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Me quedo en el pueblo

Los mayores, con menú a domicilio

Amparo Sánchez y José Manuel Fernández dejaron Madrid hace años para vivir en Salas donde ella está al frente el catering Yecaseru, que nació para llevar cocina tradicional variada a los vecinos de más edad que viven solos en los pueblos

Amparo Bonilla trabajando en la cocina de su local, en Salas. Ana Paz Paredes

La historia de Amparo Sánchez Bonilla y José Manuel Fernández es la de unos luchadores empeñados en vivir y trabajar en la zona rural de Asturias. Ella, nacida en Villaverde Alto, en Madrid y él, de origen gallego, hace muchos años que querían dejar atrás el estrés de la gran ciudad para iniciar una nueva vida en algún pueblo de la región, que conocían ya bastante bien, como explica Amparo. “A mi marido y a mí siempre nos gustó Asturias, la hemos recorrido de Oriente a Occidente y siempre decíamos que, cuando nos jubiláramos, nos vendríamos a vivir aquí, porque nos encanta esta tierra”.

Amparo Sánchez Bonilla con varias de las tortillas que preparó para un encargo de su catering, que abre sus puertas en Salas. Ana Paz Paredes

Sin embargo, la fecha tuvo que adelantarse. “Teníamos ambos un buen trabajo en Renfe. pero el tema de turnos llegó a afectar a mi marido física y psicológicamente y nos dijimos que aquello no era vida”, explica esta mujer que, desde los 15 años cuando aprobó una oposición para entrar en la empresa –tras estudiar en escuela de aprendices para ser mecánico electricista– no ha dejado de formarse y de reciclarse. Explica ella que esa llegada a Asturias no fue de un día para otro. “Nos estuvimos preparando casi dos años y medio. Yo me preparé para gestionar turismo rural y mi marido, que también era mecánico electricista, se sacó el carnet de instalador electricista y el de paneles solares para poder trabajar aquí en instalaciones en casas”, cuenta ella.

Tabla con embutidos, quesos y mermelada casera, uno de los muchos platos de Yecaseru. Imagen cedida por Amparo Sánchez

Antes de comprar su casa en Carlés, en 2010 (Salas), y poder reformarla cuando consiguieron vender la suya en Madrid, vivieron en Pravia un par de años. “Por aquel entonces mi hijo mayor quería estudiar cocina y yo me inscribí también. Me saqué el grado superior y acabé en 2015. También tenemos una hija”.

Mujer incombustible y con una fuerza admirable, durante el tiempo que su marido enfermó, y mientras se recuperaba, hizo un curso de guía turístico y trabajó como tal, y se sacó también el título de docente de la formación para el empleo. “Gracias a la asociación Xurtir empecé a dando algunos cursos en la universidad Laboral de Gijón y otro en Otea. Aprobé la oposición para cocinero del Sespa; estoy en la bolsa de empleo y también estoy en la bolsa de empleo del Principado, donde me llamaban para hacer sustituciones”, recuerda.

Ensalada acompañada de chosco y queso afuega l´pitu, otro de los platos de su catering. Imagen cedida por Amparo Sánchez.

Fue a principios de 2019 cuando pensó ponerse al frente de un negocio propio al ver que en numerosos pueblos de su entorno había gente mayor sola que, aún con buena salud, no cocinaba. Y así nació su catering rural Yecaseru, algo que se convirtió en realidad en julio de 2020, abriendo su obrador, en lo que antaño fue un restaurante en Salas, como una cooperativa de trabajo asociado.

Además de cocinar Amparo Sánchez también se encarga de la promoción y gestión de su negocio. Ana Paz Paredes

“En los pueblos la gente se promociona por el boca a boca y lo nuestro todavía va lento, pero persistimos a ver si nos van conociendo; hago menús variados a 8,5 euros con dos primeros dos segundos y postres a elegir y se los llevamos a casa, esté donde esté el pueblo, sin cobrar por el traslado, con ingredientes todos de aquí, de productores de Salas en su mayoría y buena parte también de otros productores de los concejos limítrofes”, explica esta emprendedora.

Amparo Sánchez matiza que, en verano "se incrementa el número de clientes con quienes vienen a las casas rurales, que piden tanto menú como también tortillas, empanadas, tablas de quesos y embutidos, etcétera. Los fines de semana también hacemos un menú especial con tres primeros y tres segundos y siempre muy variados”, explica. Además, y desde el pasado mes de abril, abrieron el local como casa de comidas para que, quienes se acerquen hasta el catering Yecaseru, en Salas, puedan comerlo allí.

Un puding, otro de los muchos platos que elabora Amparo Sánchez en su catering Yecaseru. Imagen cedida por Amparo Sánchez

En cuanto a su vida en Carlés, donde apenas quedan vecinos, no puede ser mejor. “Rehabilitamos el viejo molino y en él vivimos. Estamos muy felices. Sin duda alguna ha merecido la pena todo por venir a vivir aquí; la calidad de vida no tiene comparación con Madrid”, afirma ella con seguridad.

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