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Astúrica: la tipografía única y hecha en casa que el Principado jubila de la web tras 40 años

José Santamarina ideó en 1985, inspirándose en lápidas románicas y por encargo de Pedro de Silva, las letras exclusivas que ha usado como imagen corporativa el Gobierno regional

José Santamarina

El tipo asturiano más auténtico se llama Astúrica. Entiéndase: tipo en el sentido de familia tipográfica, el diseño de los caracteres del alfabeto con carácter único. El Gobierno regional ha utilizado desde 1985 una tipografía exclusiva, obra del diseñador (él prefiere denominarse grafista) José Santamarina, una de las figuras asturianas del diseño con mayor reconocimiento internacional.

De su imaginación y de su lápiz han salido numerosos logotipos de empresas y establecimientos comerciales asturianos. Revisar su obra es recorrer la historia empresarial, comercial y cultural asturiana de los últimos 50 años. Y también ha sido suya la imagen gráfica del Gobierno autonómico del Principado. Coincidiendo con el impulso a la administración electrónica y la gestión digital, el Ejecutivo de Adrián Barbón ha renovado la imagen gráfica, al menos en el mundo digital. La nueva marca, elaborada por la firma gijonesa Simbiosys, prescinde de la tipografía Astúrica y la sustituye por la fuente Lexend, creada en 2000 por la terapeuta educacional norteamericana Bonnie Shaver-Troup y posteriormente desarrollada con Google.

La historia de Astúrica arranca casi con el nacimiento de la Administración asturiana. José Santamarina recuerda el encargo que recibió del Gobierno de Pedro de Silva, en 1985. Se trataba de componer una imagen gráfica coherente para toda la Administración. Pilotaron el proyecto Bernardo Fernández y Arturo Terán. "Era una locura, había una enorme variedad de escudos, tipografías, papelería, que cada departamento utilizaba a su antojo", rememora Santamarina. El encargado de coordinar la implantación fue Nicanor Fernández, jefe de Gabinete de Pedro de Silva.

Llevó casi dos años imaginar y plasmar cómo sería la cara de la Administración autonómica. Santamarina tuvo incluso que representar el escudo de Asturias, partiendo de la descripción heráldica que existe en el Estatuto de Autonomía. Su diseño estilizado ha permanecido prácticamente inalterado hasta hoy en la documentación oficial. Membretes, cartelería de cada Consejería, tarjetas oficiales de visita, comunicaciones administrativas, paneles de obras… hasta un cartelón de "Bienvenidos a Asturias" para colocar en Pajares y el diseño del Boletín Oficial del Principado pasaron por sus manos.

En su estudio en La Fresneda, Santamarina atesora las carpetonas originales de aquella primera imagen gráfica del Gobierno regional, un trabajo que resultaba en aquel entonces algo inusual en las administraciones. "Recuerdo que en el encargo original incluso planteamos que cada Consejería tuviese un color diferente, pero eso acabó siendo un lío, porque cada Gobierno cambiaba nombres y número de departamentos y tampoco resultaba tan identificable", explica Santamarina sobre aquel primer encargo. Pero la nota curiosa y singular, casi una joya para los amantes de las historias que pasan desapercibidas ante nuestros ojos, se llama Astúrica.

"Me planteé que, más allá del escudo, resultaría muy reconocible que la Administración autonómica tuviese una tipografía con identidad propia", explica Santamarina.

En aquellos años, el diseño de una fuente tipográfica era muy distinto al actual. Ahora se emplean programas informáticos que trazan rectas, curvas, tangentes... Pero entonces el trabajo era artesanal.

Santamarina visitó lápidas románicas en distintos puntos de Asturias para copiar e inspirarse en las letras grabadas en las piedras. Especial significación tuvo una de Valdediós, donde Santamarina también encontró ideas para el escudo. Con todo aquel material de campo, el diseñador dibujó a mano, con compás y tiralíneas, una a una, todas las letras del alfabeto. Así nació Astúrica, un tipo de letra cuyo uso es propiedad exclusiva del Principado. Nadie, ninguna empresa ni ningún particular, puede utilizarla.

