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Adriana Lastra etiqueta a la nueva plataforma electoral del Occidente: "Es la marca blanca de la derecha"

El secretario general del PP asturiano, Álvaro Queipo, interpreta en cambio que nace un movimiento "de izquierdas" fruto de "una escisión del PSOE" y de "una lucha de poder" dentro del partido

Adriana Lastra, hoy en la sede de la FSA en Oviedo

Utilizando un viejo aforismo de Alfonso Guerra, “cuando alguien diga que es apolítico, es de derechas”, la vicesecretaria general del PSOE se ha apresurado a etiquetar a la nueva asociación de electores SOS Occidente como “la marca blanca de la derecha”. En esta región, ha recordado Adriana Lastra, “estamos muy acostumbrados a la irrupción de nuevos partidos políticos, éste es uno más” cuya aparición inscribió en los movimientos de “los últimos 25 años que explican cómo la derecha ha ido mudando de piel. Primero fue URAS, después Foro, luego apareció Vox… El nacimiento de este partido político responde precisamente a eso, a la marca blanca de la derecha, en este caso en el occidente”, remarcó sin asomo de duda y reaccionando de inmediato a la eclosión de la plataforma, presentada este viernes ante el monasterio de Cornellana (Salas).

Convencida de que “el PSOE es el partido que mejor representa los intereses del occidente de Asturias”, Lastra vino a descartar repercusiones sobre el rendimiento electoral de los socialistas en el ala oeste de la región. A su juicio, la pregunta sobre los efectos de la llegada de la nueva agrupación de electores habría que trasladársela “al PP y a Teresa Mallada, para saber “qué repercusión va a tener en el resultado de los populares”. La dirigente socialista reconoce que no ha hecho “un seguimiento para saber de dónde vienen” los promotores de la nueva formación, que públicamente se presenta como un movimiento “absolutamente independiente” que sólo pretende luchar por “unos servicios públicos y unas comunicaciones dignos del siglo XXI” en su comarca. “Personalmente, no tengo nada contra nadie”, resalta, “pero cuando se presenta un partido político acusando de dejación al PSOE y al presidente del Principado, Adrián Barbón, y además pretende concurrir contra él en las elecciones, evidentemente del PSOE y de la izquierda no son”. Lleva “grabado a fuego”, concluye, la frase de Alfonso Guerra sobre lo que se esconde siempre detrás de un “apolítico”.

La reacción de la Vicesecretaria contrasta en algún sentido con la prudente evaluación que Barbón hizo el mismo día de la presentación de SOS Occidente. El presidente del Gobierno regional y secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA) se limitó a expresar su “profundo respeto a los ciudadanos que quieran participar”, aunque también reenvió el mensaje a la derecha asturiana y por extensión a toda su oposición parlamentaria. “Los que se tienen que preocupar”, dijo, “son los que estando en la oposición son incapaces de construirse como alternativa y por eso surgen fenómenos como este”. 

Lo que queda claro es que el anuncio de irrupción de la nueva candidatura comarcal ha agitado el avispero de la política asturiana y ha descolocado a los partidos tradicionales. El secretario general del PP asturiano, Álvaro Queipo, interpretó la aparición de SOS Occidente con la etiqueta opuesta a la que le puso Adriana Lastra, dando por hecho que lo que llegan son "plataformas y movimientos políticos ciudadanos de izquierdas". La nueva formación "nace de una división profunda en el PSOE asturiano, con el secretario general de la FSA más cuestionando de la historia”, asegura. A su juicio, la plataforma es consecuencia “de una nueva movilización de una parte del PSOE contra su propio partido y la soberbia con la que Barbón lleva tres años despreciando a toda una comarca”. “Ya vimos esta división en Llanes o en Gijón”, agrega en referencia a las dos únicas asambleas locales del PSOE asturiano en las que triunfó la candidatura alternativa a la promocionada por la dirección.

SOS Occidente, abunda, "es la forma que ha encontrado un grupo de gente vinculada al socialismo que se siente avergonzada y nada representada por su propio partido para plantar cara a Barbón y desafiarle electoralmente”. El dirigente popular subraya que este movimiento obedece a la “debilidad de Barbón en las agrupaciones locales del PSOE, fuertemente cuestionado por muchos de los alcaldes socialistas occidentales que ya no niegan ni siquiera en público que este es el peor gobierno de la historia de Asturias”. "Estamos asistiendo en directo a una lucha de poder dentro del socialismo asturiano. Estamos ante la aparición de una escisión del PSOE, comandada por gente que tuvo o tiene carnet del PSOE y dirigida contra el PSOE de Barbón, un movimiento que se alimenta del cabreo de la gente que el propio PSOE y Barbón han generado”, concluye.

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