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Los hospitales ajustan las estancias de los enfermos de covid para aliviar la presión

Crecen los casos de personas contagiadas que ingresan por otros problemas de salud pero deben alojarse en plantas de coronavirus | La ocupación de las UCI apenas ha aumentado desde principios de año

Traslado de un paciente en el HUCA. IRMA COLLIN

Casi 200 enfermos de coronavirus dados de alta en solo cuatro días de la semana pasada ponen de relieve que los hospitales asturianos han diseñado una estrategia para evitar que la ocupación se dispare. Como es bien sabido, los nuevos contagios de covid-19 son muchos: más de 20.000 en la semana que acaba de terminar. Por fortuna, la tasa de ingresos está bajando lentamente, y se sitúa en torno al 1,7 por ciento de los contagiados (nada que ver con el 25-25 por ciento de las dos primeras olas pandémicas). Sobre ese factor, poco pueden hacer los hospitales, salvo acoger a los enfermos que les llegan y atenderlos.

Refuerzo de las guardias. La parte sobre la que están incidiendo son las estancias en el hospital. Ajustarlas a lo imprescindible es el objetivo. Y lo están intentando, y en buena parte consiguiendo, con dos estrategias encaminadas a agilizar las altas. La primera, reforzar los equipos que hacen guardias fuera del horario matinal. La segunda, dar prioridad a las pruebas diagnósticas de los enfermos que están hospitalizados y que, con la realización de esas exploraciones, pueden ser enviados a sus domicilios.

Flujo fluido de ingresos y altas. Los hospitales de la región tenían ingresados el pasado viernes 406 enfermos de covid: 350 en planta y 56 en unidades de cuidados intensivos (UCI). Son, en ambos casos, cifras inferiores a las del inicio de la semana pasada, lo que invita a pensar que el flujo ingresos-altas es fluido y que los hospitales no llegarán, ni de lejos, a las cifras de ingresados en la segunda ola (894 en planta y 150 en UCI en noviembre de 2020).

Las UCI, estabilizadas. Quizá tampoco (esto no es tan seguro) lleguen los hospitales al volumen de ingresados en planta de la tercera onda (606 el 7 de febrero de 2021). Y a día de hoy se ve muy lejos el pico de UCI de esa tercera ola (132 enfermos el 15 de febrero del año pasado). Es más, ayer, domingo, en las unidades de cuidados intensivos de los hospitales asturianos había 55 enfermos de coronavirus, lo que viene a indicar una estabilización desde el inicio del año.

Enfermos “con” covid. El aluvión de infectados de las últimas semanas ha generado un efecto novedoso en estos casi dos años de evolución de la pandemia: en Asturias hay un número apreciable (y creciente) de personas que están hospitalizadas “con” covid, pero no “por” covid. Es decir, están infectados, pero el causante de su ingreso no es el virus, pues sus síntomas son leves o inexistentes, sino otras enfermedades, como pueden ser una apendicitis, un cólico nefrítico o una fractura.

En plantas de infectados. “El problema con estos pacientes es que, aunque el covid no esté dándoles problemas, tenemos que ingresarlos en una planta covid y tomar todas las medidas de precaución pautadas para estos casos”, explica una médica inmersa de lleno en la dinámica de la pandemia. Naturalmente, en las estadísticas computan como enfermos de covid.

La estancia media, a la baja. Este perfil de pacientes ingresados (los que tienen coronavirus, pero han sido hospitalizados por otros motivos) son uno de los factores que permite que la estancia media de los contagiados disminuya por debajo de lo que era habitual en ondas epidémicas anteriores. “Los problemas de salud que tienen suelen ser menos complicados que los de los infectados de coronavirus convencionales. Por lo general, tratar una neumonía bilateral, aunque no requiera ingreso en UCI ni ventilación mecánica, es mucho más largo y engorroso”, indica la citada fuente.

Un cuadro mejor conocido y tratado. Al acortamiento de las estancias también está contribuyendo el mejor conocimiento de la infección por coronavirus, que comporta un mejor tratamiento y evita acciones perjudiciales para el enfermo que sí tenían lugar en las primeras etapas de la pandemia

El otro problema. De todo lo dicho, parece deducirse que la ocupación de los hospitales por infectados de covid no va a alcanzar cotas críticas en esta sexta ola, pese a la explosión de contagios. De convertirse en realidad este vaticinio, habría que felicitarse. Pero la buena noticia no permite olvidarse del otro drama que afecta a los hospitales: la imposibilidad de que sean operadas de una vez centenares de personas que llevan muchos meses soportando problemas de salud ajenos al covid cuya solución se demora una y otra vez por falta de espacio y de efectivos en los hospitales.

Asturias, segunda tasa de letalidad más alta de España


Castilla-La Mancha registra actualmente la letalidad por covid-19 (proporción de fallecidos sobre el total de contagiados) más alta de España, con 18,43 fallecidos por cada 1.000 personas infectadas de coronavirus. La tasa global de España es de 11,21. La rebasan siete comunidades autónomas, entre ellas Asturias, que ha registrado 16,47 muertos por cada 1.000 contagios, la segunda tasa más elevada del país. La expansión de la variante ómicron en la sexta ola de la pandemia de covid-19 sigue sumando contagios en España, aunque con un ligero descenso. Los datos ponen de relieve que continúa creciendo la presión hospitalaria a consecuencia de la masiva propagación del virus. La Comunidad de Madrid reportó ayer 2.491 nuevos casos diagnosticados en las 24 horas anteriores, cifras que indican un leve descenso respecto al domingo previo cuando se notificaron 3.967 contagios. En Cataluña, el número de personas hospitalizadas por covid tanto en planta como en cuidados intensivos (UCI) se incrementó nuevamente después del ligero descenso del día anterior. En Galicia, los pacientes con infección activa por coronavirus sumaban 72.441 a las seis de la tarde de este pasado sábado, 2.724 más que un día antes.

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