Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La expansión de ómicron colapsa los centros de salud: sesenta citas al día por cada médico

La OMS estima que más de la mitad de los europeos se contagiará y médicos de familia abren el debate sobre si hay que tratar ya el covid como la gripe

Cola, ayer, en el centro de salud de Pola de Siero. | Inés Gago

Una media de sesenta pacientes atendidos por jornada. Ese el dato –referido a los médicos de los centros de salud de Oviedo– que pone de manifiesto el colapso sanitario que se está produciendo en la atención primaria. La levedad de la mayoría de los cuadros clínicos que se están dando en esta sexta ola de covid, que está alcanzando cifras astronómicas de contagiados –el lunes se contabilizaron 2.429 casos y el fallecimiento de cuatro personas–, repercute directamente en unos centros de salud que ya de por sí arrastraban problemas de saturación. ¿El resultado? Personal sanitario desbordado y una odisea para el ciudadano que intenta contactar con la atención primaria aunque sea por teléfono.

Javier Alberdi, presidente del Sindicato Médico del Principado de Asturias (Simpa), pone cifras a la situación con el registro de pacientes atendidos por médicos en su jornada (de 8 a 15 horas) en la atención primaria del área sanitaria IV (Oviedo): “El que menos ha atendido ha sido 48, la media está en unos 60 y los hay que superan los 70, cuando el máximo que había establecido el Principado, y con nuestro rechazo, era de 43”. Una situación extrapolable en esta sexta ola al resto de áreas sanitarias eminentemente urbanas en Gijón, Avilés o las Cuencas. En la del Nalón, por ejemplo, algún facultativo llegó a superar en la guardia de fin de semana (doce horas) los 80 pacientes alcanzando incluso las 120 personas atendidas.

“Por desgracia, pese a que sean más leves los cuadros, la psicosis por el covid va a seguir existiendo. Llevamos ya dos años con esta pandemia, no tenemos datos aún del 2021, pero del 2019 al 2020 se incrementó la actividad asistencial de los médicos de primaria en un 25%, pasando de cuatro millones a cinco millones de consultas, y con menos efectivos que el año anterior. Porque hay menos médicos de familia: llevan años jubilándose y no hay relevo”, explica Alberdi, a lo que agrega el problema de las bajas de facultativos que resultan contagiados o son contactos estrechos. “El centro de salud de Pumarín, en Oviedo, lleva desde septiembre con cuatro médicos de nueve que son en plantilla. El esfuerzo que están haciendo los médicos de primaria en Asturias es tremendo y se les está dejando a los pies de los caballos porque las quejas sobre el funcionamiento son bestiales. Pero no es culpa del médico, que está sacando una cantidad exagerada de trabajo adelante en condiciones penosas y con una organización nefasta del sistema”, afirma el portavoz del Simpa, consciente de que a la gente se le dice que “no hace falta que vaya al centro de salud si tiene covid leve, pero siguen llamando si dan positivo en antígenos pese a que ya deberían saber que entonces deben confinarse”.

Así se hacen los test de antígenos en una farmacia asturiana: entramos en una botica de Oviedo para someternos a la prueba Amor Domínguez/ Alberto Rubio

Y esto enlaza con otra cuestión que satura los centros de salud. “Un problema añadido son las bajas laborales, que las estamos haciendo como churros. Los recursos son finitos y hay que hacerlo todo de ocho a tres. Si consumes una buena parte del tiempo en cuestiones administrativas, bajas, seguimiento de casos covid, que no debería hacerse así, perdemos tiempo para atender otras cosas como pacientes crónicos, que se están viendo desatendidos, o la prevención. Se pierde la calidad y la calidez del servicio. Así no se puede, es imposible”, añade Alberdi, que pone otro ejemplo gráfico de la escasez de recursos en un momento de gran saturación como fue el mes de diciembre, en mitad de la explosión de la sexta ola: “Un tercio de las consultas de atención primaria estuvieron cerradas durante periodos festivos o de vacaciones”.

Todos estos problemas están haciendo que el debate sobre la manera de encarar la enfermedad derivada de este virus se agite. La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria propone actuar ante el covid como ante una gripe y dejar de contar los casos. “Los gobiernos deben centrar sus esfuerzos en proteger a las personas más vulnerables en lugar de tratar de frenar, probablemente con poco éxito, la circulación del virus a nivel poblacional”, dicen en un escrito. Las otras dos principales sociedades de médicos de familia discrepan. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) critican una visión que consideran “precipitada” y que “minimiza el problema”. “¿Tenemos que entender como normal que haya 200 muertos diarios?”, se cuestionan.

En un punto intermedio se sitúa Belén García Busto, médica de atención primaria en Cudillero, que observa “matices”: “Hay que mantener el aislamiento, pero si eres asintomático, sal con la mascarilla FFP2, no te acerques a nadie y si puedes, aíslate; hay que ser más estricto que con la gripe”, señala esta médica que lo que sí tiene claro es que la actual situación “es insostenible” tanto para los centros de atención primaria como para “la sociedad en general”. García Busto asegura que “es horrible, espantoso, porque cuando hay un contagio en casa se contagian todos y estamos haciendo el ridículo confinando a uno y dejando que salgan el resto hasta que den positivo”. Para esta doctora los esfuerzos actuales son “como tratar de vaciar el mar con un caldero”.

Uno de los grandes problemas en la atención primaria es que la gente tiene que ir para poder tramitar su baja laboral o para justificar la ausencia en clase de los niños. “No sé cuántas bajas tramité esta mañana”, decía ayer García Busto, que ve una contradicción que precisamente en su trabajo no le permitan teletrabajar: “Cuando estuve de baja por covid pedí seguir haciendo mi trabajo por teléfono y me dijeron que no podía ser”. Lo que tampoco entiende es que, siendo contacto estrecho sin dar positivo, le pueda tocar incluso ir a una residencia de ancianos. “¿Cómo voy a ir?”, se pregunta. Por eso, no culpa a los ciudadanos de colapsar los centros: “El problema es el sistema, que está mal”.

¿Cuándo hacer el test de antígenos?

Contagio de la mitad de la población europea

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más del 50% de la población europea se infectará con la variante ómicron, cuya circulación entre la sociedad no ha dejado de crecer. Así lo informaron ayer tras constatar el nivel de contagio de la cepa con origen en Sudáfrica, sin precedentes en la pandemia, aunque comprobando también la abrumadora mayoría de cuadros leves, lo que ha abierto el debate de si se debe empezar a tratar el covid como una enfermedad endémica, algo que aún sería prematuro a ojos de la OMS. En lo que hay unanimidad es en la necesidad de seguir avanzando en la vacunación: en Asturias ya se está llamando a los ciudadanos de 30 a 39 años para la dosis de refuerzo, cuya aplicación será aprobada previsiblemente hoy en el Comité Interterritorial de Salud.

Compartir el artículo

stats