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El HUCA comienza a aplicar radioterapia en las cirugías de tumores cerebrales

El tratamiento de los gliomas y metástasis, que actualmente dura un mínimo de dos meses y medio, se hará completo en el propio quirófano

Juan Carlos Rial Basalo y Belén Álvarez Fernández, en el Palacio de Congresos Ciudad de Oviedo, escenario del XXV Congreso de la Sociedad Española de Neurocirugía. | Irma Collín

La secuencia actual es: operación, un mes de intervalo y aplicación de radioterapia en el cerebro durante seis semanas. A partir de este mes de junio, en el proceso mismo de la cirugía cerebral se aplicará la radioterapia y el tratamiento quedará completado.

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) comenzará en pocas semanas a emplear radioterapia intraoperatoria en las intervenciones de tumores cerebrales malignos, básicamente gliomas o metástasis de tumores surgidos en otras zonas del cuerpo. Los servicios de Neurocirugía y de Oncología Radioterápica del hospital ovetense están ultimando una serie de estudios y un protocolo de actuación al que solo le restan las últimas autorizaciones oficiales. “Se trata de un procedimiento de vanguardia. Actualmente, solo se aplica en dos hospitales de España”, explica Belén Álvarez Fernández, jefa del servicio de Neurocirugía del HUCA.

El complejo sanitario ha incorporado toda la tecnología necesaria, que incluye un microscopio robotizado con función exoscópica. “Este dispositivo permite integrar las navegaciones 3D y todos los estudios de imagen que se le han practicado al paciente. Es la mejor herramienta disponible en el mercado”, señala Juan Carlos Rial Basalo, neurocirujano del HUCA. El coste de este microscopio exoscópico se aproxima a 500.000 euros.

La radioterapia intraoperatoria ya se aplica en las intervenciones de cáncer de mama y en algún otro tipo de cirugía tumoral. Implica, entre otras ventajas, una aceleración de los plazos del tratamiento. En el transcurso de la cirugía ya se administra la radioterapia. Como se ha indicado al principio, lo que hasta ahora viene siendo un proceso de dos meses y medio, como mínimo, con el correspondiente trasiego para someterse al ciclo de sesiones, se resolverá sobre la marcha en el propio quirófano.

“Esperamos empezar antes del verano”, pronostica Belén Álvarez. Serán unos 250 los pacientes que puedan beneficiarse cada año de este avance terapéutico. En el HUCA se operan cada año unos 150 gliomas y en torno a 100 metástasis cerebrales. “Hay que tener en cuenta que no todos los casos son susceptibles de este procedimiento porque no cumplen los criterios, pero sí una amplia mayoría”, señala la responsable de Neurocirugía.

La radioterapia intraoperatoria fue uno de los asuntos abordados estos días atrás en el XXV Congreso de la Sociedad Española de Neurocirugía, celebrado en Oviedo. Participaron 460 neurocirujanos y 50 personas de la industria farmacéutica. En una de las sesiones, se expusieron las aún cortas experiencias de los hospitales españoles con esta combinación de tratamientos. Belén Álvarez Fernández ha sido la presidenta del comité organizador del congreso: “El nivel de satisfacción de nuestros colegas es alto”, destaca. En el momento actual, “la neurocirugía experimenta un notable desarrollo tecnológico, que se ha reflejado en las intervenciones de los especialistas”, apunta Juan Carlos Rial, vicepresidente del comité que organizó el evento médico. Y añade el doctor Rial: “Este progreso tecnológico tiene que ir acompañado de la adquisición de equipos y de una actualización continuada del personal”.

El área de neurocirugía del HUCA “ofrece unas prestaciones de alta calidad; en ese aspecto, los pacientes han de estar muy tranquilos”, subrayan los especialistas del servicio. Otros avances en materia de equipamiento que pueden llegar a corto plazo son las actualizaciones del navegador que se emplea para visualizar el campo quirúrgico, y de la ecografía intraoperatoria. Esta última herramienta “ha ganado la batalla a la resonancia, porque es más rápida, más versátil y muy fiable”, indican los cirujanos del HUCA.

Otras cuestiones abordadas en el congreso han sido la aplicación de técnicas de estimulación cerebral profunda en personas con depresión, que ya se están realizando en algunos casos graves pero aún no existe una indicación estandarizada; y los nuevos procedimientos para acceder al área cerebral de los niños evitando grandes incisiones, por ejemplo a través de la nariz. El área de Neurocirugía del HUCA opera cada año a unos 30 niños, principalmente de hidrocefalias, malformaciones craneales y patología tumoral.

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