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La política exterior, por fin, está "de moda" y gana peso en España

Los diplomáticos asturianos destacan, como punto de inflexión, el éxito y los beneficios para la imagen del país que trajo la cumbre de la OTAN de junio

De izquierda a derecha, Javier Vallaure, José Laviña, Alberto Aza, Luis Arias, Federico Torres y Jorge Hevia, en el paseo de los Álamos de Oviedo. | Miki López MIKI LOPEZ

La política exterior recupera protagonismo en España y lo hace por la puerta grande. Los diplomáticos asturianos reunidos por LA NUEVA ESPAÑA en la decimotercera cumbre anual organizada por el periódico lo refrendan: la escena internacional forma parte activa de la vida del país y retoma los primeros puestos en la agenda gubernamental. El éxito de la Cumbre de la OTAN, que tuvo lugar en el Madrid los pasados 29 y 30 de junio, en el año del cuadragésimo aniversario de la adhesión de España a la Alianza Atlántica, ha sido el gran punto de inflexión y pone al país en el nivel de influencia alcanzado en 1986, con motivo del ingreso en la Unión Europea.

"A estos españoles les das cinco meses y no son capaces de hacer nada, pero dales unas semanas y te montan este pedazo de Conferencia". Lo dijo el expresidente de Estados Unidos George H. W. Bush con motivo de la Conferencia de Paz de Madrid, el 30 de octubre de 1991. Aquel intento por parte de la comunidad internacional de empezar un proceso de paz entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, Siria, Líbano y Jordania, ideada por el Gobierno de España y auspiciada por Estados Unidos y la URSS, duró tres días y puso a España en la primera línea de la política internacional. Hoy, 31 años más tarde, España ha revalidado ese protagonismo en la escena exterior, con la cumbre de la Alianza Atlántica de Madrid.

El mundo ha cambiado mucho, y aunque parezca difícil encontrar puntos positivos en un escenario tan complejo, para España pintan oros en su influencia en el planeta: la política exterior está de moda. Javier Vallaure (Hamburgo, 1949), embajador de España con experiencia como titular de las legaciones diplomáticas en Países Bajos y Angola, cónsul general en Los Ángeles y Miami e Introductor de Embajadores, tiene claro que el servicio exterior español está trabajando de forma eficaz y eso es algo que perciben los ciudadanos. "La cumbre de junio puso a España en el candelero de la política exterior como un país que tiene una gran capacidad de organizar, y sobre todo, de improvisar, eso que ya sorprendió al expresidente Bush en 1991. Era un éxito anunciado". Alberto Aza (Tetuán, 1937), miembro del Consejo de Estado, jefe de la Casa del Rey entre 2002 y 2011 y exembajador en Londres, entre otros destinos, estima que los españoles aún deben tomar mayor conciencia de la importancia del mundo que nos rodea en todos los aspectos: "Hasta que la gente no se convenza de que vivimos del exterior, no seguiremos avanzando", señala el embajador.

La marcha del Reino Unido de la UE es otro revulsivo que juega a favor de España como potencia media en Europa, en una lista que ha pasado de cinco a cuatro grandes países y que completan Francia, Alemania e Italia. Luis Arias (Madrid, 1949), exembajador en Filipinas y Corea del Sur, entre otros países, también es optimista acerca del papel de España en el mapa global. "La cumbre de la OTAN ha demostrado que podemos combinar la política exterior con la cultura, la gastronomía y el turismo. Todo esos elementos sumados nos dan un peso específico" en el mundo.

Jorge Hevia (Colunga, 1961), actual embajador en Arabia Saudí, destaca la importancia crucial de cuidar las relaciones con los vecinos del sur. Está de acuerdo Federico Torres Muro (La Felguera, 1957), director general de Política Exterior y de Seguridad en el Ministerio de Asuntos Exteriores, con responsabilidades sobre las posiciones de España en asuntos de la defensa dentro de la UE y la OTAN. El diplomático langreano, exembajador en Ecuador y El Salvador, asegura que "la cumbre de la OTAN ha sido el acontecimiento más importante desde la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado del 92" y confluye en la sentencia que celebra el protagonismo de la influencia mutua retroalimentada entre España y el resto del mundo. "En España se habla cada vez más de política exterior", señala. "Nuestra economía está cada vez más internacionalizada, nuestros jóvenes se ilustran y viajan... Eso hace que un mundo desordenado sea una mala noticia para España". Su puesto de responsabilidad en el Ministerio le otorga una vista privilegiada sobre el éxito, tanto "logístico" como "protocolario" de una cumbre celebrada "en circunstancias muy especiales" por las convulsiones que está sufriendo el mundo.

Ya estaba previsto además que se redactara el documento de referencia de la organización para los próximos diez años. "Si a eso se añade la decisión de adhesión que tomaron los finlandeses y los suecos, previa negociación con Turquía, hay un ingrediente más para confirmar que la cumbre llegó en un momento histórico", subraya el diplomático langreano, convencido de que cada vez más "España está siendo protagonista. Tenemos algo que decir" y la imagen exterior del país salió de la cumbre atlántica "claramente reforzada", previa superación de algunos "clichés" o "prevenciones" dentro de la clase política española.

José Laviña (Oviedo, 1964), actual embajador de España en Guatemala, constata la recuperación de influencia por parte de España al otro lado del Atlántico, y especialmente en Centro América. "En Guatemala el vino español tiene más prestigio que el francés; y eso es algo muy significativo", señala Laviña con optimismo y realismo. "Ahora es importante mantener la cooperación exterior; esa es otra de nuestras señas de identidad".

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