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Música por un bisabuelo asturiano para celebrar el primer día del recuerdo

"Forma Antiqva" puso emoción al acto central del día de la Memoria Democrática, en el que hubo un diploma de reparación para Melquiades Álvarez

«Forma Antiqva» y la soprano María Bayo, durante su actuación ayer en el Auditorio Nacional en el día del recuerdo.

El Auditorio Nacional de Madrid acogió ayer un homenaje de Estado a las víctimas del golpe militar de 1936, la guerra civil y la dictadura. El primero que se celebra en el día designado para tal fin por la ley de Memoria Democrática que acaba de entrar en vigor. La celebración la presidió Pedro Sánchez y se reunió de prácticamente todo su Ejecutivo.

Sánchez remarcó que el hecho de que la norma establezca el 31 de octubre como jornada dedicada a todas las víctimas del golpe militar, la guerra y la dictadura llevar la relación implícita con el 31 de octubre de 1978, día en que se aprobó la Constitución en las Cortes Generales. "Se establece así un vínculo directo entre lo que esa fecha representa y la aprobación de una norma que ha garantizado al fin el arraigo duradero tantas veces negado a la democracia en España", ha añadido Sánchez.

El momento central del acto lo constituyó la entrega de 20 diplomas de reparación a víctimas y familiares de víctimas de la guerra y la dictadura. Entre ellos había sacerdotes, dirigentes sindicales, comunitas, nacionalistas, feministas, representantes de la masonería, activistas LGTBI, combatientes... Se incluyó un diploma de reparación para la memoria del gijonés Melquíades Álvarez González-Posada, fundador del Partido Reformista, asesinado en la cárcel modelo de Madrid. Un diploma que recogió su bisnieto, Manuel Álvarez-Buylla Ballesteros.

Por la izquierda, Constanza Paje, Luisa Carcedo, Verónica Noval, Carmen Suárez y Carolina Lasheras, en Oviedo.

Pese a que nadie citó su nombre ni recibieron diploma, en el corazón de tres asistentes, los hermanos Zapico, estuvo muy presente la memoria del bisabuelo Ramón Velasco, de Sama de Langreo. Sus bisnietos fueron los encargados de poner música con su formación "Forma Antiqva". Sonó "Lascia ch’io pianga" de Georg Friderich Händel –"Déjame llorar" en castellano– en la voz de la soprano María Bayo y reconoce Aarón Zapico que para ellos no fue una actuación más. "Ha tenido un significado tremendo. En lo profesional, por la visibilidad que nos da actuar ante un público tan determinado; pero sobre todo en lo personal. Porque somos bisnietos de una de esas miles de víctimas. A nuestro bisabuelo, Ramón Velasco, un hombre de izquierdas pero que no había tenido una gran significación política, se lo llevaron un buen día por una denuncia anónima vecinal, y acabó fusilado. Tenía apenas 32 años y 4 hijos. Si mi abuela, Margarita Velasco, viviera, este acto le habría emocionado muchísimo y más aún nuestra participación en él. Es un orgullo haber estado aquí", reconocía Aarón Zapico.

En Asturias la Federación Socialista Asturiana también convocó un acto en el día del recuerdo, que centró en las mujeres víctimas del franquismo. Participaron Constanza Paje, sobrina nieta de una de las "Trece Rosas", Luisa Carcedo (FSA), Verónica Noval (FSA), Carmen Suárez, de la Fundación Francisco Barreiro, y Carolina Lasheras (Trece Rosas Asturias). Luisa Carcedo, presidenta de la Fundación Pablo Iglesias, señaló que las mujeres "han sido víctimas por tres razones: por su propio activismo político; por su familiaridad con otros militantes y por lo que supuso la supresión de todos sus derechos civiles y políticos".

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