Tres meses y medio sin cobrar la baja maternal al verse atrapada en un laberinto burocrático

El calvario de una madre de Infiesto a la que la Administración no termina de solucionar su situación: "He tenido que pedir dinero"

Paula con Marco, su bebé. | LNE

Paula con Marco, su bebé. | LNE / Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Una ovetense residente en Infiesto (Piloña), de nombre Paula y que ha pedido omitir sus apellidos, fue madre hace tres meses y medio y se está enfrentando a una auténtica yincana burocrática que deja en pañales el "Vuelva usted de mañana" de Mariano José de Larra. Por más que lo ha intentado durante todo este tiempo, no ha sido capaz de comenzar a cobrar la baja de maternidad a la que tiene derecho. Mientras tanto, se le acumulan las facturas. A su marido, que solicitó la baja por paternidad, sí se la concedieron y ya la está cobrando sin problema. Ella, sin embargo, sigue sin ingresar un euro. Primero le dijeron que le faltaba el DNI. Luego intentó aclararlo, pero no le cogían el teléfono ni la atendían presencialmente si no programaba previamente una cita. Luego le llegó la feliz noticia de que le habían concedido la baja y la cobraría en breve. Pero surgió un nuevo problema: a la Seguridad Social le figuraba una cuenta corriente equivocada, de forma que todavía siguen sin ingresarle los meses que le deben. "Nos obligan a pedir prestado para poder pagar las facturas", clama esta mujer de 35 años.

El caso de Paula es una mezcla de mala suerte y preocupante desidia administrativa. "Di a luz a Marco el 9 de julio. Una asesora me tramitó a las dos semanas la baja maternal. Íbamos a cobrar en septiembre, pero el día 1 de ese mes llaman de la Seguridad Social a mi suegra para decirle que llevan un mes intentado contactar con nosotros porque nos falta documentación, en concreto el DNI, y no pueden concedernos la baja sin él. Ese mismo día, los mandamos por email", cuenta.

"A los pocos días, mi marido recibió un sms diciendo que tenía la prestación aprobada. Comenzó a cobrarla el 15 de septiembre. A mí, sin embargo, no me llegaba nada", relata. "Intenté ponerme en contacto con ellos, pero es imposible: no cogen teléfono y las citas presenciales en Oviedo tienen una demora de más de un mes", añade.

Intentó acudir a la Seguridad Social presencialmente, pero un vigilante le dio el alto en la puerta y le dijo que no podían atenderla sin cita previa. "Después de cuatro días llamando, por fin me cogieron el teléfono. Me seguía faltando un papel, en concreto una autorización, que era necesaria porque había realizado los trámites a través de otra persona", asegura.

¿Cómo era posible? La asesora había presentado la misma documentación para ella que para su marido. Sin embargo, a él le habían concedido la prestación sin la citada autorización. No obstante, todo tenía una explicación. Y es que a su marido le habían aprobado la baja en otra provincia diferente a Asturias –es lo que se llama "deslocalización"–, donde no se precisaba del citado requisito, necesario en Asturias.

Aclarado el asunto y presentada la autorización, el 21 de septiembre le comunicaron –a su madre, que no a ella directamente– por mensaje de móvil que tenía aprobada la prestación. Luego, el 6 de octubre, otro sms le anunció que por fin iba a cobrarla. "El día 13, sigo sin recibir el ingreso. Me pongo a pedir cita y el primer hueco es en Cangas del Narcea. Luego lo cancelé a ultima hora y busqué otro hueco, esta vez en Avilés. Es cuando me dicen que tenía mal el número de cuenta. Nadie se puso en contacto conmigo para decirme que el pago había llegado devuelto. A día de hoy sigo sin haber cobrado. Me siento impotente", confiesa.

"No hay un mostrador en el que te atiendan. Todo tiene que ser a través de un teléfono que no te cogen o internet. Mi suegra tuvo un problema con la pensión y la obligaban a pedir cita por ordenador. Llevo tres meses y medio sin cobrar y las facturas siguen llegando. He tenido que pedir dinero a la gente para poder pagar lo que se debe", comenta. Y esta madre resume su experiencia en dos frases: "Me han amargado la baja maternal. Nos lo tendrían que poner un poco más fácil".

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