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Un geriatra duda que el deterioro de Isabel Suárez la llevase a la muerte tan rápido

El médico del Monte Naranco examinó a la moscona en enero de 2021, cinco meses antes de morir, y le pareció "una persona independiente"

Luis Lorenzo y Arancha Palomino, junto a su abogado, Francisco Pérez Platas, a su llegada a los Juzgados.| Europa Press

Es "poco probable" que el deterioro cognitivo leve que sufría la moscona Isabel Suárez en enero de 2021 la llevase a la muerte tan rápido, aunque no deja de ser "posible". Es lo que cree el geriatra Juan Carlos Miñana Climent, del Hospital Monte Naranco de Oviedo, que examinó a la mujer cinco meses antes de morir y vio a una persona autónoma, que podía realizar las labores diarias por sí misma, como vestirse, asearse o ir al servicio. El médico declaró este miércoles por la mañana, por espacio de dos horas, ante la jueza de Arganda del Rey (Madrid) que instruye la investigación por la muerte de Isabel Suárez, cuyo homicidio por envenenamiento se imputa a la sobrina de la octogenaria, Arancha Palomino, y al marido de ésta, el actor Luis Lorenzo.

El médico dijo que, tras examinar a la mujer, su conclusión provisional fue que podía tener "un deterioro cognitivo inicial". Le hicieron un test de screening, pero le mandó más pruebas, como una analítica, un electrocardiograma –que se hicieron ese mismo día– y un escáner craneal que no llegó a realizar porque no acudió a la cita. También le hizo un test bartel de valoración funcional, que arrojó un resultado del 95 por ciento.

A la consulta, Isabel Suárez fue con su cuñada, indicó el médico. Al geriatra, la moscona le dio la impresión de ser una persona "independiente" y así se lo hizo saber la propia Isabel. El médico añadió que "es posible, pero poco probable que el deterioro por la enfermedad le haya producido la muerte en tan poco tiempo", y que "la polimedicación puede avanzar el desarrollo de la enfermedad, causando torpeza, caídas, afección al habla. O incluso acelerar la muerte".

A preguntas del letrado Luis Tuero, que asesora al hermano de la mujer fallecida, personado como acusación particular, el médico indicó que "no le parecía que el temblor que tenía la mujer fuese debido a la demencia". Preguntado sobre la decena de fármacos que se recetaron Isabel, el geriatra opinó que le parecía demasiada medicación, y especuló con que no se administrasen al mismo tiempo, porque hubiesen provocado un "riesgo importante de sedación, una persona muy parada mental y físicamente, aumentaría el riesgo de broncoaspiración y tendría caídas y torpeza, y tendría que estar encamada la mayor parte del tiempo".

La acusación particular se agarra al diagnóstico de este médico del Monte Naranco para demostrar que el deterioro galopante se produjo desde que la mujer se fue a vivir con su sobrina a Madrid, en marzo de 2021. Al mes siguiente, en abril, se le diagnosticó una demencia severa. La acusación particular achaca el deterioro a la polimedicación a que se habría sometido a la mujer. La defensa, a cargo del letrado Francisco Pérez Platas, rechaza que la sobrina hubiese inducido a los médicos de Madrid a realizar un diagnóstico de demencia severa.

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