Los habitantes del Principado de Asturias están que no se lo creen. Después de un verano de récords en lo que a temperaturas se refiere, septiembre no se quiso quedar atrás. Pero mañana comienza el otoño y la región despide el buen tiempo, por lo menos, hasta dentro de una semana. La jornada comenzará con los cielos nubosos y aumentará a cubierto a medida que transcurran las horas, según la Agencia Estatal de Meteorología, Aemet. Comenzarán tras unos días de intenso sol, lluvias débiles y chubascos por la noche, menos probables en el sur aunque sin descartar por la mañana algún chubasco disperso en la Cordillera. Las temperaturas mínimas irán en ascenso, en general ligero y las máximas en descenso que será ligero o sin cambios en el litoral. Pero, ¿hasta cuándo tendremos los cielos cubiertos?

Sábado, 24 de septiembre

Cielos nubosos o cubiertos con lluvias débiles y chubascos. Probables brumas y bancos de niebla matinales en la Cordillera. Las temperaturas mínimas, que se producirán al final del día, experimentarán un descenso en el tercio sur y se mantendrán sin cambios en el resto. Temperaturas máximas en descenso. Viento flojo de oeste y noroeste, que temporalmente girará a norte y noroeste en el interior y que tendrá intervalos más intensos en el litoral.

Domingo, 25 de septiembre

Los cielos continuarán igual. Lluvias débiles acompañadas de algún chubasco en los litorales y la Cordillera. No se descartan brumas y nieblas matinales en el interior. Temperaturas en ligero descenso. Viento de componente norte flojo salvo por la mañana y por la noche que soplará de componente oeste.

Lunes, 26 de septiembre

Cielos nubosos o cubiertos con lluvias y chubascos que serán más intensos en la costa más oriental. Temperaturas mínimas sin cambios o en ligero descenso y máximas en ligero aumento. Viento de oeste y noroeste flojo arreciando a mediodía en el litoral y al final hasta fuerte en su extremo oriental.

El otoño, hasta 1,5 grados más cálido

El otoño climatológico --que comienza el 1 de septiembre y se prolonga hasta el 30 de noviembre-- podría ser hasta 1,5ºC más cálido de lo normal y menos lluvioso en casí todo el país , aunque se prevén vaguadas o DANAs en la Península, especialmente en zonas del Mediterráneo, según informa el experto de Meteored, Samuel Biener.

Según Biener, septiembre será un mes "más cálido de lo normal" en casi todo el país, donde se seguirá con la tendencia de un verano marcado por altas temperaturas, como en gran parte de la Península y Baleares, donde los registros podrán alcanzar entre 1 y 1,5 grados por encima de la media; y en el litoral norte, Pirineos y el extremo sur, podrán ser superiores a los 0,5 y 1 grado por encima de la media.

No obstante, se espera que las temperaturas tiendan a normalizarse según avance el otoño. En el caso de octubre, en muchas zonas podrán darse temperaturas entre 0,5 y 1 grado más altas respecto a los valores habituales para la época, mientras que en noviembre "no se aprecian anomalías respecto al promedio de este mes en casi ningún punto del país", explica el experto de Meteored.

En cuanto a las precipitaciones, Biener prevé que en septiembre se den "menos lluvias de lo normal" en zonas del sureste y noroeste peninsular, algo que, por el contrario, no se dará en Cataluña, donde podría ser un mes "más húmedo" respecto a la media de esta época del año.

Asimismo, en octubre y noviembre se podrían agudizar las diferencias entre las vertientes atlántica y mediterránea. En cuanto a la vertiente atlántica, el resto del otoño podría ser "mucho más seco de lo normal", lo que podría agravar, según el experto, la sequía en zonas que ya se encuentran en una situación "complicada".

Por el contrario, los meses de octubre y noviembre serán "más lluviosos de lo normal" en Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia y alrededores.

Por lo tanto, no se esperan muchas borrascas atlánticas este otoño debido a las previsiones de anticiclón que rondará las Azores y Centroeuropa, lo que bloqueará la llegada de las bajas presiones. En cambio, prevé una corriente ondulada que podría desencadenar en vaguadas o DANAs en la Península, especialmente en zonas del Mediterráneo.