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Un joven pontevedrés, estudiante y jugador de fútbol, víctima del accidente mortal en Somiedo al resbalar en un nevero

Izan Garrido Núñez, de 20 años, era hijo de una conocida hostelera de Meis, y se le practicará la autopsia este jueves antes de retornarlo a Galicia

Los lagos de Saliencia, en Somiedo. En el recuadro, el pontevedrés Izan Garrido Núñez

Un accidente de “mala suerte”. Izan Garrido Núñez, un joven pontevedrés de 20 años, falleció en la mañana de este miércoles tras resbalar en un nevero mientras hacía una ruta hasta el lago de la Cueva de Saliencia, en Somiedo. El montañero se precipitó unos 150 metros, sufriendo graves traumatismos de los que no pudo recuperarse, a pesar de los esfuerzos del equipo de rescate del SEPA. Nacido en la localidad pontevedresa de O Grove, residía en la cercana Meis, donde su madre regenta un conocido restaurante, el “Doña Carmen”.

Izan, que jugaba al fútbol en el Sociedad Deportiva Romai, de Portas, era también un gran aficionado a la montaña. Su fallecimiento dejó “sin palabras” a quienes le conocían, como Enrique Villadeamigo, presidente del Romai. “Tenía mucho carácter en el campo de fútbol, pero fuera de él era un trozo de pan. El domingo, después del partido, me enteré por su hermano pequeño que viajaba a Asturias con unos amigos, pero pensé que iban a esquiar, no a hacer una ruta de montaña”, aseguró Villadeamigo, transido de dolor. “No se puede imaginar el golpe que supone esta muerte”, añadió. “Alto y guapetón, de pocas palabras”, deja un hueco imposible de llenar entre sus allegados. El joven estaba cursando estudios.

El cuerpo de Izan Garrido Núñez, tras ser recuperado por los agentes del Greim de la Guardia Civil de las inmediaciones del lago de la Cueva, cerca de La Farrapona, fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde está previsto que se le practique la autopsia en la mañana de este jueves, antes de ser trasladado a Pontevedra.

La muerte del joven fue cuestión de “mala suerte”, según fuentes conocedoras de cómo se produjo el accidente. Izan resbaló en un nevero y cayó 150 metros, golpeándose contra las rocas y sufriendo traumatismos muy graves. La médica del grupo de rescate del SEPA trató de reanimarle durante casi una hora, sin éxito. El joven presentaba un fuerte golpe en la cabeza. Junto a él estaban sus tres amigos, a quienes cupo el doloroso deber de llamar a Pontevedra para comunicar la terrible noticia. Fueron trasladados en helicóptero hasta el alto de La Farrapona, donde habían dejado el coche.

El trágico suceso se produjo por la mañana en una zona con muy mala cobertura móvil. En torno a las 12 del mediodía el SEPA recibió el aviso de alguien que describió que veía a unos jóvenes de lejos pidiendo ayuda porque uno de ellos se había caído y estaba herido. Debido a que hasta el lugar no había acceso rodado y hay mucha nieve, se movilizó el helicóptero de emergencias médicas de Bomberos de Asturias. La muerte se notificó a las 13.09 horas. Es la tercera muerte en la montaña en pocos días. El 21 de diciembre se rescató el cuerpo de un montañero cántabro que resbaló por la nieve en las cercanías de la Vega de Urriellu. Y un senderista colungués de 69 años murió el sábado mientras hacía una ruta, por causas naturales.

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