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El cuerpo del gijonés fallecido en los Picos de Europa fue encontrado cerca de la Ruta del Cares, lejos de la senda donde se le buscaba

El cadáver de Javier Amigo, de 60 años, fue localizado después de cinco días de búsqueda en un lugar próximo a la canal de Estorez

En el recuadro, Javier Amigo.

Los peores presagios se hicieron realidad. El montañero gijonés Javier Amigo Coto, de 60 años, fue hallado muerto ayer, viernes, en una zona de los Picos de Europa próxima a la canal de Estorez, donde pudo haberse despeñado desde la Ruta del Cares, según informó la Guardia Civil de montaña, que llevaba cinco días buscándolo junto con una amplia cuadrilla de colaboradores. Su cadáver será examinado por los forenses en el Instituto de Medicina Legal de Asturias.

Integrante del grupo de montaña Xove, de Gijón, Javier Amigo había desaparecido el pasado domingo cuando se suponía que transitaba –por quinta vez en su vida– por la canal del Texu, que une la localidad cabraliega de Poncebos con Bulnes, una de las rutas más turísticas de la región.

En vista del lugar donde el cuerpo fue localizado, la suposición más dotada de sentido es que, en vez de enfilar la vía directa y sencilla, optó por un rodeo que implica mucha más dificultad, con un gran desnivel y pendientes de hasta 65 grados.

Según diversas fuentes consultadas por LA NUEVA ESPAÑA, el motivo principal por el que se ha tardado tanto en concontrar a Javier Amigo es que, en los primeros días, solamente se le buscaba por la zona en la que se consideraba más probable estuviese: el entorno de la canal del Texu, una senda relativamente sencilla, de 3,2 kilómetros de longitud. Y es que el pasado domingo, el montañero gijonés se dirigía a Bulnes para reunirse allí con los integrantes del grupo Xove, que habían hecho la travesía entre Fuente Dé y Bulnes, con noche en el refugio de la Vega de Urriellu. Con Amigo iban su esposa y su cuñada. Menos acostumbradas a caminar, las mujeres habían optado por tomar el funicular para realizar ese trayecto. Ahí se despidieron con la idea de reencontrarse un rato más tarde.

«Para un paseo de una hora solo llevaba con él la cantimplora de agua. Ni ropa de abrigo ni comida ni nada, con un sol de restallu. La intención era subir a Bulnes a tomar el vermú allí con los del grupo de montaña y luego bajar a comer a Poncebos. Empecé a preocuparme cuando llegamos a comer a Poncebos a la hora reservada, a las dos, y no estaba», relató su mujer, Elvira Fernández.

Pasaba el tiempo, y Javier Amigo no aparecía. ¿Qué pudo haber sucedido? Todo hace indicar que se decantó por otra ruta: un trayecto circular, más escarpado, conocido por los montañeros más avezados. Esa idea concuerda con que el gijonés fuera hallado en una trocha que sale de Poncebos y sigue parte de la senda del Cares, hasta la canal de Estorez, una empinada cuesta que salva 1.050 metros de desnivel. De ahí se llega a la canal de Amuesa, que conduce a Bulnes. El punto de llegada es el mismo, pero con una inversión de tiempo muy superior y un mayor riesgo.

No fue hasta el tercer día de búsqueda cuando se decidió abrir el abanico del rescate y se ampliaron las batidas a las zonas limítrofes del Cares y de Urriellu. Finalmente, el cadáver fue localizado ayer, a las 14.00 horas, por un helicóptero de Bomberos del 112. En la llamada al centro de control se indicó que habían localizado un cuerpo sin vida cuya ropa coincidía con la del varón que estaba siendo buscando en la zona desde el pasado domingo.

«El cadáver se encontraba tras una piedra grande que dificultaba su visualización en una zona próxima a la canal de Estorez, a la que pudo haberse precipitado desde el sendero de la ruta del Cares», indicaron fuentes de la Guardia Civil. El cuerpo fue trasladado en helicóptero hasta Poncebos, y de allí, por tierra, hasta el Instituto de Medicina legal de Oviedo.

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