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Los científicos del ISPA reclaman autonomía organizativa y no depender de la FINBA

Una representación del Instituto de Investigación Sanitaria se reunirá el lunes con el consejero de Ciencia, Borja Sánchez

Sede de la Finba en La Cadellada EUROPA PRESS

Una representación de los científicos que forman parte del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA) pedirá el próximo lunes al consejero de Ciencia, Borja Sánchez, consejero de Ciencia, Innovación y Universidad del Principado, que el gobierno del ISPA continúe estando en manos de los investigadores y que no sea asumido por la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado (FINBA).

El Instituto de Investigación Sanitaria acaba de iniciar una nueva etapa, en la que se le presume una actividad de mayor impacto, después de haber logrado la acreditación –una suerte de sello de excelencia– del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad. Este paso capacita a la entidad, al menos sobre el papel, para concurrir a las ayudas a la investigación de más envergadura en España y en Europa.

El ISPA está actualmente dirigido por un consejo rector que tiene como presidente al consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz; y como vicepresidentes al rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde; a la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); y al propio consejero de Ciencia del Principado. La máxima cabeza visible en el día a día del ISPA es la directora científica, la genetista María Victoria Álvarez, quien el pasado mes de octubre relevó en este cargo a Carlos Suárez Nieto.

Meses atrás, los científicos del ISPA enviaron un escrito oficial al Gobierno de Asturias en el que reclamaban lo mismo: seguir gozando de autonomía organizativa. En el momento actual, el rango jerárquico de la directora científica está situado al mismo nivel que el del director de la FINBA, Faustino Blanco, ex consejero de Salud del Principado. Lo que, en el fondo, están pidiendo los investigadores es que sea rechazado cualquier intento de que la Finba pase de ser lo que ahora es, el órgano de gestión del ISPA, a convertirse en un órgano de gobierno del Instituto.

Esta visita de los científicos al consejero de Ciencia tendrá lugar pocos días después de que se desarrollasen dos reuniones del patronato de la FINBA, en el que están representadas varias empresas de prestigio –que aportan recursos a la entidad– y también diversas entidades públicas, entre ellas el Gobierno de Asturias y la Universidad de Oviedo.

Salario fijo y variable

En esas reuniones, uno de los asuntos debatidos fue si el director de la FINBA debía recibir a fin de año la parte variable de su salario, ligada al cumplimiento de objetivos. Esta partida variable, dotada con 25.000 euros, se suma al tramo fijo de 85.000 euros brutos anuales. Faustino Blanco reclamó el tramo variable alegando, principalmente, que el objetivo principal del año 2021, que era la acreditación del Instituto Carlos III, se había logrado.

Este asunto fue debatido el pasado 29 de diciembre, pero ese día el patronato no alcanzó un acuerdo. Por eso se decidió proseguir la discusión en otra reunión, que tuvo lugar el pasado día 11. Finalmente, la pretensión de Faustino Blanco se aprobó al ser apoyada por los patronos de las empresas privadas. Entre tanto, la mayor parte de los representantes de las instituciones públicas optaron por la abstención, entre ellos, los consejeros de Salud y de Ciencia, el rector de la Universidad, la gerente del Servicio de Salud del Principado (Sespa) y el máximo responsable del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

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