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El triste testimonio de un extrabajador de la subcontrata de la obra de la “Y” en quiebra: “Algunos no pudimos regalar nada a los hijos"

"Estamos en la calle, no de vacaciones", sentencia los exempleados de la firma, que afirman que se les adeudan unos 4.500 euros a cada uno

Obras de construcción del tercer carril de la “Y”. | Miki López

“No estamos de vacaciones, sino en la calle. El Ministerio miente. Nos echaron de malas maneras el 23 de diciembre, después de meses de largas y engaños, y nos deben parte de noviembre, diciembre, la paga extraordinaria, horas extras, vacaciones y la liquidación por el despido. Unos 4.500 euros de media a cada uno. Lo estamos pasando mal, alguno ni siquiera ha podido regalar nada por Reyes a sus hijos”. Este triste testimonio fue realizado ayer por un extrabajador de la obra del tercer carril de la “Y”, despedido el 23 de diciembre pasado, que como los demás afectados que hablaron con LA NUEVA ESPAÑA no quiso dar su nombre por temor a que no le paguen lo que le adeudan.

El Ministerio de Transportes había asegurado a este periódico que los trabajos del tercer carril se detuvieron en Navidad para dar días de libranza pendientes a los trabajadores. Leer las explicaciones del departamento que capitanea Raquel Sánchez indignó a los despedidos, porque la realidad es que una de las empresas subcontratadas por la unión temporal adjudicataria de las obras quebró, y sus 13 trabajadores se quedaron sin trabajo. De hecho, el pasado lunes en las obras de la “Y” empezaron a trabajar operarios de una nueva empresa. Este diario habló ayer con seis de los trece trabajadores despedidos. Algunos de ellos lo están pasando “muy mal”, una circunstancia agravada por el hecho de que creen que las empresas implicadas se están “riendo” de ellos: “Llevan riéndose y aprovechándose de nuestra necesidad y nuestro miedo desde hace meses”, clamó la pareja de uno de los afectados.

“No pude ni siquiera comprar el regalo de Reyes a mi hija”, señaló ayer con tristeza uno de los consultados. Rememoró su regreso a casa el 23 de diciembre: “Sin trabajo, sin ilusión, sin nada”. Se pasó las Navidades “en casa, sin salir, sin poder comprar nada”. Y viendo como los 250 euros de descubierto que tenía en el banco por la ausencia de ingresos han pasado a ser ya más de 400, porque cada mes le sube 72 euros. Esa deuda es su mayor preocupación, de ahí que espere el cheque con el dinero que le deben “como agua de mayo”. “Una obra de tantos millones y que no tengan 40.000 euros para pagarnos lo que ganamos trabajando...”, se quejó. Su esperanza, un acto de conciliación con la UTE adjudicataria de la obra del tercer carril, que ha prometido hacerse cargo del dinero adeudado. Lleva los trámites un abogado que han contratado entre todos y que les cobra 100 euros a cada uno.

“Lo estamos pasando muy mal”, resaltó otro de los despedidos. “Llegué el 23 de diciembre al trabajo con la esperanza de cobrar algo, como nos habían prometido después de muchos engaños y muchas largas, y volví a casa llorando y sin nada”. Las facturas se acumulan y solo la ayuda de su familia y la de su esposa le están ayudando a pasar este mal trago. Le paga, por ejemplo, la compra y gracias a eso no está pasando necesidades. Uno de sus mayores pesares es que solo pudo hacerle un pequeño regalo a su hijo, “no lo que habríamos deseado”.

Tampoco pudo entregarle a su hijo más que un pequeño regalo otro de los despedidos. “El nenu sacó unas notas de escándalo y quería regalarle una bicicleta nueva, pero no pudo ser. Menudas Navidades que pasó el pobre”, señala este padre, que asegura que vive como buenamente puede y gracias a la ayuda familiar. “Duermo dos o tres horas diarias, porque mi hijo come y viste y tengo que pasarle una pensión todos los meses. Este mes pude hacerlo gracias a mis padres”, señala. “Parece ser que se rescindió el contrato con la subcontrata por el embargo de otra empresa. Que en una obra tan grande como esta anden con semejantes telares...”, se quejó este afectado, que reconoce que hay compañeros que lo están pasando mucho peor que él. “Sé de un compañero que en los últimos días tuvo que ir al trabajo con el coche de su pareja, porque no tenía para echar gasolina. Y hay otro al que le han cortado el teléfono por falta de pago. Que estemos viviendo estas situaciones después de haber dado el callo con frío, lluvia y pasando calamidades es indignante”, concluyó.

“Lo único que quiero es cobrar. Pasé las Navidades mal, sobreviviendo”, señaló otro antiguo trabajador de la obra del tercer carril, que como varios compañeros busca un nuevo trabajo para salir del hoyo. “Nos echaron de mala manera, fueron unas Navidades amargas. En vez de regalos hubo carbón para todos”, añade.

“Estoy viviendo un agobio constante, sin un euro, pidiendo dinero prestado...”, exclamó otro de los afectados. “Los planes que teníamos, los regalos, un viaje que habíamos preparado desde hacía un año... todo a la mierda”, se queja este trabajador, que asegura estar viviendo “una situación precaria. Nos engañaron, prometieron que lo arreglarían todo y que nos pagarían, pero el 23 de diciembre nos echaron para casa. Pasamos una Nochebuena muy amarga”, añadió.

“De momento solo espero a ver si cobramos. Sobrevivo como puedo, pidiendo ayuda a la familia”, apunta otro afectado por la quiebra de la empresa subcontratada en la obra del tercer carril de la “Y”. “Nos dejaron en la calle, con una mano adelante y otra detrás. Fueron unas Navidades muy tristes, no pudimos hacer regalos ni a los hijos, ni a los sobrinos... Es una vergüenza, juegan con los sentimientos de la gente”, subrayó.

Estos trece trabajadores, entre los que se cuentan varios de origen extranjero, están unidos y anuncian que no aceptarán menos dinero del que se les adeuda, “porque nos lo ganamos con nuestro trabajo”. Aseguran que están dispuestos “a todo”.

El Ministerio dijo que se daban “días libres” a los trabajadores


“La maquinaria se ha retirado de forma temporal, dado que debido a las horas de trabajo acumuladas se va a compensar los trabajadores con días completos de libranza, algo habitual en las obras. Está previsto que los trabajos se reanuden el 10 de enero”. Fue la contestación del Ministerio de Transportes, el 30 de diciembre, a la pregunta de LA NUEVA ESPAÑA sobre la paralización de las obras de construcción del tercer carril de la “Y” y la “desaparición” de todas la maquinaria. A una nueva pregunta sobre el destino de las máquinas el Ministerio contestó: “La empresa que ejecuta la obra, como dueña de la maquinaria, es la que determina su ubicación”. Los trabajos en la “Y” se reanudaron el pasado lunes al ralentí, con tres máquinas y una decena de obreros de una nueva subcontrata.

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