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Me quedo en el pueblo

La historia de Liliana Megido, peluquera y algo psicóloga en San Julián de Bimenes

Liliana Megido dejó sus estudios universitarios para formarse en su actual profesión y abrir su propio negocio junto a su socia, hace 20 años, en su localidad natal donde también vive

Liliana Megido en su peluquería en San Julián de Bimenes Ana Paz Paredes

Liliana Megido Peón bien puede definirse como una mujer positiva y con energía. Sonríe con frecuencia y tiene un sentido del humor envidiable. Estudió en el colegio de Martimporra, luego continuó en el instituto de Infiesto para posteriormente, en Oviedo, cursar los dos primeros años de la carrera de Psicología. “Lo dejé porque no era lo que me esperaba. A veces tienes que intentar las cosas para saber si sigues adelante. Al final me decanté por dedicarme a la peluquería, que es un oficio que siempre me gustó, y hacerlo, además, donde vivo en San Julián”, explica ella, casada y madre de dos hijos. La mayor es la cantante de tonada Alicia Villanueva, una joven yerbata que representa a las nuevas generaciones de esta disciplina.

Liliana se formó en su profesión en Oviedo y enseguida se puso a trabajar en establecimientos de Oviedo hasta coger la suficiente experiencia que le permitiría establecerse por cuenta propia, junto con una socia, en su pueblo natal. “Al poco tiempo de nacer mi hija decidimos coger este local una amiga y yo. La verdad, estamos muy contentas porque aquí seguimos, trabajando día a día, desde hace veinte años, al frente de nuestra peluquería Stilo”, explica.

Liliana, en otro rincón de su peluquería en San Julián. Ana Paz Paredes

En todo este tiempo ha visto como su localidad ha ido perdiendo población, bien por la marcha de algunos a vivir y trabajar en otros lugares, bien por el fallecimiento de los mayores. Sin embargo, también constata, en los últimos años, la llegada de nueva población y, sobremanera, tras lo sucedido con la pandemia. “Vienen buscando la típica casa de pueblo en una zona tranquila”, dice esta mujer quien recuerda que no le costó nada empezar en su pueblo. “Desde el principio siempre hubo muy buena respuesta de la gente, de los vecinos. La relación es muy cordial, muy cercana y de los que nacimos y nos criamos aquí y las familias, al final nos conocemos todos”, señala.

Y es que a ella y a su amiga y socia no le falta clientela y de todas las edades, “desde niños, hasta gente joven pasando por señores y mujeres de todas las edades. Al igual que en la ciudad, a la gente les gusta cuidarse y arreglarse. Vivimos en la zona rural sí, pero en siglo XXI, y si tienes la peluquería aquí y quien la atiende conocer tus gustos y preferencias, no necesitas desplazarte a ninguna ciudad”, afirma. Su carácter cordial y abierto hace que incluso pasen por su peluquería algunos vecinos y vecinas “a saludar y alguna vez a charlar. Si es que al final también soy un poco psicóloga”, añade sonriendo.

Liliana Garrido a la entrada de su peluquería, en San Julián de Bimenes. Ana Paz Paredes

Sobre la posibilidad de que otros jóvenes profesionales de la peluquería y la estética puedan establecerse en un pueblo, sin necesidad de ser el suyo, y vivir en él de su trabajo en Asturias, ella es clara: “Yo creo que empezar de cero hoy en día lo veo con muchas dificultades y con más gastos que ingresos. En mi caso tuve a favor, además de contar con mi socia, que vivimos aquí y además mi marido, que viaja constantemente por trabajo, aporta su sueldo, por lo que el mío es complementario, por así decir. Por otro lado este trabajo también me ha permitido la conciliación familiar y estar también con mi madre”.

Liliana afirma que ella jamás pensó en irse a vivir a otro lado que no fuera San Julián. “Yo estoy encantada de vivir en Bimenes con mis clientes, mi casa, mi familia, mis amigos y mis vecinos. No estoy en redes sociales, porque aquí lo que funciona, de toda la vida, es el boca a boca y, en nuestro caso, no hay mejor red social”.

Liliana Megido, en su peluquería en San Julián de Bimenes. Ana Paz Paredes

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