Los bufones asturianos de Pría y Arenillas, en Llanes, son los mayores (y espectaculares) de Europa y "probablemente del mundo". Así lo revela un estudio liderado por el departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, que ha realizado el primer gran análisis de las principales morfologías existentes en acantilados costeros del norte de España. El trabajo, en el que también participan investigadores de las universidades de Cantabria y Cádiz, ha sido publicado en la revista «Estuarine, Coastal and Shelf Science», de máximo impacto en su área del conocimiento. 

El objetivo de la investigación era indagar en el origen y la evolución del litoral rocoso de Asturias y Cantabria. Así, los científicos realizaron un exhaustivo inventario recogiendo todas las formas y procesos morfológicos, que concluyó con la identificación de hasta 19 morfologías kársticas. «Hemos identificado cuatro fases de evolución, lo cual es algo pionero. Llanes y Costa Quebrada (en Cantabria) son zonas en donde podemos ver todas las morfologías y la evolución de una costa calcárea en recesión», explica Germán Flor Blanco, profesor e investigador del departamento de Geología de la Universidad de Oviedo. Dicho con otras palabras son dos joyas geológicas. «Por ejemplo –completa Flor–, en Costa Quebrada se ven todas esas formas en apenas nueve kilómetros, y precisamente por ello está siendo evaluada como geoparque de la Unesco». 

En este estudio, los investigadores también han comprobado que los los dos campos de bufones de Asturias –Pría y Arenillas– «son la mayor concentración de este tipo de morfologías en Europa y posiblemente del mundo, una vez supervisada bibliografía científica y haber visualizado durante horas y horas fotos satelitales y aéreas». Otra morfología destacable, dicen los autores del trabajo, es el estuario interno de Marimuerto (Cobijeru). «Es único, no se ha localizado otro de similares características. Esto es que en menos de 80 metros se pueden ver todas las zonas de un estuario», detalla Germán Flor. Igualmente, las playas asturianas de Gulpiyuri y Cobijeru son dos joyas naturales «singulares», por estar situadas a 80 metros del mar. Un hecho, apunta Flor, «que no es común en otro tipo de playas que están metidas hacia el interior». 

Inventario de Lugares de Interés Geológico

«Es importante señalar que algunos yacimientos descritos en nuestro trabajo están incluidos en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG). Una parte de los sectores costeros están incluidos en el Proyecto Global Geosites, tienen alta importancia turística y su conocimiento es muy superficial, a pesar de tener figuras de protección», afirma el investigador de la universidad asturiana. Flor Blanco recuerda además que «gran parte de la costa estudiada quiere incluirse dentro de una Red Cantábrica de Geodiversidad impulsada por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España, en la que estamos involucrados varios firmantes de este artículo». Además, «estas zonas se pretenden incorporar al inventario de puntos de interés mundial de la Unesco», añade.

El estudio es fruto de la colaboración de investigadores de tres universidades y una empresa. Han participado en él los profesores de la Universidad de Oviedo Germán Flor Blanco, María José Domínguez Cuesta, Sergio Llana y el profesor jubilado Germán Flor Rodríguez; además de Viola Bruschi, de la Universidad de Cantabria; Francisco Javier Gracia, de la Universidad de Cádiz, y Luna Adrados, divulgadora de la empresa de geoturismo Geolag.