Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Me quedo en el pueblo

A pedaladas cumplió su objetivo

José Santiago Bernardo Albuerne regenta una empresa de alquiler de bicicletas eléctricas que envía donde se las solicitan, tanto en cualquier punto de España como de Francia y Portugal

José Santiago Bernardo Albuerne, en su oficina de Lamuño.

José Santiago Bernardo Albuerne pasó buena parte de su vida trabajando en la industria farmacéutica y, cuando lo dejó, decidió darle un giro radical a su vida y puso en marcha en su pueblo natal, Lamuño, una empresa dedicada al alquiler de bicicletas eléctricas. "Me di cuenta de que había una gran carencia de turismo activo en el Occidente y que, además, quien nos visitaba demandaba algo más que sol y playa. Pensé en una actividad que fuese respetuosa con el medio ambiente y que ayudase a conocer nuestro entorno, y puse en marcha el alquiler de bicicletas eléctricas", explica este emprendedor rural que comenzó en 2018 con ocho bicicletas y, a día de hoy, cuenta con 43 bicicletas en alquiler en su empresa Astur-E-Bikes.

José Santiago Bernardo Albuerne con algunas de sus bicicletas eléctricas.

Él, que ya realizó el Camino de Santiago varias veces, quiere contribuir a potenciar la ruta jacobea conocida como el Camino del Norte. "Para ello el cliente solo tiene que decidir cuándo y dónde quiere empezar el Camino y en cuántas etapas. Nosotros le facilitamos tanto la bicicleta como los accesorios necesarios y se la recogemos en Santiago. Queremos que conozcan nuestro entorno, de ahí que potenciemos el Camino a su paso por nuestro concejo. El cliente puede seguir distintas rutas por nuestras playas y montañas descubriendo lugares a los que, seguro, sin la ayuda eléctrica no llegaría", dice este empresario.

Las bicicletas eléctricas no tienen limitación en cuanto a edad o condición física, las puede utilizar mucha gente. Una de las novedades es que "ahora también contamos con bicis para personas con movilidad reducida o que tengan algún tipo de discapacidad para que puedan venir y hacer rutas con su pareja, sus amigos y/o su familia", recuerda. Como económicamente era prácticamente imposible hacerse con una de ellas, decidieron, a través de las redes sociales, "recaudar dinero destinado a comprar una que nosotros ofrecemos sin coste alguno para que sus usuarios la prueben y disfruten de ella, algo que fue posible gracias a la colaboración tanto de empresas como personas que pusieron su granito de arena. Las ofrecemos de modo altruista", explica.

Furgoneta de la empresa Astur-E-Bikes

En apenas cuatro años, incluidos los de la pandemia, José Santiago Bernardo ha pasado de sus ocho bicicletas iniciales a 43 que envía desde su oficina de Lamuño a, como él mismo explica, cualquier parte de España, Portugal y Francia. "Fue muy duro gestionar esto en sus inicios porque además nos tocaron años difíciles. Sin embargo, ahora vemos cómo poco a poco nos vamos haciendo un hueco en el sector, tenemos mucho trabajo y nos sentimos orgullosos porque todo esto lo estamos haciendo desde este pueblín de Cudillero", destaca un hombre que afirma sentirse contento con lo que ha logrado.

En cuanto a si es posible emprender y vivir en el medio rural, se muestra también muy claro y, al tiempo que apela a que desde las instituciones se apoye más al Occidente asturiano –"aún el gran desconocido para muchos", recalca– matiza a renglón seguido que "se puede hacer, pero hay que tener mucha ilusión, muchas ganas y también mucho aguante porque es difícil. Yo creo que, en ese sentido, los emprendedores rurales deberían tener menos trabas, pues existe un exceso de burocracia que ralentiza los proyectos. Yo creo que habría que dar más facilidades para que se pueda potenciar todo aquello que fije población en el medio rural, hacérselo más fácil para que, de esa forma, la gente se arraigue en la tierra, en los pueblos, con sus empresas, su trabajo, su familia. Yo creo que tenemos que intentar revalorizar lo que hemos ido perdiendo en los últimos años", destacó.

José Santiago Bernardo Albuerne, con otras de sus bicicletas eléctricas, en Lamuño.

Compartir el artículo

stats