Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Franganillo, nuevo embajador de la sidra: "Es un honor entrar en este cuerpo diplomático"

El periodista ovetense fue distinguido ayer por la Fundación Sandra Ibarra para ayudar también a dar visibilidad al cáncer, "verdadera pandemia mundial"

Por la izquierda, Begoña López, directora general de Agroalimentación, el periodista Juan Ramón Lucas, Sandra Ibarra, Carlos Franganillo y el presidente de la DOP Sidra de Asturias, Guillermo Guisasola, ayer en Tiñana. | L. P.

El cáncer es "la verdadera pandemia mundial, más que el covid", y por eso debe de ser una causa de lucha "fundamental y global" para los gobiernos. Sandra Ibarra, presidenta de la fundación que lleva su mismo nombre y que dedica sus esfuerzos a trabajar por el bienestar de los supervivientes de esta enfermedad, lanzó ayer un mensaje contundente desde Siero, donde se celebró, en coordinación con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen "Sidra de Asturias", la octava edición de la Espicha Solidaria Frente al Cáncer.

Asistentes, ayer, a la espicha solidaria en Tiñana. | L. P.

Fue una velada para festejar, para recaudar algo más de 3.000 euros con destino a la Fundación y sus proyectos y para otorgarle además al periodista ovetense Carlos Franganillo el título de "Embajador de la Sidra de Asturias solidaria 2022". Con ello han querido reconocer su labor como difusor de la cultura y raíces asturianas en todo el territorio nacional e incluso fuera de él porque, como indicó el editor y presentador de la segunda edición del Telediario de Televisión Española, "cuando vivía en Washington encontré alguna licorería en la que se vendía sidra natural asturiana".

Guillermo Guisasola, Carlos Franganillo y Sandra Ibarra, descubriendo la placa que distingue al periodista como embajador de la sidra. | L. P.

Franganillo, que fue estudiante del colegio Meres, a apenas un par de kilómetros del Llagar de Tiñana donde ayer se celebró la velada solidaria, agradeció emocionado "el honor inmenso que supone para un asturiano ser parte del cuerpo diplomático de la sidra", una marca, la de la bebida regional, santo y seña de los hijos del Principado donde quiera que vayan. "Un icono que ni el mejor diseñador de marketing de California hubiera podido discurrir", apuntó el periodista, antes de ensalzar "el sentimiento, la raíz profunda y las cosas nobles y bonitas que refleja esta marca de los asturianos, a la vez abiertos y acogedores".

Y antes también de poner el foco en lo fundamental de la noche, en la lucha contra una enfermedad que, como Sandra Ibarra indicó en su intervención, va mucho más allá del alta médica a los cinco años de la curación. "Desaparecemos de las listas, pero seguimos teniendo muchos problemas, muchos efectos secundarios y una nueva vida con la que toca lidiar". Por eso, uno de sus principales proyectos es la Escuela de Vida, desde la que enseñan a los supervivientes de cáncer las herramientas necesarias para afrontar sus nuevas realidades.

Y por eso también ayer era un día de especial motivación para ellos, porque "el Ministerio acaba de prometer planes personalizados para los supervivientes de cáncer, algo por lo que llevamos mucho tiempo luchando y que es clave para dar visibilidad a nuestros problemas", apuntó Ibarra, con numerosos proyectos sobre la mesa como la próxima entrega de galardones a las enfermeras, otorgados por los propios pacientes oncológicos, o la celebración del primer congreso de supervivientes el próximo mes de noviembre.

Con el hilo conductor de la sidra, la Fundación ha querido que sea Carlos Franganillo el nuevo embajador de la bebida regional y un nuevo aliado a su causa, siguiendo la estela de anteriores asturianos ilustres como José María García, Arturo Fernández, Roberto Álvarez, Víctor Manuel o el Padre Ángel. El secretario general de la Fundación Sandra Ibarra, el también periodista y también asturiano Juan Ramón Lucas, glosó la figura de su colega Franganillo "desde la admiración sincera", porque "aunque no nos conocíamos personalmente, Carlos es un tipo de los que hacen grande la profesión, de una solvencia profesional aplastante, buena persona, comprometido, que aceptó ser embajador de estas causas con la alegría del adolescente al que le hacen un regalo", enumeró Lucas.

Un profesional "de referencia" que a partir de ahora enarbolará, aún más, la bandera de la asturianía a través de la sidra natural para que "también se nos dé a conocer y se haga visible nuestra labor", apuntaba por su parte Guillermo Guisasola, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida "Sidra de Asturias". Todo un brindis por la tierra y la solidaridad.

Compartir el artículo

stats