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Laura Pérez Macho dimite como diputada de Cs: "Si no puedo hacer política para los asturianos no voy a cobrar un sueldo"

La que fuera portavoz de los naranjas, crítica con la dirección regional, traslada a la Mesa de la Junta su renuncia al escaño

Laura Pérez Macho.

La diputada y exportavoz de Ciudadanos en la Junta General, Laura Pérez Macho, ha comunicado a la Mesa de la cámara su decisión de renunciar a su acta y abandonar el escaño. Las discrepancias con la dirección regional del partido, la sensación de aislamiento en el grupo parlamentario, la fractura insalvable y el proceso de sucesivo adelgazamiento de sus tareas han motivado su abandono. 

“Tras varias semanas reflexionando sobre ésta mi situación, he llegado a la conclusión de que, si no me dejan trabajar, si no me permiten hacer política y parlamentarismo para los asturianos, no voy a seguir cobrando un sueldo”, ha dicho Pérez Macho a LA NUEVA ESPAÑA.

“En definitiva, si no me dejan cumplir con mi misión de diputada, creo que es mejor que continúe desarrollando mi vocación de servicio público, como periodista y politóloga, desde el otro lugar en el que puedo hacerlo, que es mi puesto de trabajo”, ha añadido.

La periodista Pérez Macho fue elegida en la lista de Ciudadanos por la circunscripción central. Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, además de en Ciencias de la Información, cuenta con dos másters en Administración y Dirección de Empresa y en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa. Desde el año 2006 ejercía la dirección de comunicación del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa).

El siguiente nombre en la lista, y quien podría pues recibir el escaño, es el abogado gijonés Manuel Cifuentes Corujo.

Historia de una fractura

La crisis en el grupo parlamentario de Ciudadanos, que ya inició la legislatura con la dimisión del candidato y número uno en las elecciones de 2019, el exrector Juan Vázquez, estalló después de que la dirección nacional obligase a los diputados a cambiar su voto en los Presupuestos de 2020. Laura Pérez Macho, entonces portavoz en la Junta, había negociado el apoyo de los naranjas a las cuentas del PSOE, una decisión cuestionada desde el partido en Oviedo (municipio donde e Cs gobierna en coalición con el PP). La dirección nacional intervino para forzar, a última hora, un cambio de voto, que supuso el abandono del escaño por parte de la científica y entonces diputada Ana Coto, quien se abstuvo permitiendo al Gobierno salvar las cuentas.

A partir de ahí la distancia entre el portavoz del partido en Asturias, Nacho Cuesta, y Pérez Macho fue acrecentándose hasta hacerse insalvable. En septiembre de ese mismo año, Cuesta decidió el relevo de Pérez Macho como portavoz, cargo que pasó a desempeñar la diputada Susana Fernández

El cese se hizo efectivo en un escueto comunicado agradeciendo a Pérez Macho su labor. ”Pienso intentar seguir trabajando y fue un honor concurrir en el número 4 de la lista de Ciudadanos en las pasadas elecciones; sigue siendo un honor continuar trabajando en el marco de libertad que da este escaño, en los valores de igualdad y progreso que defendía la candidatura de Ciudadanos en la que concurrí”, dijo la diputada en su primera intervención en la Junta tras su destitución.

Pero aquel giro no resolvió ningún problema. Los desencuentros en el grupo parlamentario, totalmente fracturado, enfrentaban por un lado a Pérez Macho y Armando Fernández Bartolomé y, por el otro, la portavoz Susana Fernández y los diputados Sergio García (secretario de Organización) y Luis Fanjul. El relevo en la portavocía supuso una reorganización en el reparto de las comisiones, en el que Pérez Macho fue perdiendo espacio. 

La puntilla de desconfianza interna la puso el episodio por el cual el que fuera secretario de Organización nacional del partido, Fran Hervías, acabó pasando a las filas del PP y orquestando una continuada demolición del partido naranja, dando pie a episodios como la moción de censura en Murcia. Ya entonces, Pérez Macho y Fernández Bartolomé sospechaban que la dirección regional de Ciudadanos en Asturias trabajaba con una agenda oculta que pretendía, en última instancia, el paso de los dirigentes al PP de cara a las próximas elecciones autonómicas. Aunque el portavoz en Asturias y teniente de alcalde en Oviedo, Nacho Cuesta, nunca confirmó ese extremo, sus ambiguas declaraciones no hicieron más que alimentar los recelos y la suspicacia.

El pasado 24 de octubre, después de una visita de Fran Hervías a Asturias, Pérez Macho y Fernández Bartolomé firmaron un escrito en el que pedían la intervención de Inés Arrimadas en Asturias para que forzase a los dirigentes asturianos a señalar explícitamente que ”no colaborarán, por acción u omisión, en la operación de Francisco Hervías y el Partido Popular contra Ciudadanos en Asturias”. En el comunicado expresaban sus “dudas razonables” sobre la lealtad de los dirigentes en Asturias: “Que no cuenten con nuestro silencio ante una traición a nuestros votantes”, señaló entonces Laura Pérez Macho.

Las discrepancias motivaron que el partido organizase un encuentro de militantes en el que debatir las diferencias. La cita dejó en evidencia la fractura, hubo reproches mutuos, se alzaron las voces y algunos dirigentes territoriales también expresaron su malestar con el rumbo del partido. “Nosotros seremos fieles al programa electoral y a los principios políticos de la formación en la que militamos”, dijeron entonces los dos diputados críticos.

La primera escenificación de la ruptura se produjo en noviembre, cuando Pérez Macho y Fernández Bartolomé rompieron la disciplina de voto en la aprobación de la ley de medidas administrativas y urgentes para que el Principado sea más rápido en todos los trámites relacionados con actividades económicas y para que pueda imprimir mayor agilidad a los fondos europeos. Ambos diputados cuestionaban que las Cámaras de Comercio y los colegios profesionales puedan asumir la gestión de la declaración responsable, una iniciativa que precisamente abanderó el grupo de Ciudadanos bajo la batuta de Susana Fernández.

Ese episodio motivó que la dirección regional informase a Madrid y que la dirección del grupo retirara a Pérez Macho de la Comisión de Hacienda, precisamente la encargada de debatir sobre el presupuesto autonómico.

El último episodio de la ruptura interna se produjo en la votación de las cuentas, cuando el diputado Armando Fernández Bartolomé se abstuvo en el apoyo al Presupuesto que respaldaba su partido entre críticas por el “clima antidemocrático” que se vive en el grupo.

Ahora, Pérez Macho, se levanta de un terreno de juego absolutamente enfangado y abandona. 

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