata del número de nuevos casos de covid. Pero eso aun es futuro. Vayamos al presente.

Manejo de los positivos

Según los nuevos protocolos de Asturias, una persona contagiada se aislará durante siete días y finalizará la cuarentena si al menos en los últimos tres no presenta síntomas. Si se dan estas condiciones, no precisará prueba diagnóstica para concluir el confinamiento. Si no tiene síntomas o si estos son leves, no es necesario que se ponga en contacto con su centro de salud, ni siquiera para pedir la baja laboral. Le llamarán para valorar la situación clínica y se tramitará la baja cuando resulte preciso. Si su estado empeora, entonces sí deberá ponerse en contacto con el centro de salud.

Pruebas diagnósticas

El Servicio de Salud (Sespa) habilitará esta próxima semana dos puntos de toma de muestras en exclusiva para personas que presenten síntomas de coronavirus. Los autocovid estarán situados en las áreas sanitarias de Oviedo y Gijón. Los equipos sanitarios tomarán las muestras mediante un test de antígenos a las personas sintomáticas, previa derivación de los médicos de atención primaria. El de Gijón se pondrá en marcha este lunes, por la tarde, en las inmediaciones del apeadero de La Calzada, en la calle José Manuel Palacio. Al día siguiente, a partir de las 16.00 horas, arrancará la actividad del autocovid ubicado en el Hospital Monte Naranco (Oviedo).

Compartir el artículo

stats