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El PP intensifica, en un clima inestable, la búsqueda de candidato tras descartar a Mallada

La dirección nacional reitera que el mecanismo para pacificar el partido se buscará una vez elegido el cartel electoral

Con las tripas del Partido Popular asturiano expuestas en público, la dirección nacional trata de trasladar mensajes de sosiego y cerrar la herida cuanto antes, pero no hacerlo en falso. De ahí que a lo largo de esta semana esté previsto que se intensifiquen contactos para tratar de buscar la persona de consenso que pacifique el partido, y el primer paso será elegir un candidato o candidata electoral. La dirección nacional tendrá en esa designación una prueba del nueve para comprobar el clima interno, convertido en un fuego cruzado de propuestas y vetos. En todo caso, las opciones de resolución del problema por las que puede optar el equipo de Feijóo son diferentes, según ese clima. Eso sí, hará falta mucha cintura para que un partido inestable no salte por los aires.

Una vez que ha quedado claro que Teresa Mallada no será la candidata y que no optará a presidir el partido en el próximo congreso, su peso interno se reduce, aunque la dirección nacional sigue considerándola, con cortesía orgánica, interlocutora en la situación de Asturias. Pero también los sectores que han exhibido su animadversión hacia la hasta ahora presidenta han quedado señalados. "No puede haber vencedores y vencidos; no debería", sostienen dirigentes de muy diversa sensibilidad, que piden "una hoja de ruta pensando en un partido estable mirando al horizonte de cinco años". Pero ¿cómo articularlo y quién puede pilotarlo?

La dirección nacional tiene que cubrir dos cargos: el de candidato autonómico (con cierta prisa, las elecciones son en mayo de 2023 y el candidato debería estar claro en enero) y el de presidente del partido (en un congreso de unidad, según el sentir de Génova). A priori, el planteamiento de Génova es que ese papel recaiga en la misma persona: no es partidaria de "fichajes" externos y prefiere una persona "de partido" que todas las partes reconozcan como tal. No obstante, Génova domina los tiempos y, aunque los objetivos confluyan, tiene varias vías que puede adoptar.

Designación ya de un candidato o candidata. Lo que parece claro es que el paréntesis indefinido no conviene al Partido Popular. Lo que la dirección nacional sí ha dicho de manera reiterada es que la prioridad es el candidato y que el congreso es secundario y se producirá cuando las aguas estén calmadas. Así, Génova puede optar por presentar un candidato o candidata en firme, y sobre ese nombre tratar de cohesionar el partido de cara a un congreso de aclamación. Para esta opción suenan varias alternativas: con especial fuerza los últimos días, la exdiputada y economista Susana López Ares. Pero también se han sumado otras opciones, todas ellas sin respaldo oficial por el momento: por ejemplo, el la del exeurodiputado Salvador Garriga, un hombre de perfil discreto y con buenos contactos en las cúpulas históricas del PP nacional, ajeno casi siempre a las cuitas del partido en Asturias. Sigue circulando el perfil del exresponsable de Mapfre Javier Soto, aunque él mismo ha insistido en que no está afiliado y es ajeno a esta cuestión. También han sido sondeados por distintos cauces los abogados Javier Junceda e Iván de Santiago. La idea que sí se extiende en el partido es que quien sea elegido deberá alejar cualquier lectura de victoria de cualquier sector. También de otros que veladamente han ayudado a echar leña al fuego.

El fantasma de la gestora. Génova tiene poder para nombrar candidato, pero también para imponer una gestora: esas son sus vías de posible intervención en el PP asturiano. La opción de la gestora lleva tiempo circulando sobre el PP asturiano. De hecho, era una de las alternativas si Mallada no cedía a la hora de echarse a un lado para que no fuese candidata y se apartase del objetivo de concurrir al próximo congreso. Una vez despejado eso, la idea de la gestora tiene menos fuerza, pese a que la agitan ciertos sectores del PP que quieren una victoria total sobre la aún presidenta. La gestora tiene un peligro: supondría un descrédito para la Presidenta, después de haber acordado con Génova una salida pactada y una transición "conjunta". Pero también tiene una virtud: podría suavizar el clima interno, pero solo si queda en manos de un agente ajeno a la batalla interna de los últimos meses y con la aquiescencia de Mallada. Así quedaría en stand-by el partido. La idea fuerza de la intervención de Mallada, acordada con Feijóo, es que esa transición será "conjunta", de modo que incluso si se optase por la gestora como "mecanismo" de pacificación interna, cabe interpretar que también debería ser acordado con Mallada.

¿Y el congreso? Al margen de todo dictado de los estatutos, el congreso no es la prioridad, ha resaltado la dirección nacional. Desde luego, muy moderado deberá estar para celebrarlo el ánimo interno. Así, salvo que el candidato o candidata realmente sea aclamado unánimemente sin recelos, el congreso parece lejano, probablemente hasta después de las elecciones.

El ritmo de las cosas. ¿Cuándo es "pronto"? En 2019, con las elecciones a finales de mayo, Casado designó a Mallada candidata en enero. Pero la situación era bien distinta. También entonces había resistencias de la presidenta, Mercedes Fernández, a dejar de ser cartel, y el nombre de Mallada llevaba meses sonando con fuerza. Ahora la situación es bien distinta, porque se ha dejado vacante el puesto sin un sustituto inmediato. Génova puede tomarse el tiempo que quiera, pero el objetivo debería ser enfriar los ánimos de un partido que, una vez más, expone sus cuitas internas, con el desgaste que supone tener discusiones de familia en mitad del patio de vecinos.

Alberto Núñez Feijóo y Teresa Mallada. IRMA COLLIN

Génova antepone encontrar candidato a la renovación interna


El Partido Popular antepone la elección de un candidato que haga frente a Adrián Barbón en Asturias a la renovación interna del partido en el Principado. En asturias sigue pendiente un congreso y el partido está en una situación convulsa después de que Teresa Mallada diese un paso al lado al carecer del respaldo de la dirección de Alberto Núñez Feijóo.

La máxima prioridad es encontrar ahora un candidato de solvencia que haga frente al PSOE en Asturias y, después de elegir a la persona, se buscará el mecanismo para la renovación del partido, según señalaron fuentes de Génova.

De esta forma, la celebración del congreso del PP de Asturias queda en segundo plano, después de que el pasado jueves Mallada anunciase que no optaría a dirigir la formación en una comparecencia sin preguntas, en la que sostuvo que su "paso al lado" respondía a un acuerdo con el líder del PP "para buscar la mejor solución para el futuro del partido".

Desde su llegada al liderazgo del PP, Feijóo ha reiterado en varias ocasiones ante los suyos que mientras ganen serán "útiles" y que, si no, han de "dejar paso a otros compañeros que lo consigan".

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