Conocer la esencia de la Asturias rural. Trabajar a fondo las materias primas que ofrece. Producir bienes y servicios. Generar calidad. Sumar fuerzas. Ahuyentar el pesimismo. Creer en lo que hacemos... Son diversas recetas para una misma realidad geográfica y humana de color verde esperanza que demasiadas veces se tiñe de gris pesimismo. Una realidad que es analizada por seis buenos conocedores de sus problemas y potencialidades. Bajo el título «Nuevos horizontes para el mundo rural», LA NUEVA ESPAÑA convocó un desayuno de trabajo y reflexión en el que intervinieron Begoña López Fernández, directora general de Desarrollo Rural y Agroalimentación del Principado; Javier Nievas Andrés, responsable de medio rural de Caja Rural de Asturias; Elena Cebada Ramos, gerente de la IGP Ternera Asturiana; Víctor Ramos Noriega, vicepresidente del Consejo regulador de la Sidra; Juan Díaz García, gerente de Asociación de Industrias Cárnicas (Asincar); y Jaime García Martínez, gerente de la Asociación de Alojamientos Rurales de Asturias (Arca).

En un coloquio moderado por María José Iglesias, periodista de LA NUEVA ESPAÑA especializada en el medio rural, los expertos pusieron de relieve las riquezas naturales de la región, las posibilidades profesionales y de negocio que encierra, y la imperiosa necesidad de buscar sinergias entre los diversos sectores. La clave –destacaron– estriba en conjugar «tradición e innovación», un lema que exige la interconexión digital. Y luego, y ante todo, «generar entusiasmo» entre los habitantes del medio rural, que han de convertirse en los protagonistas del desarrollo de los territorios que habitan. Así se desarrolló el diálogo que tuvo como escenario la sede central de este periódico, en Oviedo.

Participantes en el desayuno de trabajo. De izquierda a derecha, Javier Nievas Andrés, Juan Díaz García, Víctor Ramos Noriega, María José Iglesias (moderadora), Begoña López Fernández, Jaime García Martínez y Elena Cebada Ramos, en la sede central de LA NUEVA ESPAÑA, en Oviedo. Valentina Ciuca

 Jaime García Martínez, gerente de la Asociación de Alojamientos Rurales de Asturias (Arca): «La clave es buscar la complementariedad entre los diversos sectores».

 Víctor Ramos Noriega, vicepresidente del Consejo regulador de la Sidra: «El futuro del medio rural debe estar muy vinculado a la sidra. El cultivo de la manzana puede ser un elemento de arraigo de la población en ese medio. A las materias primas locales se les da más importancia, pero falta cerrar el ciclo: la apuesta por la sidra de Asturias».

 Begoña López Fernández, directora general de Desarrollo Rural y Agroalimentación del Principado: «Tenemos productos de altísima calidad y cada vez sabemos venderlos mejor, tanto en España como fuera. La gran revolución que tiene Asturias en sus manos es el sector agroalimentario, el más importante junto con el sector del metal. Los asturianos cada vez somos más conscientes de ese potencial. Tenemos 320 variedades de queso reconocidas con 97 queserías. Tenemos que ayudar a las pymes a modernizarse y situarse en la vanguardia.

 Javier Nievas Andrés, responsable de medio rural de Caja Rural de Asturias: «El medio rural es un medio vivo. Existen alternativas que le permiten crecer y ganar autonomía. Hay que buscar la no dependencia».

Juan Díaz García, gerente de Asociación de Industrias Cárnicas (Asincar): «Durante la crisis generada por la pandemia, la industria alimentaria sufrió menos que otros porque es más esencial, pero ahora también está en fase de reactivación».

 Elena Cebada Ramos, gerente de la IGP Ternera Asturiana: «Tenemos todos los mimbres para que el futuro sea prometedor. Nuestro sector despliega una gran responsabilidad social y trabaja bajo una marca de calidad. Tenemos que ser optimistas y realistas. El margen de crecimiento es grande, y hemos de aprovechar la innovación. La sostenibilidad no tiene que ser una moda, sino un compromiso».

 Begoña López Fernández: «Tenemos que romper la inercia de un mensaje gris que no favorece a nadie. Por poner un ejemplo, teniendo agua, tenemos mucho. El reto para la industria agroalimentaria son las telecomunicaciones. Las pymes tienen muchas dificultades que hemos de ser capaces de solventar. Creo en el asociacionismo, que no se trabaja mucho, y en el cooperativismo. Son retos también para la Administración. Podemos hacer muchos productos de calidad bajo la marca ‘Alimentos del Paraíso’. El sector agroalimentario tiene que aliarse con el turismo rural, para que los turistas se lleven un buen producto directamente de la fábrica a la mesa».

