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El belén “trasciende” su sentido religioso para ser patrimonio cultural inmaterial

Los belenistas asturianos, “muy contentos” de que Bellas Artes admita que sus creaciones son “un hecho sociológico” y transmiten cultura

Belén con Luarca en miniatura. | IRMA COLLÍN

Hace unos años se suscitó una agria polémica después de que la dirección de algunos centros escolares se negase a instalar belenes coincidiendo con la Navidad, aduciendo que se trataba de una tradición religiosa que debía desterrarse de las aulas en aras de la laicidad. Ahora, la Dirección General de Bellas Artes, que forma parte del Ministerio de Cultura y Deporte, ha decidido romper una lanza en favor del belenismo, iniciando un expediente para declararlo manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial. Todo forma parte de un movimiento de mayor envergadura, ya que los cinco grandes países belenistas –Italia, Malta, Alemania, Austria y España– quieren presentar su candidatura a la UNESCO. Los belenistas asturianos se mostraron “muy contentos” de que Bellas Artes admita que “el belén trasciende lo estrictamente religioso para encuadrarse en una dimensión más amplia, la cultural, convirtiéndose en un hecho sociológico”.

“Llevamos años reclamándolo”, aseguró Plácida Novoa, presidenta desde 2011 de la Asociación Belenista de Gijón. “Yo siempre digo que el belén es arte, cultura y tradición”, añade Novoa, quien asegura que el belenismo está en auge en los últimos años, tras pasar una etapa de cierto decaimiento. “Están surgiendo asociaciones belenistas por todos lados, y cada vez hay más concursos. El que organizamos nosotros –con cuatro modalidades: familias, instituciones, colegios y parroquias– se va a dar a conocer el próximo día 14”, explica Novoa, de 72 años, y que lleva haciendo belenes desde los seis.

Ser belenista requiere de un esfuerzo continuado. “Ahora en enero se desmantelan los belenes, se llevan al taller y se embalan. Pero en febrero ya comienza la fase de diseño de lo que será el belén del año próximo. Lleva un trabajo de meses”.

Las figuras del belén suelen ser obra de artesanos especializados, que hacen sus figuras “a palillo”, esto es, piezas únicas modeladas a mano, o de serie, tras fabricar un molde, aunque también hay otra modalidad –“a semi-palillo”– que consiste en trabajar sobre figuras previamente elaboradas en una matriz.

Mundos de poliestireno

Los belenistas se centran en la elaboración de las construcciones, el paisaje que las rodea y elementos de lo más variado que dan vida a las poblaciones recreadas, desde cestos a cerámicas. Las construcciones, el suelo, los puentes..., se elaboran a base de poliestireno, que luego de pinta. Se dice que los belenes entraron en España por influencia de Carlos III, hasta entonces rey de Nápoles, uno de los grandes centros belenistas del mundo. “Hasta ese momento, en España había grandes misterios y epifanías en las iglesias. Carlos III popularizó el belén entre los nobles, que fueron imitados por los burgueses y luego el pueblo llano, naciendo el belén popular con figuras de barro”, explica Plácida Novoa.

Esta experta resalta las diferencias entre los belenes del norte, más monumentales, y los del sur, que incluyen elementos propios de Andalucía. “En el norte, se incluyen casas hebreas, aunque nosotros cada vez añadimos más elementos de Gijón. Y en Asturias cada vez hay más belenes que recrean la etnografía y las construcciones populares asturianas”, añade Novoa.

La Asociación de Belenistas de Gijón ha levantado varios belenes este año, asegura Novoa: “Tenemos el monumental en el antiguo instituto Jovellanos, otro en el club deportivo Santa Olaya, una exposición de dioramas en Los Fresnos, el monumental del Ayuntamiento en el Náutico, otro en Boal, otro en Cangas de Onís y finalmente otro en Parque Principado, que recrea la villa marinera de Luarca, con el belén dentro, que es una forma de reivindicar el patrimonio etnográfico”.

Una Luarca en miniatura para el belén más marinero

Este miércoles era el último día para poder contemplar la reproducción de la villa marinera de Luarca –con un belén dentro– que la Asociación de Belenistas de Gijón ha tenido estas fiestas en Parque Principado. La reproducción incluye construcciones emblemáticas, embarcaciones y otros elementos de una gran fidelidad. La Asociación ya expuso otros años maquetas de las localidades de Boal y Salas.

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