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El 3% de los infectados de covid requiere ingreso, la octava parte que hace un año

Asturias continúa con una altísima propagación, traducida en más de 10.000 casos en cinco días l La gripe apenas ha llegado a la región

Varios sanitarios en un hospital de Barcelona.

La extensión de la vacuna anticovid y la expansión de la variante ómicron, menos agresiva, ha reducido a la octava parte la tasa de infectados por coronavirus que requieren ser hospitalizados. Entre el 1 y el 29 del pasado mes de diciembre fueron ingresadas en Asturias 652 personas contagiadas de covid, una cifra que equivale al 3 por ciento del total de positivos diagnosticados en ese mismo intervalo de tiempo. En el mismo periodo de 2020, la cifra de hospitalizados (855) representaba el 25 por ciento del total de infectados.

Los contagiados se multiplican por seis

En el citado periodo del año, se habían registrado en la región 3.543 casos de coronavirus en 2020 y seis veces más (21.766) en 2021. Esta enorme diferencia provoca que, pese a que la proporción de infectados que ahora se hospitalizan es muy inferior, la cifra real de ingresados disminuya mucho menos con relación a los momentos previos a la llegada de la vacuna, cuando circulaban unos agentes patógenos más agresivos.

Menos mortalidad

En cuanto al volumen de muertos por covid en Asturias, en los 29 primeros días de diciembre de 2020 habían sido 302. Y en el mismo periodo de 2021 fueron 62.

Ómicron y delta se reparten la tarta

Las autoridades sanitarias de la región dan por hecho que, en el momento actual, la totalidad de los contagios están originados por las variantes ómicron y delta. La semana pasada, la distribución entre ambas era aproximadamente del 50 por ciento. En el momento actual, resulta muy probable que estén en un 60-40 a favor de ómicron.

Centrarse en los casos graves

La proliferación de casos leves o asintomáticos es uno de los factores que explica que la Consejería de Salud de Asturias haya introducido en los protocolos de seguimiento y control de la pandemia una serie de cambios encaminados a centrarse en la atención a los casos más graves y a evitar el colapso de los centros de salud y de los hospitales. El lema de la nueva filosofía puede resumirse del siguiente modo: dado que una amplia mayoría de los casos cursa con síntomas suaves o sin signo externo alguno, vamos a concentrarnos en tratar a los enfermos y no a los casos.

El rastreo y los aislamientos se reducen...

Los cambios del protocolo se sintetizan en tres: los rastreadores dejan de identificar a los contactos estrechos (salvo en contextos de riesgo o que estos convivan con el positivo y presenten síntomas); los aislamientos de las personas que dan positivo pasan a durar siete días, y no diez como sucedía desde el inicio de la pandemia; y los test de antígenos, cuyos resultados son inmediatos y muy fiables en personas con síntomas, ganan terreno y así se descongestiona la realización de pruebas PCR.

...Y los rastreadores pasan a apoyar a los centros de salud

De esta manera, los rastreadores pasarán a reforzar a los servicios de Atención Primaria en las llamadas a las personas que dan positivo para facilitarles la información pertinente sobre medidas de aislamiento, y asesorarles si presentan síntomas leves y si necesitan tramitar la baja laboral.

Más de 10.000 casos en cinco días

Asturias encadenó este pasado sábado el quinto día consecutivo en la frontera de los 2.000 casos nuevos de covid. Globalmente, la región registró más de 10.000 infectados en los cinco días que van del 28 de diciembre al 1 de enero. Este fuerte ritmo de contagios, sin parangón en las cinco olas anteriores, ha elevado la cifra global de contagiados en la región a unos 102.000 en el conjunto de la pandemia iniciada el 29 de febrero de 2020. Si se estima que ayer domingo la cifra pudo ser similar -al cierre de esta edición aún no había datos-, el número total actual sería de unos 104.000 casos. Dicho de otra forma, más del 10 por ciento de la población asturiana ha sido diagnosticada de covid. Habría que sumarles todos aquellos que hayan pasado la enfermedad sin que esta haya sido detectada por los servicios sanitarios.

La gripe apenas ha llegado

Mientras tanto, el virus de la gripe apena circula por la región, como ya sucedió –de manera aún más acusada, o sea, nada– el invierno pasado. Según los expertos consultados por este periódico, “hemos tenido algún aislamiento, pero apenas hay casos”. ¿Y se prevé que la gripe llegue? Los mismos expertos reconocen que no hay respuesta fiable para esta pregunta. Y añaden que, a estas alturas del invierno, lo previsible sería que, si la gripe llegara, no alcanzara unos niveles de incidencia similares a los de años de fuerte impacto en el Principado.

La ocupación hospitalaria podría tocar techo a mediados de este mes, según los expertos

“La curva subió muy deprisa y es probable que baje muy deprisa”, dice Pedro Arcos, profesor de Epidemiología de la Universidad de Oviedo

Una parte de los profesionales sanitarios de Asturias maneja la hipótesis de que las mayores tasas de ocupación en los hospitales por enfermos de covid pueda registrarse a mediados de este mes de enero. Son –subrayan los propios profesionales– suposiciones: seguridades no hay ninguna.

En Cataluña, los expertos comparten esta misma predicción: la semana que hoy comienza podría ser la del “pico” de contagios (las hospitalizaciones se demoran unos días), pues los últimos datos apuntan a que el crecimiento de casos no es tan fuerte como en fechas pasadas. Sin embargo, todos ellos creen que hay que esperar a las próximas jornadas, después de las celebraciones de Fin de Año, para ver hacia dónde se decantará la curva de contagios.

En Asturias, Pedro Arcos, profesor de Epidemiología en la Universidad de Oviedo y asesor del grupo técnico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en emergencias sanitarias, considera viables los citados vaticinios. “La incidencia ya está bajando en países como Sudáfrica, Noruega o Finlandia”, señala, en alusión a territorios con altísima presencia de la variante ómicron.

A juicio de Pedro Arcos, el factor que agiganta el impacto de ómicron es su bajísimo “tiempo medio de generación”, es decir, el periodo que transcurre entre que un sujeto se infecta y que las personas que han sido contagiadas por él comienzan a su vez a infectar a otras. “Este tiempo medio de generación entre un contacto primario y los secundarios es solo de cuatro días”, indica el profesor Arcos. En el caso del virus del sarampión, ese plazo es de catorce días. Esta rapidez de transmisión “ha hecho que la curva de contagios suba muy deprisa y es muy probable que haga que también baje muy deprisa”, señala el epidemiólogo de la Universidad de Oviedo.

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