 Víctor Ramos Noriega: «Hay que aumentar el volumen de ventas y mejorar la calidad. Fuera de Asturias se entiende que toda la sidra es de Asturias, y lo que hace el sello de calidad es proteger nuestro producto, que significa proteger la manzana asturiana, que es lo que da la identidad. Estamos intentando abrir el abanico de productos, por ejemplo con la sidra de hielo.

 Jaime García Martínez: «Doce comunidades autónomas estamos trabajando en una federación digital de turismo rural. La unidad es imprescindible. En el sector del turismo rural vamos juntos con la sidra, con la ternera... Estamos alineados. En Asturias hay casi 1.900 alojamientos rurales. Por lo general, son pequeños negocios a los que la fibra óptica no llega, y cuando llega asienta población. Tengo un ejemplo de estos días: un matrimonio que enseña guitarra e inglés a través de internet al que le gustaría asentarse en un pueblo».

 Juan Díaz García: «Nosotros tratamos de acompañar el recorrido de cualquier persona que tenga una idea. Crear industria, sea del tamaño que sea, significa transformar materias primas para dar valor añadido a nuestras producciones. Nuestro objetivo es apoyar y solucionar problemas a quienes estén empezando o a quienes ya estén en marcha y necesiten ayuda. Para nosotros es fundamental la sinergia con el turismo rural».

 Elena Cebada Ramos: «En el sector de la carne tenemos margen de crecimiento. Hoy se están certificando 24.000 terneros al año, pero podríamos certificar otros 24.000. Muchos se van a otros sitios. La reputación se consigue a base de años y trabajo. Y esa reputación debe ser protegida. Comparto con Begoña la idea de que el mensaje gris es un problema porque disuade a mucha gente. Hay que generar entusiasmo».

 Begoña López Fernández. «Hay gente que prefiere ganar 1.000 euros al mes en la ciudad que 1.500 euros en el medio rural. Y la clave está en las mujeres. Hay que desterrar los mensajes negativos. Las ayudas que vienen de Europa exigen mucha tramitación, y ese trabajo también recae en la Administración, pero es importante que cada pueblo decida qué va a hacer con su territorio.

 Víctor Ramos Noriega: «En nuestro sector tenemos el problema de la rentabilidad de las plantaciones de manzana. Eso solo lo resolvemos subiendo el precio final».

 Begoña López Fernández: «Tenemos el ejemplo de los vascos. Ellos defienden primero lo suyo, después lo suyo y si queda algo lo suyo. Tenemos que aprender a consumir lo nuestro, con calidad certificada.

 Elena Cebada Ramos: «Es básico el papel del consumidor: tiene que ser responsable a la hora de decidir lo que compra. Al productor hay que pagarle un precio digno».

 Begoña López Fernández: «Eso hay que trabajarlo en los colegios».

 Javier Nievas Andrés: «No hay nada más importante que la alimentación. Yo no hablo de “sector primario”, sino de “primer sector”. Es cierto lo que decíais: sin mujer no hay medio rural. Asturias es emprendimiento puro. Hay que tener cierto optimismo, porque todo trabajo es duro. Pero el medio rural tiene muchas oportunidades. En el norte de Europa llevan muchos años funcionando plantas de biogás. Tenemos que buscar la mayor autonomía posible. Quizá la Administración debe ser menos garantista y más flexible a la hora de otorgar ayudas. Es cierto que hay dificultades de mano de obra. Pero tenemos la ventaja de que las distancias en Asturias no son muy grandes».

 Begoña López Fernández. «La clave es cooperar, comunicarnos, el trabajo conjunto… Es fundamental que los vecinos del medio rural sean los protagonistas principales».

 Juan Díaz García: «En Asincar hay doce sectores que van más allá del cárnico. Por ejemplo, la miel de Asturias».

 Víctor Ramos Noriega. «Hay que buscar cooperación entre turismo, gastronomía, sidrerías… Y que los asturianos se sientan orgullosos de su denominación de sidra y la consuman, porque le realidad es que somos muy buenos produciendo».

 Javier Nievas Andrés. «Tenemos que creer en nosotros mismos y promover una mayor interconexión. Y acompañarla de una gestión medioambiental racional y razonable. Los protagonistas del medio rural son las personas».

 Jaime García Martínez: «El turismo rural es sostenible por naturaleza, pero es sostenible y tiene que ser digital. En los veranos estamos a tope. El desafío es desestacionalizar, y para eso es clave la visibilidad en internet. Una idea es que el cliente pueda reservar alojamiento con la nevera llena».

 Begoña López Fernández. «Esa nevera podríamos llenarla con ‘Alimentos del Paraíso’».

 Juan Díaz García: «Yo resumo el mensaje en dos palabras: tradición e innovación».

 Elena Cebada Ramos: «Tenemos futuro porque tenemos pasado».