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Habla la enfermera del HUCA agredida por un desconocido: “Sentí angustia”

“Empecé a gritar pidiendo ayuda y salió pitando”, relata la supervisora que sufrió la agresión

Un furgón de la Policía Nacional frente al HUCA, en una imagen de archivo. IRMA COLLIN

“Sentí angustia, tristeza e impotencia. No entendí nada de lo que estaba pasando”. De esta manera explica la supervisora de enfermería de la planta de Traumatología del HUCA el momento en el que un hombre irrumpió en su despacho y, sin mediar palabra, le propinó un puñetazo en la cabeza en torno a las 12.30 horas del martes. El varón, que llevaba mascarilla y la cabeza cubierta por una capucha, huyó sin dejar rastro tras fallar en su intento por propinar un segundo golpe en el ojo de la sanitaria, que inmediatamente empezó a pedir auxilio a gritos. Principado, Colegio de Médicos y sindicatos condenaron ayer la agresión, mientras que el Sespa activó el protocolo habitual para dar asesoramiento legal, psicológico y emocional a la víctima.

La afectada estaba sentada en su despacho de Traumatología con la puerta abierta cuando de repente vio entrar a un hombre “de unos 38 o 40 años, mediana altura y que dejaba entrever una tez muy oscura en la pequeña parte de la cara que asomaba entre la capucha y la mascarilla”. La sanitaria le preguntó qué deseaba y cuando se dio cuenta se encontró con un golpe a puño cerrado en la cabeza. El hombre le lanzó un segundo puñetazo, pero en esta ocasión pudo protegerse con los brazos, evitando un impacto en el ojo. “Empecé a gritar pidiendo ayuda y salió pitando”, relata la enfermera.

A pesar de la rápida llegada del personal de seguridad y una patrulla de la Policía Nacional, el autor de la agresión logró huir. “Tan solo le vio la cara una compañera, pero no le conocía de nada”, indica acerca de un ataque cuya motivación es un enigma para la víctima. “No sospecho absolutamente de nadie”, explica.

A pesar de que la mujer no sufrió heridas graves –el golpe en la cabeza le provocó dos chichones–, tanto el Principado como el Colegio de Médicos y organizaciones sindicales como CSIF coincidieron en condenar “enérgicamente” lo sucedido. “Cuidar de los que nos cuidan es una responsabilidad de todos y, como sociedad, no podemos tolerar que agredan a nuestros sanitarios”, declaró el presidente del Colegio de Médicos, Luis Antuña. El consejero de Salud, Pablo Fernández aseguró que “se está colaborando con la Policía revisando las cámaras del hospital para que este acto intolerable no quede impune”.

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