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San Miguel se hace esperar

El famoso veranillo será muy otoñal en Asturias, con bajada de temperaturas y con lluvias, aunque mejora el domingo

Oleaje, ayer, en Gijón. | IÁngel González

Hay alerta para esta jornada de jueves por viento en Asturias –este miércoles la fuerza y las rachas estuvieron entre las más altas del país–, se avisa de que los termómetros caerán en picado, el cielo estará gris y lloverá. Incluso habrá tormentas y volverán a caer algunos copos en cotas altas de montaña. Son las previsiones de la Agencia estatal de Meteorología (Aemet) y con tal panorama parece que no habrá el famoso y popular veranillo de San Miguel –este 29 de septiembre es la festividad–, un episodio atmosférico en el que las temperaturas ascienden por encima de los valores anteriores para luego volver a caer y tomar tintes otoñales.

El paso de un sistema frontal que barrerá la Península del norte a sur y la entrada de aire frío procedente de latitudes altas no darán pie al veranillo. Así que este mismo jueves habrá un ambiente inusualmente fresco para la época del año, incluso con temperaturas entre cinco y diez grados por debajo de lo habitual para estas fechas en el noroeste peninsular. No obstante, no hay que tirar la toalla, pues parece ser que los asturianos no se quedarán sin su veranillo de San Miguel, aunque como todo lo que se mueve en torno al clima de un tiempo para acá llegará retrasado. Será a partir del próximo domingo cuando las temperaturas vuelvan a subir de forma considerable en la región, por encima de los 20 grados sin problema, y las nubes dejen paso al sol en líneas generales.

Pero hasta entonces, más bien toca abrigarse y no olvidar el paraguas.

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