No todos los gobiernos autonómicos han sido fieles a su marca ni mucho menos cuentan con una tipografía propia. El País Vasco sí posee un tipo exclusivo, pero data de 1999. También lo tiene la Junta de Extremadura, pero solo de las letras que componen su denominación. Galicia incorporó en el año 2020 una fuente diseñada específica, la Xunta Sans, abierta y pública.

Entre las administraciones más resistentes, destacan la Generalitat de Cataluña, que ha mantenido su tipografía desde 1985, pero se trata de una Helvetica Neue, de uso común. Madrid modificó recientemente su imagen corporativa y utiliza la letra Arial, un tipo ampliamente utilizado por el público. Astúrica, en ese sentido, es única: antigua y original.

Las tipografías tienen sus familias. La Astúrica es una letra con serifa, nombre que recibe el remate de los trazos en los caracteres, y tiene diferente grosor en los trazos verticales que en los horizontales. Esa forma proviene de las primeras grabaciones en mármol de los etruscos. Dentro de esa familia, se trata de una letra romana, pero con algunas singularidades bastante inusuales. Por así decir, cuenta con una "huella dactilar" que la hace muy identificable: por ejemplo, la A no tiene ápice, sino que la diagonal descendente sobresale a modo de remate, y su perfil (trazo horizontal) no llega a la diagonal ascendente. Tampoco se completa el perfil de la B y ni de la P. El remate, en general, es robusto, con apófige de pequeña curvatura. Los trazos curvos (en la C o la G) no presentan uña. Resulta también inusual la cola diagonal de la R y la K, con un ligero abultamiento.

Otra curiosidad: inicialmente fue diseñada sin tildes "porque se trataba únicamente de mayúsculas y entonces no se acentuaban; luego hubo que incorporar las tildes, buscando el diseño que se adecuase a la forma tipográfica".

José Santamarina conserva aún los negativos de las letras originales. Se trata de la fotografía que se tomaba sobre el dibujo realizado de cada carácter. Pero los trazados de su puño se encuentran en el Museo de Dibujo Julio Gavín, en Huesca. "Me pidieron hace años una obra", explica Santamarina, orgulloso de su "hija" tipográfica: "Creo que combina un carácter clásico con un aire moderno; me llevó mucho tiempo, comprobar que tuviera un ritmo de lectura ágil y fácil, y que siendo antigua no lo resultase demasiado", señala el autor.

Pero la relación de este diseñador (primero a través del estudio Elías&Santamarina, y luego a través del suyo propio) con la imagen gráfica de la Administración pasó por muchos otros caminos. De él fue el diseño, por ejemplo, de toda la imagen corporativa del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa): rótulos, colores, señalética, batas de médicos y hasta las recetas. También la del Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (Sepepa).

Ya en sus inicios, el nombre oficial de la Administración autonómica fue "Principado de Asturias", pero con la llegada de Vicente Álvarez Areces a la Presidencia se acuñó el término "Gobierno del Principado de Asturias". Ahora, el Ejecutivo recupera para su imagen web la denominación original, pero ya sin la letra Astúrica, sustituida por otra sin serifas (también denominadas letras de "palo seco") y más al uso de las modernas tendencias de lectura web. Al ser libre, el Principado podría adjudicar a cualquier empresa los catálogos corporativos en cada renovación de consejerías o podría realizarlos la propia administración. Con Astúrica, siempre deberían ser ejecutados por Santamarina, al ser el propietario de los originales.

El Principado aún no ha decidido si extenderá a todos sus soportes físicos esta nueva tipografía "made by Google" que emplea en su renovada imagen corporativa digital. La duda está en si el Principado aguantará el tipo; el tipográfico, entiéndase. Pondría fin a un diseño único, que durante casi 40 años ha garantizado que el Principado de Asturias discurriese con buena letra. Y hecha en casa.

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