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José Esteban Vega González Productor de escanda y miembro de SL Escanda Las Regueras

"La principal demanda de los productores de escanda es que nos concedan la DOP"

"El cultivo estuvo a punto de desaparecer, pero hoy es un producto cada vez con más consumidores y en pandemia mucha gente lo descubrió"

José Vega y Loli Menéndez con su harina de escanda y salvado, posan junto al hórreo. Ana Paz Paredes

Nunca antes como este año José Esteban Vega y su hijo José Vega Menéndez, al frente de su empresa S.L Escanda de Las Regueras, habían logrado a la vez los tres primeros premios en el Certamen de la Escanda de Grado. Un triplete completo: primer premio al mejor pan; primer premio al mejor producto dulce con escanda con unas casadiellas de nuez; y primer premio en producto salado con escanda, gracias a unos minibollos preñados de chorizo, estos últimos creación de las sabias manos, y con la experiencia de muchos años de su mujer Loli Menéndez. Los otro cuatro participantes más eran de Nava, Tapia de Casariego, Bimenes y Grado.

José Vega muestra parte de la escanda de su producción, lista para ser molida. Ana Paz Paredes

¿Como se siente después de lograr los tres primeros premios de este certamen?

–Es un orgullo muy grande. Para ponerle un símil decir, por ejemplo, que lograr estos premios en este certamen es como si lograras una medalla de oro en unas olimpiadas. Es un concurso muy importante y que tiene mucho valor para cuantos en Asturias nos dedicamos a cultivar este cereal. No podemos estar más contentos.

¿Desde cuándo se cultiva escanda en su familia?

– Desde siempre. Recuerdo que siendo yo muy niño de repente se dejó de cultivar, pero no sólo aquí, también en más sitios cuando de repente empezaron a llegar los panaderos por los pueblos. Era más fácil coger el pan hecho que tener que cosechar el cereal, algo que, hasta que no llegó la maquinaria, era un trabajo muy duro, me refiero a la escanda. Ahora las máquinas facilitan mucho las cosas.

José Vega se prepara para piñerar la harina. Ana Paz Paredes

–¿Y cuando decidió retomarlo junto con su hijo?

– Yo siempre fui un enamorado de la escanda y aunque mi trabajo ha sido el de ferroviario, un día, allá por el año 2000, le pedí a mi amigo Pepe "la calea", que me pasara un poco de semilla. Sembramos mil metros. El año siguiente más y ya no paramos. Ahora tendremos unas siete y ocho hectáreas. Este año, por ejemplo, hemos sacado en herga, en grano vestido, unas 14 toneladas que, en grano, quedarán entre 10 y 11 toneladas.

¿Es cierto que la escanda estuvo en riesgo de desaparecer?

–Sí. Como decía, antiguamente la recogida era muy dura y muy trabajosa la obtención del grano. Estuvo a punto de desaparecer, pero gracias a la Asociación Asturiana de Productores de Escanda, de la que soy tesorero, y de los socios, donde hoy llegamos a los 55, está totalmente recuperada y creciendo cada día más.Este año entró más gente joven como socia e igual tenemos a 15 o 20 integrantes más sembrando escanda en diferentes lugares de Asturias, no grandes superficies, pero sí para autoconsumo.

Loli Menénez y José Esteban Vega, con los tres premios logrados en Grado, posan en el obrador. Ana Paz Paredes

–Se dice que a la escanda, como otros productos de la huerta, le favoreció la pandemia y casi se ha convertido en un producto de moda.

–Curiosamente sí, a excepción de la gente mayor que siempre conoció sus bondades, fue mucha la gente que descubrió la calidad de la escanda en la pandemia, pero no es que esté de moda, es que una vez que lo prueban, la gente descubre un producto de gran calidad y lo sigue pidiendo. La harina de escanda es, por explicarlo de alguna forma, y en el capítulo de los cereales, como un 5 Jotas de jamón. Es buena para la salud, salvo para quienes padecen celiaquía, claro.

–¿Qué necesita la escanda asturiana hoy para ser reconocida dentro y fuera de las fronteras regionales?

–En los últimos años estamos notando el incremento de escanda que llega de fuera de Asturias y con eso, por decirlo de alguna forma, tenemos un problema. El próximo mes nos reuniremos con la administración para pedirles que se ponga en marcha la concesión de un sello, una denominación de origen protegida (DOP) para la escanda asturiana como la tienen el vino de Cangas o la faba, por poner dos ejemplos. Tenemos un producto de excelente calidad que se cultiva en Asturias y queremos que como tal se defienda, porque la escanda asturiana tiene, sin duda, mucho futuro, y hay que luchar por ello.

José Esteban Vega, junto al pisón con el que trabaja. Ana Paz Paredes

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