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Aprender del ejemplo cántabro, el anhelo de Feijóo para el PP de Asturias

Sáenz de Buruaga y Mallada han seguido caminos paralelos durante los últimos meses, y la líder del PP de Cantabria ya ha sido avalada por Génova y convocará su congreso

Miguel Tellado y María José Sáenz de Buruaga, en Santander. | LNE

María Sáenz de Buruaga, presidenta del PP de Cantabria, y Teresa Mallada, su par en Asturias, partían con la llegada de Núñez Feijóo de una posición similar. Eran candidatas que venían de la etapa de Pablo Casado y que no gobernaban ni tenían visos de poder darle la vuelta al resultado en el corto plazo. Mallada llegó en un momento complicado, con encuestas adversas y un PSOE fuerte. El aterrizaje de Buruaga tuvo lugar antes, pero fue aún más forzoso. En 2017 Buruaga, hasta entonces secretaria general, se enfrentó en un congreso a su antiguo presidente, Ignacio Diego, generando un profundo cisma interno. Ganó por cuatro votos y la división del partido se hizo patente desde su primer minuto como presidenta. «Tongo, tongo», fue lo primero que escuchó. Con la llegada de Pablo Casado, sus críticos se movieron y fue relegada de la campaña electoral para poner al frente de la lista a la atleta Ruth Beitia. La actual presidenta del PP cántabro llegó a coquetear con la dimisión pero, dos semanas después del fichaje de la deportista, esta daba la «espantada» y Buruaga regresó a la «primera línea».

Tras la llegada del equipo de Alberto Núñez Feijóo a los cuarteles de Génova, ambas empezaron con una presunta «tábula rasa» con la nueva ejecutiva. A las dos, explican fuentes populares, se les trasladaron los «deberes» que pedía el nuevo líder nacional: hacer más grande el partido, unificar a las bases y aunar las fuerzas de centro derecha. La división en Asturias estaba fuera del partido, bajo la marca Foro Asturias. En Cantabria seguía latente dentro del propio PP.

A partir de ahí, unos caminos que podrían discurrir paralelos desde el cambio de liderazgo en Génova se han ido separando. Génova pone ahora al PP de Cantabria como ejemplo a seguir en Asturias para reconducir la situación.

La semana pasada, igual que hiciese en la escena pública del Principado estos días, apareció el número tres del partido y hombre de máxima confianza de Alberto Núñez Feijóo, Miguel Tellado. El vicesecretario de Organización del partido visitó a los populares cántabros para manifestar que la dirección nacional del PP «confía plenamente» en la actual presidenta. Con la celebración de un congreso pendiente desde hacía medio año, Tellado afirmó claramente que el partido «funciona bien» y que la fecha de la cita para confirmar a la actual presidenta se decidirá y anunciará a la vuelta del verano. Llevaban tiempo mareando la perdiz. Desde el pasado febrero. Ahora, el congreso que reclamaba Buruaga será una realidad.

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