Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La norma de visitas a hospitales que permanecerá en Asturias en la nueva etapa

El Sespa relaja el funcionamiento de los centros sanitarios, pero mantiene la restricción de las visitas y es más permisivo con niños, embarazadas y pacientes vulnerables

Así serán las nuevas normas de visita a los hospitales asturianos

Así serán las nuevas normas de visita a los hospitales asturianos Amor Domínguez

Para ver este vídeo suscríbete a La Nueva España o inicia sesión si ya eres suscriptor.

Así serán las nuevas normas de visita a los hospitales asturianos Pablo Álvarez

Un acompañante para cada enfermo hospitalizado. Las aglomeraciones en las habitaciones de los hospitales desaparecieron de manera drástica hace poco más de dos años, con la llegada del coronavirus. Y ahora, aunque el virus pierde fuerza y avanza la normalización del funcionamiento de los centros sanitarios, la restricción va a seguir vigente, al menos de manera transitoria. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha dictado una nueva normativa que establece que en las plantas de hospitalización “se mantendrá como criterio general una única persona acompañante”. El documento no especifica el horario, que podrá ser fijado por cada equipo directivo.

El texto añade que, en caso de que el enfermo permanezca en una habitación individual, “el acompañamiento podrá ser de hasta dos personas, evitando en todo momento la posibilidad de que se generen aglomeraciones”. Para ciertos colectivos de pacientes de características particulares, por ejemplo niños, las medidas serán más laxas. En otros de más riesgo, más estrictas.

Esta es una de las instrucciones que figuran en el documento titulado “Adaptación a la estrategia de vigilancia y control frente a covid-19 tras la fase aguda de la pandemia en el ámbito sanitario”. La gerente del Sespa, Conchita Saavedra, precisa que se trata de un elenco de “líneas de actuación enmarcadas en una transición progresiva orientada a favorecer la normalización de la asistencia sanitaria”. Siempre sobre la base de “minimizar los riesgos para pacientes y profesionales sanitarios”.

En el epígrafe de “medidas de acompañamiento”, el documento empieza por los centros de Atención Primaria, en los que “se permitirá una persona acompañante”. En relación con las plantas de hospitalización, se singulariza a “los pacientes que requieran de aislamiento de gotas y contacto por clínica sugestiva de infección respiratoria”, caso del covid-19. Este tipo de enfermos, “podrán recibir visitas cumpliendo todas las medidas establecidas de protección de acceso a estas habitaciones, indicadas por los servicios de Medicina Preventiva y Salud Pública o comisión de infecciosas en su defecto”.

El otro gran apartado se refiere a aquellos colectivos de enfermos en los que “se mantiene el acompañamiento permanente en todos los dispositivos sanitarios de los pacientes sin aislamiento de gotas y contacto”. A continuación, el documento enumera cinco situaciones acogidas bajo este paraguas de mayor tolerancia: pacientes pediátricos; pacientes altamente vulnerables, como dependientes con deterioro cognitivo; pacientes con cuidados paliativos; pacientes postoperados en las primeras 24 horas tras la intervención; y mujeres durante las consultas necesarias en el embarazo, además del parto y postparto.

En los servicios de Urgencias y cuidados intensivos (UCI), “el acompañamiento se realizará acorde al procedimiento establecido por cada hospital de referencia”.

La norma especifica que estas instrucciones relativas al acompañamiento de pacientes “deben constar en las entradas de los diferentes dispositivos sanitarios y en la información que se aporta a los acompañantes”.

Compartir el artículo

stats