Asturias y Galicia reforzaron ayer su alianza para abordar la reforma de la financiación autonómica once meses después de que Santiago de Compostela acogiese una cumbre con otras seis autonomías para presionar a favor de que ganasen peso en el reparto cuestiones que encarecen la prestación de los servicios públicos, como el envejecimiento o la dispersión poblacional frente al criterio del número de ciudadanos. Aun así, ambos gobiernos reconocieron la paralización del proceso ante las elecciones municipales y autonómicas –salvo en Galicia, Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Euskadi– del próximo mes de mayo. El Gobierno quiere abrir la negociación en otoño.

Asturias y Galicia refuerzan su alianza para reformar la financiación autonómica

La reunión de ayer entre el presidente de la Xunta, el popular Alfonso Rueda, y su homólogo asturiano, el socialista Adrián Barbón, envió también un mensaje de entendimiento en un momento de polarización política a tenor de la cercanía de las citadas elecciones y de las generales, previstas para finales del próximo año. Rueda aseguró que «no se puede posponer más» la revisión del sistema de financiación, que fija el método de reparto de los recursos entre las comunidades para financiar educación, sanidad o dependencia y que caducó el 2014. Entonces, el Gobierno de Mariano Rajoy (PP), con mayoría absoluta, evitó modificarlo.

«Si fuésemos capaces de dejar este tema electoral, que es difícil, probablemente saldríamos todos ganando. Habrá que buscar el mejor momento y un poco de calma desde el punto de vista electoral», propuso Rueda en declaraciones a la prensa antes de recordar que la sombra de una cita con las urnas siempre estará presente. «No podemos dejar que sigan pasando los meses, siempre se acercará un horizonte electoral», añadió.

Por su parte, Barbón recordó de nuevo la cuestión fundamental que propició la cumbre de noviembre del año pasado en Santiago, que «los españoles reciban la misma atención independientemente de donde vivan», adaptando los recursos a factores que encarecen su prestación, como la propia orografía o el envejecimiento. «Si queremos avanzar en la España despoblada, se tiene que tener en cuenta estas consideraciones», apuntó.

Aun así, el presidente asturiano reconoció las dificultades para alcanzar un acuerdo autonómico, con territorios enfrentados presionando a favor de sus necesidades, lo que convierte el escenario en un terreno «más complejo». Si a eso se le añade el contexto preelectoral, va a ser «más difícil» alcanzar el consenso.

«Claro que hay que avanzar en la financiación, pero es difícil porque se mezcla por medio el proceso de renovación de once comunidades que celebramos elecciones en mayo de 2023», resumió el presidente de Asturias, que, como Rueda, puso como ejemplo la alianza Galicia-Asturias pese al enfrentamiento de PP y PSOE. En la cumbre del año pasado en Santiago participaron también La Rioja, Cantabria, Aragón, Castilla y León, Extremadura y Castilla-La Mancha.

El presidente asturiano destacó precisamente la importancia de «aprender los unos de los otros» y «escuchar las buenas» acciones políticas y «opciones» de otras comunidades con independencia del color político. «A eso vengo, a seguir dialogando con ese afán de seguir manteniendo vínculos estrechos», enfatizó.

El encuentro sirvió también para celebrar los «lazos históricos» de Galicia y Asturias recordando al primer peregrino que abrió la ruta xacobea desde este territorio vecino, como fue el rey Alfonso II El Casto. «Tenemos un río que nos separa, pero muchas cosas que nos unen», resumió el presidente asturiano.

Antes de mantener el encuentro, Rueda y Barbón tuvieron ocasión de saludar al Rey Enigma, un jugador de ajedrez que ha revolucionado este deporte y que está en la capital gallega con motivo del Xacobeo Chess Festival. A la misma hora que se dieron cita los mandatarios, este se encontraba en la céntrica plaza del Obradoiro.

Aunque el de ayer fue el primer encuentro «oficial» entre el presidente asturiano Adrián Barbón y su homólogo de Galicia, Alfonso Rueda, ambos dirigentes ya tuvieron ocasión de verse personalmente en la fiesta del aniversario de «El Periódico de España», del mismo grupo editorial que LA NUEVA ESPAÑA, como se ve en la imagen.