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El Principado redujo los ritmos de ejecución de su inversión a lo largo de esta legislatura

La patronal asturiana de la construcción alerta de que, "ante la incapacidad de licitar, se está adjudicando la obra a empresas públicas"

Adrián Barbón, saluda al presidente de la CAC, Joel García, ayer, en la sede de la Presidencia del Principado. | A. Á.

El Principado ha ralentizado los ritmos de ejecución de su inversión a lo largo de esta legislatura, según los datos de ejecución presupuestaria que actualiza mes a mes la administración autonómica. Aunque la consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, defendió este martes en la Junta General que el volumen de licitación de este año mejora a estas alturas al del ejercicio anterior, el presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon), Joel García, puso en duda las cifras difundidas por el Gobierno autonómico, de que ya se haya licitado el 60 por ciento de la inversión prevista y criticó que muchas de las obras se estén adjudicando a compañías públicas. "Se está exterminando a la empresa privada", aseguró Joel García, que se reunió ayer con el presidente del Principado, Adrián Barbón.

La foto fija de los datos que actualiza cada mes el Principado sobre su grado de ejecución presupuestaria permite concluir la reducción progresiva en los ritmos de la inversión, que depende del capítulo 6 del Presupuesto autonómico. La administración regional presentaba un volumen de obligaciones, a fecha del pasado 31 de agosto, de 35,4 millones de euros, que supone el 13 por ciento respecto a la cifra total que tiene este año para ese fin, 276 millones de euros. Se trata del porcentaje más bajo de ejecución, a estas alturas del año, de toda la legislatura, ya que en 2021 había ejecutado el 19 por ciento, un ejercicio antes (el del estallido de la pandemia) se había quedado en el 18 por ciento y en 2019 se había situado en el 31 por ciento, tomando siempre como referencia los ocho primeros meses del año. La consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, reconoció en su comparecencia de este martes en el parlamento regional que los ritmos de ejecución no eran "ideales" y que "son mejorables", aunque negó que hubiera "parálisis presupuestaria". También pidió que las comparaciones se realizasen con el ejercicio ya cerrado, ya que gran parte de los pagos de obra se concentran en el último trimestre del año, debido a la tramitación que exige la actual ley estatal de contratos.

El volumen de ejecución de inversiones del capítulo 6, que atañe en exclusiva a la gestión realizada por las consejerías del Principado, también ha caído en el cómputo anual, ya que por ejemplo en las anualidades de 2017 y 2018, con mucho menos dinero de partida eso sí, llegaron a alcanzar el 94 y el 95 por ciento de ejecución, mientras que en 2019 ya bajó al 76 por ciento; en 2020, ejercicio singular por la pandemia del covid, cayó al 60 por ciento y en el pasado año se situó en el 62 por ciento.

"Parálisis"

El reelegido presidente de CAC-Asprocon mantuvo ayer una reunión con el presidente del Principado, Adrián Barbón. En el encuentro, García mostró su preocupación por los niveles de ejecución presupuestaria del Gobierno regional. "Nos parece baja a pesar de lo que dice la consejera de Hacienda. Solo hay que darse una vuelta por cualquier sitio para ver que no hay obras", señaló García, quien destacó la necesidad de revisar las cifras "porque no nos cuadran" y de analizar los motivos "de la tardanza y la parálisis que existe dentro de determinadas consejerías que hacen que las obras no se liciten en tiempo y forma".

El dirigente de la patronal asturiana de la construcción afirmó que la "parálisis de determinadas administraciones está dando pie a que, ante la incapacidad de licitar, se adjudiquen las obras a empresas públicas y eso significa exterminar a la empresa privada". García afirmó que "todos debemos sobrevivir y hacerlo en sintonía, pero ahora la balanza es a favor de la empresa pública". Como ejemplos puso la adjudicación de las obras de restauración de la mina a cielo abierto de Tormaleo, un proyecto de más de 48 millones de euros que ejecutará la compañía estatal Tragsa, la adjudicación de trabajos de ingeniería o adjudicación de obras de saneamiento.

A esos factores se suma el fuerte incremento de los precios de los materiales y la falta de revisión de los contratos. "El decreto de precios del Gobierno estatal no vale para nada, nos han engañado. No garantiza que te paguen el incremento de costes. Es para acabar las obras y luego ya veremos", destacó Joel García, que auguró que "todas las obras que se licitaron en 2020 y 2021 y no están adjudicadas quedarán desiertas porque las empresas no pueden perder el 30% en una obra".

Los constructores, a favor de un tributo para mantener las carreteras

El presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon), Joel García, ya había planteado, con ocasión de un encuentro anterior con el presidente del Principado, Adrián Barbón, la necesidad de crear un tributo que pagarían los propietarios de vehículos por el uso de las carreteras y que serviría para financiar su mantenimiento y generar empleo. En pleno debate sobre la carga impositiva, los constructores mantienen su postura.

"Es un posicionamiento de la Confederación que mantenemos y que el propio Gobierno de España incluyó entre sus propuestas para recibir los fondos New Generation. Hay un problema de mantenimiento de carreteras y hace falta invertir en ellas", señaló García, en una línea argumental que abrió el socialista José Luis Ábalos, cuando estaba al frente del Ministerio de Transportes. Ábalos fue el primero en plantear la conveniencia de que el conjunto de los conductores aportase los recursos necesarios para poder mantener en buen estado una red vial estatal que se ha visto mejorada, con nuevas infraestructuras a lo largo y ancho de todo el país en los últimos años, en gran medida gracias a financiación procedente de Europa. En un principio, el ministro Ábalos planteó que la conservación vial podía realizarse con cargo a un pago por uso, una pequeña cantidad a modo de peaje en las principales autovías o las más transitadas de cada comunidad autónoma.

Por otra parte, el presidente de los constructores, Joel García también se refirió a la falta de personal especializado en el sector de la construcción y reclamó al Principado que no haya "un control tan férreo" de la administración sobre los cursos que imparten organizaciones con la Fundación Laboral de la Construcción.

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