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Récord de urgencias: suma de colapso de Primaria, cuadros graves y motivos banales

El HUCA atendió en julio a una media de 361 pacientes diarios, 40 más que antes de la pandemia | Picaduras de avispa, pequeñas contusiones y cuadros leves de fiebre reducen la tasa de ingresados

El recurso de los asturianos a las urgencias hospitalarias aumenta sin cesar. En lo que va de año, el incremento mes a mes está siendo imparable, con la única salvedad de febrero, por tener menos días. Nunca antes en un mes de julio habían acudido tantos pacientes a las urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), el principal termómetro de la región para medir los comportamientos y tendencias en el sector sanitario.

El pasado mes de julio, el HUCA atendió a 11.190 enfermos (361 diarios), o sea, 1.350 más que en julio de 2019, antes de la pandemia de covid-19. «Este mismo fenómeno se reproduce, poco más o menos, en los servicios de urgencias de todos los hospitales de Asturias y de España», manifestaron a este periódico fuentes médicas.

¿Qué está sucediendo en los servicios de urgencias hospitalarias? Según los especialistas consultados por este periódico, varios factores confluyen en una misma dirección. A lo que son problemas de salud que realmente requieren una asistencia especializada urgente, se suma un fenómeno psicosociológico bien conocido: la cultura de la instantaneidad. Dicho en román paladino: «La gente lo quiere todo y lo quiere ya; quienes tienen alguna molestia de salud no quieren esperar, y la solución más a mano son las urgencias hospitalarias», indica una especialista.

Un segundo elemento es la creciente llegada a los hospitales de personas con cuadros inequívocamente banales que perfectamente podrían ser atendidos en un centro de salud. ¿Banales hasta qué punto? Un médico que conoce bien los flujos de pacientes cita tres casos tipo: picaduras de avispa, pequeñas contusiones y cuadros de fiebre de 30 minutos.

La mayor afluencia de pacientes con problemas menores se traduce en la tasa de hospitalizaciones. En el momento actual, «quedan ingresados en torno al 17 por ciento de los enfermos que acuden a urgencias, una proporción inferior a la habitual», señalaron fuentes consultadas por este periódico.

Los otros ingredientes de la situación son los ya conocidos y comentados en los últimos meses. Por una parte, la creciente –sobre todo, a raíz de la pandemia– cifra de enfermos en lista de espera para primeras consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas. Por otra, la saturación que sufre la red de atención primaria, motivada en buena parte por la escasez de efectivos.

El pasado 20 de junio, lunes, el complejo sanitario ovetense registró un récord absoluto de urgencias de adultos: 453 pacientes en un solo día. Si se computan los datos de todo el mes de junio y lo que va de julio, el promedio diario de usuarios atendidos es ligeramente superior a 360, frente a los 320 que se contabilizaron en el mismo periodo de 2019, año anterior a la llegada de la pandemia.

Según informó ayer este periódico, el mes de julio también ha sido muy negativo en Asturias en cuanto al número de muertos: unos 1.350 por todas las causas. Esta cifra rebasa en unos 372 la cifra previsible, en estimación realizada por el sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo), que tiene en marcha el Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación. De este exceso, 14 son atribuibles al calor. Del resto no se conocen la causa. En teoría el único factor distorsionante el covid. El dato oficial del Ministerio de Sanidad habla de 147 muertos por coronavirus a lo largo del mes de julio.

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