La Consejería de Salud del Principado e Instituciones Penitenciarias trabajan en un convenio para facilitar la implementación progresiva de la telemedicina entre la prisión asturiana y la red hospitalaria del Sespa para facilitar la formación de los profesionales de la salud.

El consejero de Salud, Pablo Fernández Muñiz, así lo ha avanzado en la Comisión de Salud del Parlamento asturiano en respuesta a una pregunta del diputado de Podemos Daniel Ripa sobre la hoja de ruta del Principado y los planes para favorecer la atención sanitaria de los reclusos.

Fernández Muñiz ha explicado que el Principado no puede asumir las transferencias en el ámbito penitenciario porque el traspaso de competencias de la sanidad penitenciaria requeriría de la previa negociación en el seno de la comisión mixta de transferencias prevista en el Estatuto de Autonomía y su posterior aprobación mediante un real decreto que hasta el momento no se ha acordado.

No obstante, ha resaltado la “eficaz coordinación” que existe entre la administración sanitaria y la penitenciaria para la organización de actividades y programas en la prisión asturiana para prevenir la enfermedad y mejorar la salud de la población reclusa calificada como “de alto riesgo”.

El consejero ha recordado que en el Plan Sociosanitario de Asturias 2019-2021 ya se incluía un programa de colaboración de atención sociosanitaria con la administración penitenciaria que integra las actividades que se llevan a cabo en el centro con el Sespa, la Dirección General de Cuidados y Humanización y Atención Sociosanitaria y la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.

Entre otros programas, se centran en la preparación de la salida de internos para facilitar la continuidad de su tratamiento, seguimiento y su evolución, tratando de vincularlos con el sistema de salud facilitando su integración social, así como en prevención y tratamiento de drogodependencias o la atención a personas en situación de libertad vigilada, además de abordar la prevención, promoción y gestión de las situaciones de salud crónicas dentro del programa Paciente Activo y habrá una parte específica donde se trate la salud de las mujeres reclusas.

Para el diputado Daniel Ripa es “una buena noticia” que el Principado esté buscando “una solución” a la falta de profesionales sanitarios en la prisión ante las dificultades que ha expuesto para renovar la plantilla ante las jubilaciones y la falta de candidatos porque, según ha dicho, “no hay renovación porque cobran menos que en el Sespa y equivalente”.

Para Ripa, la solución pasaría por la asunción de esas competencias por parte de la comunidad autónoma ya que ha asegurado que la otra alternativa sería la privatización a corto plazo del servicio, una opción que no desean porque Podemos quiere llegar a “una atención sanitaria integral”.