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Una multitud despide en Grado al fallecido por monóxido: “Siempre te divertías con él”

La mujer del empresario muerto y su hijo pequeño siguen muy graves en el hospital de Santander, mientras la hija mayor mejora en la UCI del HUCA

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Grado despide a Eduardo Suárez en un multitudinario funeral LUISMA MURIAS

Aún incrédulos y con una profunda tristeza, familia, amigos y vecinos despidieron al empresario moscón Eduardo Suárez Colunga, de 48 años, fallecido en su casa de La Mata por la inhalación de gas de monóxido de carbono, que se atribuye a la mala combustión de un generador auxiliar en la pasada madrugada del sábado al domingo. Su mujer, de 41 años, y sus hijos, de 11 y 9 años, se encuentran ingresados muy graves pero estables, con signos de cierta evolución positiva, sobre todo en la niña de 11 años. Todas las esperanzas de la sociedad moscona están puestas en ellos tras el triste adiós que dieron ayer a Suárez, quien deja un grato recuerdo en todos los que le conocieron como “un hombre bueno, generoso, muy divertido y amigo de sus amigos”.

Por su calidad humana y por lo conocida que es en Grado su familia, del garaje Las Dos Vías y la empresa Asturleonesa de Vinos, la plaza de la iglesia de San Pedro se llenó ya media hora antes del inicio del funeral. Los moscones y allegados acudieron en masa a apoyar a la familia de Suárez en este duro trance –“una tragedia”, como resumen todos– y con la mente puesta en la recuperación total de la madre y los niños. Un día de espléndido sol que tan solo desapareció, tapado por las nubes y con un frío viento, en el momento de la llegada del cortejo fúnebre, cuando un silencio sepulcral invadió la plazoleta moscona. “Estamos conmovidos, es muy fuerte todo lo que ha pasado”, señaló un amigo de la familia del fallecido, quien le recuerda “como era Eduardo y como son todos los miembros de su familia, personas excelentes a más no poder”, añadió.

Grado despide a Eduardo Suárez en un multitudinario funeral al que han acudido numerosas personas para arropar a su familia: “Era un hombre maravilloso"

Grado despide a Eduardo Suárez en un multitudinario funeral al que han acudido numerosas personas para arropar a su familia: “Era un hombre maravilloso" Luisma Murias

El féretro de Suárez fue portado por sus más cercanos al interior del templo, hasta donde llegaron tres coches fúnebres cargados de flores. El sacerdote de Grado, Reinerio Rodríguez, que ofició la misa junta al cura moscón Arturo García, arropó en su homilía a las familias del matrimonio; “buenísimas”, dijo. Es lo que dice todo el mundo en Grado, donde a pesar del tremendo mazazo anímico que ha supuesto el suceso, los amigos recordaban ayer la parte más alegre y amable de Suárez con un sinfín de anécdotas vividas que estos días son un torrente de recuerdos.

“Era un tío estupendo con el que te lo pasabas muy bien, muy divertido y siempre con ganas de hacer cosas, cualquier plan que le decías de hacer o organizar, se apuntaba el primero”, señaló un amigo cercano. Pero, en el fondo, estaban todos abatidos y rotos de dolor. La muerte de Suárez ha sido un tremendo golpe, agravado por la preocupación por el estado de sus hijos y mujer, perteneciente a la empresa familiar de producción de galletas “La Triunfante”. Grado está en vilo por ellos. “Rezo por ellos, los tengo presentes todo el tiempo”, dijo una vecina. “Es lo más fuerte que pasó en Grado en mucho tiempo porque es una tragedia y ellos son personas muy queridas aquí”, comentó otra vecina.

La mujer, de 41 años, y el hijo menor del matrimonio, de 9 años, se encuentran ingresados, según fuentes sanitarias, de extrema gravedad en el hospital Marqués de Valdecilla de Cantabria, donde fueron atendidos en la unidad hiperbárica para este tipo de intoxicaciones. Su estado impide su traslado de vuelta al HUCA. La hija mayor de la pareja, de 11 años, sigue ingresada grave en la UCI del centro ovetense. Los tres luchan por salir adelante y presentan algún signo de mejoría, sobre todo la niña hospitalizada en el HUCA.

La Guardia Civil avanza por su parte en la investigación, que apunta definitivamente a una mala combustión en un generador auxiliar para achicar agua ubicado en el garaje de la vivienda. Aunque aún falta el informe final, en el que se intentará determinar qué fallo en el generador que usa gasóil como combustible. Ahora, todas las esperanzas y plegarias de Grado se dirigen hacia la madre y los niños.

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