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Miguel Martínez, el ovetense que se convirtió en “el líder de los negocios del mañana” desde un garaje londinense

El ingeniero informático asturiano fundó en Inglaterra una firma de inteligencia artificial que ha captado cien millones de inversores y trabaja para grandes compañías

Miguel Martínez, a la izquierda, junto a su socio en Londres David Benigson LNE

El día en el que Miguel Martínez (Oviedo, 1985) dejó Asturias para irse a vivir a Londres le dijo a sus padres que solo iba a necesitar que le pagaran tres meses de alquiler en la capital de Reino Unido –por aquella en la Unión Europea– y otros tantos de clases de inglés. Iba a ser algo temporal. A cambio, su padre le ofreció que cada cerveza que fuera capaz de pedir en inglés iba de su cuenta. “No sabía lo que me decía”, bromea el ovetense. Gracias a esas cervezas hizo decenas de contactos con los que iban a ser sus socios del futuro. Trece años después, Martínez –ingeniero técnico y superior en informática por la Universidad de Oviedo y doctor en informática por la Queen Mary University of London– es el cofundador de una compañía de inteligencia artificial, de nombre Signal AI, que en los últimos tres años ha recaudado cien millones de dólares (más de 88 millones de euros) en diferentes rondas de inversión, la última hace solo unas semanas y en la que recolectó cincuenta millones. Ahora trabaja para las grandes multinacionales del mundo. Así define su trabajo: “Somos una compañía que usamos la inteligencia artificial para que las empresas puedan tomar mejores decisiones teniendo toda la información”.

Su compañía, que cofundó en un garaje de las afueras de Londres en 2013, analiza en tiempo real más de cuatro millones de documentos diarios, incluyendo noticias, legislación o blogs para que sus clientes puedan entender cuándo y cómo son mencionados en los medios de comunicación. “De esa forma las compañías pueden tomar decisiones”, asegura. Pueden detectar oportunidades y riesgos comerciales y reputacionales a nivel global. Y añade que han entrenado tanto al algoritmo que es capaz de identificar textos que, por ejemplo, hablen sobre el “brexit” (la salida de Reino Unido de la Unión Europea) aunque ni siquiera incluyan esa palabra. Signal AI pasó de los tres empleados que tenía en 2014, cuando comenzó a operar en un pequeño garaje, a los doscientos que tiene ahora mismo. Aunque Martínez puntualiza que esos inicios pueden parecer muy románticos por el aire a “start up” (empresa emergente) americana, matiza que “los garajes en Londres son caros”. La empresa cuenta con oficinas, además de en Londres, en Nueva York y Hong Kong y tiene en cartera a miles de clientes como Deloitte, Telefónica, AIG o HSBC. Ha recibido multitud de premios y ha sido incluida en numerosas ocasiones en el top 25 de compañías del Reino Unido con mayor crecimiento según el Times Tech Track 2020 ranking. Martínez también ha sido galardonado con el premio “Bussines Leader of Tomorrow” (algo así como “líder de los negocios del mañana”) por la agencia de innovación del gobierno británico, la Innovate UK.

El ovetense no pierde de vista sus raíces. Está muy interesado en el ecosistema de “start ups” (empresas emergentes) asturianas para participar como inversor en algunas de ellas o como puente hacia otros “bussines angels” (inversores). Porque sostiene que en Reino Unido hay mucho capital que está ávido de encontrar proyectos que sean viables.

El pasado verano tuvo encuentros con muchas de estas compañías para conocer su realidad. Su conclusión es que en Asturias “hay mucho talento, muy buenas ideas, pero falta capital. Muchas ideas pecan de falta de ambición”. También es de los que cree que la región necesita de una mayor unión y explotar las diferentes posibilidades que ofrecen Oviedo, Gijón y Avilés.

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