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El turismo que genera la caza y la pesca: 6.000 pescadores en los ríos dejarían en los pueblos asturianos 2,1 millones

Dos aficionados prueban con éxito un proyecto para atraer este tipo de visitantes: "Asturias está desperdiciando una gran oportunidad"

Carlos Blanco, con un salmón a la espalda en Restiello. Antonio García-Bernardo

La pandemia sirvió de escenario para poner en marcha multitud de ideas que llevaban años en la recámara. Fue precisamente el confinamiento el momento en el que Antonio García-Bernardo Albornoz y su cuñado, Carlos Blanco Menéndez de la Granda, decidieron dar forma a su afición y transformarla en proyecto. Querían organizar rutas con la caza y la pesca como reclamo, aprovechando las bondades de Asturias. El resultado: algo más de 20.000 euros de gasto total en hoteles, comidas, desayunos, compras en comercios, licencias y certificaciones por parte de 60 pescadores foráneos. Una cifra que, "bien explotada, puede ser una oportunidad de lujo para el turismo", explica García-Bernardo.

"Mi cuñado es pescador desde niño y fue quien me introdujo en este mundo. Hace 6 años, empezamos a invitar a gente, a decirles que les podíamos llevar a ríos de Asturias. Venían sobrinos, amigos, cada día se apuntaba alguien más y, cuando nos dimos cuenta, estábamos desbordados", afirma García-Bernardo. Fue entonces cuando vio que podía combinar dos de sus pasiones: la fotografía y la naturaleza. "Soy aficionado a la montaña y tenía mucho material: vídeos, fotos... Y vi que sobre caza y pesca en Asturias no había nada", explica. De esta forma, decidió aprovechar sus conocimientos en el mundo de la publicidad para lanzar una web llamada "Pesca y caza en Asturias" con el fin de ofrecer a los interesados en el sector toda la información necesaria para lanzarse a la aventura. "A través de la web queremos dar a conocer uno de nuestros recursos más valiosos: la caza y la pesca, resolver dudas de los aficionados a este deporte y también animarlos a que vengan con nosotros a pescar y a disfrutar de la naturaleza", cuenta.

Antonio García-Bernardo, uno de los miembros del proyecto, en el pico Niañu, en Piloña. | Caza y Pesca en Asturias

El proyecto cada vez ha ido ganando más peso. "La gente está interesada. Tras dos años, la web la visitan unas 900 personas al mes y nuestro canal de youtube cuenta ya con más de 1.300 seguidores. Es mucho para ser algo que hacemos por amor al arte", añade Antonio García-Bernardo. En este portal, los usuarios pueden encontrar desde vídeos de recechos de caza, uno de los contenidos más vistos, a pesca en kayak o submarina, así como imágenes de fauna propia de la zona como el rebeco cantábrico.

Y de la web al medio natural. De esta forma, Antonio García-Bernardo y su cuñado Carlos Blanco-Menéndez empezaron a acompañar a todo aquel interesado en adentrarse en un mundo aún por explorar: "Viene gente de México, Venezuela, de Extremadura, Madrid y, por supuesto, de Asturias. Tenemos un paraíso que ofrecer, una gastronomía rica, paisajes de ensueño, fauna autóctona y, encima, como anfitriones los asturianos no tenemos precio", cuenta.

Con el disfrute del cliente por bandera, en "Caza y Pesca en Asturias" se encargan de reservar hoteles, restaurantes e informar al visitante de todo tipo de actividades culturales, deportivas y turísticas que ofrece Asturias. "Quienes vienen con nosotros saben que no tendrán que preocuparse de nada. Les proporcionamos todo el material necesario: caña, vadeadores, facilitamos el tema de licencias, todo el instrumental para que ellos solo vengan a desconectar. Brindamos una experiencia, al fin y al cabo", asegura García-Bernardo poniendo su iniciativa como ejemplo de las posibilidades que la caza y la pesca ofrecen a la economía rural.

En cifras


1.200 euros

Es lo que gastan de media tres personas en una jornada disfrutando de lo que rodea a la caza y la pesca. "En un día, tres pescadores pueden dejarse 1200 euros repartidos entre la Administración y gastos particulares", afirma García-Bernardo.


