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Sergio García Ex secretario de organización de Cs Asturias

"La refundación de Cs suena a ganar tiempo por los dirigentes para seguir en los cargos"

"El partido está en crisis, y su futuro, lleno de incertidumbre" | "Si me expedientan deberán ser coherentes: somos bastantes en España"

"La refundación de Cs suena a ganar tiempo por los dirigentes para seguir en los cargos"

Sergio García dimitió esta semana como secretario de organización de Ciudadanos, pero sigue como diputado. Firmante e impulsor del manifiesto que cuestiona el proceso de refundación de la formación naranja, cree que se hurta a los militantes el control del rumbo. La dirección nacional dice que García ha dimitido un minuto antes de que le echasen. Es el último diputado que queda dentro del partido de los cinco elegidos en 2019.

–Ha sido secretario de organización de Ciudadanos casi desde sus inicios. ¿Qué supone dimitir?

–Vivo esto con pena, porque es una parte, la orgánica, que he vivido desde mis inicios en política. Y no me quiero arrogar éxito del crecimiento de Ciudadanos, porque somos un equipo.

–¿Y por qué dimite?

–Porque era ya insoportable.

–¿Por qué?

–Primero, hay una estrategia de la dirección nacional para retrasar hasta enero la convalidación de una refundación inventada. Y tengo la experiencia de otras campañas: ya deberíamos estar en harina. Otro desencadenante es el cambio del secretario de organización nacional. Es cierto que yo llegué a Ciudadanos de la mano de Fran Hervías, pero quienes le sucedieron me mantuvieron.

–¿Y qué tiene de distinto el nuevo secretario de organización nacional, Carlos Pérez-Nievas?

–De otras comunidades me trasladan que sus formas no son las más adecuadas. Dice que al minuto siguiente de dimitir me iba a cesar. Nadie tiene constancia de eso. El martes de la semana pasada, tras 15 minutos de charla, me dijo que si seguíamos con ese manifiesto tomarían decisiones disciplinarias. Este lunes volvía a hablar con él y este fin de semana me enteré que le trasladaron que yo dije que en la reunión que tuvimos se estableció quiénes eran los candidatos. Nunca he hablado con nadie de nuestra conversación. Este martes, a las 8.26 de la mañana, nos envían un wasapearme a los secretarios de organización autonómicos para iniciar la designación de candidatos, basándonos en la idea de que este es un proyecto de centro, liberal y europeísta. Pero eso no está ratificado en ningún sitio. No voy a jugarme la credibilidad buscando candidatos para un proyecto aún no definido.

-¿Teme que de la refundación salga un Cs que usted no reconozca?

–No tengo miedo a lo que salga de la asamblea. Pero lo que se lleve a ella… Se ha demostrado que los canales internos informáticos del partido están en duda, participan simpatizantes en la elaboración de los documentos que no conocemos. Habrá una asamblea general, pero ¿simplemente ratificará lo ya decidido? Tememos al procedimiento. Y ahora flota la idea de que se pueda expedientar a 750 firmantes del manifiesto, 100 de ellos cargos del partido. Expedientar supone suspender de militancia e imposibilitar participar en cualquier proceso interno.

–Dimite como secretario de organización, pero no como diputado.

–Desligo la parte orgánica de la institucional. Seguiré bajo el amparo del grupo parlamentario.

–Esta semana miraba la foto de los cinco diputados elegidos de Ciudadanos en 2019. Solo queda usted y a ver hasta cuándo.

–Cada caso es distinto. Juan Vázquez, el cabeza de lista, se fue sin tomar posesión. Ana Coto se fue tras no seguir las directrices del partido en la votación de unos Presupuestos. Laura Pérez Macho por decisión personal tras protagonizar una campaña con Armando F. Bartolomé desacreditando a compañeros. Bartolomé, tras romper la disciplina de voto. A nadie se expulsó por criticar a la dirección autonómica. También le digo, prefiero que quien no esté de acuerdo con las directrices del grupo se vaya, a que se quede por intereses económicos.

–¿Quién le sucederá?

–No lo sé, espero que acierten con la persona.

–¿Y usted?

–Tengo dos opciones: seguir como afiliado o tomar la decisión de abandonar. El futuro de Ciudadanos es muy incierto. Esa refundación no se produce en los términos de 2019, con viento a favor y con buenos resultados. La realidad es otra. Y llena de incertidumbres. Nuestros compañeros de Cataluña ya han dicho que quieren seguir siendo Ciutadans. ¿Vamos a ser un partido que de alas a micronacionalidades?

–Ustedes, firmantes del manifiesto contra este proceso, acusaban a Cs de ser muleta del PSOE. ¡Pero si han apoyado los presupuestos de Barbón!

–Son cosas bien distintas. En Asturias hemos logrado con nuestro apoyo dejar fuera a la izquierda radical. Aquí no hay un gobierno que se apoya en Bildu o Esquerra.

–Explíqueme. ¿Por qué en cierto momento surge, y con fuerza en Asturias, ese movimiento interno crítico con el modelo de refundación de Arrimadas?

–Llevábamos semanas trabajándolo antes de anunciarlo, y en cierto momento se decide que haya unos portavoces, por operatividad. Y yo si estoy convencido de algo, no tengo problema en dar la cara. Muchos compañeros de muchos territorios se han sumado porque es una solución a lo que ocurre. Y en Asturias llevábamos tiempo sintiéndonos desatendidos: planteamos muchas iniciativas para que viniesen dirigentes nacionales, pero siempre había problemas de agenda.

–¿Nacho Cuesta sabía de ese movimiento?

–En absoluto, y le agradezco las palabras que ha tenido hacia mí.

–¿Y sabía de ese desafecto con la dirección nacional?

–No voy a hablar por otros. Él estaba en el comité regional y sabía de los ofrecimientos que se hacían y que no venía nada.

–Si le expedientan, tendrá que irse del grupo parlamentario.

–El proceso lo hemos vivido con Armando F. Bartolomé. Lleva unos seis meses. Y si me expedientan a mí, tendrán que actuar con coherencia; somos bastantes, no solo en Asturias, sino en toda España. Sería un error actuar así ante un movimiento de afiliados y cargos.

–¿Qué va a quedar de Ciudadanos a partir de 2023?

–Lo determinarán los asturianos, si el comité autonómico es capaz de armar candidaturas.

–El partido se ha atomizado.

–Esa fragmentación existe y Ciudadanos está en crisis.

–¿Y a usted a qué le suena esa refundación que plantea Arrimadas?

–En este momento temporal, a querer ganar tiempo por parte de la dirección, para así imposibilitar una asamblea que presente un proyecto sólido y perpetuarse en sus cargos. Y que el objetivo es aguantar a las generales, sin importar las autonómicas: adormecer a la militancia y fiarlo todo a las generales.

–¿Y por qué?

–En el Congreso sigues siendo diputado hasta finales de 2023, y hay un presupuesto económico que sale de los grupos parlamentarios autonómicos que, creo, está en 9 millones. Con eso puedes preparar una campaña para el Congreso. El tiempo lo dirá.

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