15.469 euros

En hoteles, cenas, comidas, desayunos, combustible y compras en comercios es la cantidad que 60 pescadores procedentes de fuera de Asturias desembolsaron en una temporada: "Es un cliente al que no le preocupa gastar, viene a disfrutar de la experiencia"

En cuanto al perfil del cliente que demanda estos servicios, se trata de personas con alto poder adquisitivo, a las que no le preocupa "gastar"; y es aquí donde el proyecto de García-Bernardo centra el foco. "Estamos desperdiciando una oportunidad única. Creo que la Administración debería preocuparse por el impacto económico que esta actividad puede ofrecer a las pequeñas comarcas, aparte de que es una forma de defender los recursos naturales de Asturias y dinamizar zonas donde la población está envejecida", afirma.

Repoblar los ríos, controlar alimañas y proteger el entorno son otras de las problemáticas que denuncian porque "hay que impulsar campañas de divulgación, que haya relevos generacionales de caza, cuidar la accesibilidad, que los cotos estén impecables, las podas, apostar por las repoblaciones de las cinco cuencas salmoneras y el saneamiento de todos los cotos de pesca. Hay ríos abandonados y, si se dejan los ríos, se acaba todo", considera García-Bernardo.

Tras dos años siendo testigos de las andanzas de todo aquel al que acompañan y viendo cómo su iniciativa acabó adoptando cada vez un cariz más serio, decidieron traducir a cifras su actividad. "Después de ver el éxito que tuvimos en nuestra primera temporada, empezamos a contabilizar los datos de visitantes, atendiendo al gasto medio que realizaban, para tener una idea de lo que este campo puede ofrecer a la economía". De esta forma se dieron cuenta de que "de media, un pescador de fuera de Asturias puede dejar unos 350 euros en una jornada. Esto no solo implica el hecho de pescar, sino todo lo que el entorno puede ofrecer: actividades culturales, gastronómicas, turísticas… Lo que significa que la pesca, en este caso, está vinculada a muchos otros sectores. Es cuestión de ampliar esa visión", expresa García-Bernardo.

Según los datos facilitados por "Caza y Pesca en Asturias", en un año, los 60 pescadores a los que acompañaron hicieron un gasto total de algo más de 20.000 euros, "contando combustible, compras en comercios, copas, noches de hotel, comidas y cenas... Además, hay que destacar que de esos 20.000, 5.000 euros se los lleva la Administración por la certificación de cotos, pago a la Sociedad Asturiana de Pesca, licencias de salmón o material de pesca. Es una cantidad nada despreciable", asegura García-Bernardo, quien, además, está convencido de que "repetirán todos los que ya han vivido la experiencia". Según los cálculos que manejan y tomando por base el gasto medio de 350 euros por pescador foráneo, "si se vendiesen 2.000 cotos de salmón, unos 6.000 pescadores podrían tener un potencial de 2,1 millones de euros. Ese dinero, encima, se puede reinvertir en los ríos, en saneamiento de cotos, centros de alevinaje", afirma García-Bernardo.

Con el tiempo, el proyecto "Caza y Pesca en Asturias" espera marcar "un punto de inflexión en la forma de ver los recursos naturales del entorno. En lugar de ver dinero en pescar un salmón y venderlo por, por ejemplo, 250 euros, el punto debe ser invitar a tres personas a que vengan a conocer nuestros bosques, ríos y demás oferta y así repartir ese gasto entre los comercios y demás negocios de la zona para impulsar la economía de las zonas rurales", explica García-Bernardo.

 Situar a Oviedo como capital europea de la caza y la pesca sería una de las maneras para lograr ese impulso del mundo rural. "Las comarcas pequeñas, el mundo rural despoblado por la falta de negocios, se beneficiarían del filón de estas actividades bien gestionadas. De hecho, para muestra, la final de la Champions la vimos con 15 madrileños en una sidrería en la parroquia de Panes y el dueño estaba encantado. De no haber sido porque íbamos a pescar, no habríamos visto la final ahí", cuenta García-Bernardo, quien asegura que, "en un día, tres pescadores pueden desembolsar unos 1.200 euros, entre hoteles, comidas, cenas... Nosotros esta temporada llevamos a 60 interesados y dejaron en total más de 15.000 euros", asegura. Nunca imaginaron que un proyecto que nació sin más expectativa que la de compartir su pasión con otros aficionados fuera a crecer tanto en tan poco tiempo. "Nuestros vídeos los ven desde Madrid, Barcelona, Nueva York o Dallas", afirma García-Bernardo, quien sueña con vivir de "acompañar a gente a cazar, pescar y disfrutar", confiesa.

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