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Los asturianos con VIH alertan del retraso en los diagnósticos: "Aún hay estigma"

Una cadena humana a lo largo del muro de San Lorenzo, acto central del Comité Antisida en Gijón, que pide ser incluido en ensayos clínicos

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Cadena humana por el Día Mundial de Acción frente al VIH y el SIDA Marcos León

"Aún hay estigma hasta para conseguir un puesto de trabajo". Los afectados asturianos por el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH –la infección que puede provocar el desarrollo del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, el sida–, celebraron ayer su día internacional con su tradicional cadena humana a lo largo del paseo del muro de San Lorenzo, en Gijón. Lo hicieron con la tranquilidad de saber que su dolencia es cada vez más conocida pero, también, con preocupación por la alta tasa de diagnósticos tardíos presente aún en el Principado, que hace que alrededor del 40 por ciento de los pacientes accedan tarde al tratamiento.

Explica que el colectivo que, pasados 40 años desde la aparición de los primeros casos, el VIH puede considerarse también una pandemia que arroja aún estadísticas negativas. Comité Ciudadano Antisida del Principado de Asturias compartió algunas, por ejemplo: que el 10 por ciento de los españoles no tendría una relación con una persona con VIH y que un 8 por ciento incluso defendería medidas de segregación para el colectivo. Según explicó Loli Fernández, la portavoz del grupo en Asturias, preocupa también la sensación de que, especialmente en las nuevas generaciones, está calando la idea de que el VIH "es algo que les pasa a otros", una despreocupación lograda gracias a la reducción de los contagios y a las mejoras de tratamiento de los últimos años, pero que "pone en serio riesgo" a usuarios que no vean necesario hacerse una prueba preventiva.

En el centro, Loli Fernández, Natalia González y Luis Manuel Flórez, ayer, junto a la placa conmemorativa de los fallecidos por sida en Asturias, en el parque de Los Pericones de Gijón. | Ángel González

El paseo del Muro se llenó ayer de lazos rojos desde por la mañana. El grupo convocó primero a sus socios a una ofrenda floral en el parque de Los Pericones, donde se ubica una placa conmemorativa en recuerdo de los fallecidos por el virus, y después aguardó con preocupación la cadena humana de por la tarde, que coincidía con el partido del Mundial. Acudieron, por suerte, varias decenas de voluntarios, entre ellos la edil socialista Natalia González; Monchu García, secretario general del PSOE en Gijón; Luis Manuel Flórez "Floro", candidato socialista a la alcaldía en la ciudad, y Ana Castaño, líder de Izquierda Unida en Gijón.

Durante su manifiesto, los afectados recordaron, también, que el comité asturiano ha servido estos años como "catalizador" para "la conquista de derechos de las minorías sexuales, las mujeres y las niñas, las personas excluidas, migrantes, personas en situación de prostitución y de las personas privadas de libertad", entre otras, y sus campañas de visibilización siguen siendo necesarias.

En este comunicado Fernández señaló, entre otros datos, que se calcula que uno de cada 300 españoles padece VIH y que, pese a ello, "un alto porcentaje de la población" manifiesto no conocer a ningún afectado. "Muchas personas con el virus no lo comparten por miedo a la discriminación o a perder el trabajo", razonaron. Otro dato: que el 36,3 por ciento del país se sentiría "incómodo" si un compañero de trabajo tuviese VIH. "Demasiadas personas con el VIH, viven lo que solo tendría que ser una patología crónica, como una realidad con sentimientos de miedo, culpa, soledad y autoestigma", lamentaron los convocantes en su manifiesto. Recordaron que, con los tratamientos actuales, el VIH puede ser indetectable en sangre y, con ello, intransmisible a otras personas.

Como reivindicaciones, los asturianos con VIH pidieron ayer crear la especialidad sanitaria de enfermedades infecciosas y alertaron del "resurgir de discursos, homófobos, machistas, tránsfobos, serófobos y xenófobos" y de que su colectivo aún es excluido "casi de forma sistemática de los ensayos clínicos de terapias innovadoras".

El Principado registró el año pasado 47 nuevas infecciones, un 80% de ellas en varones

P. Á.

La Consejería de Salud del Principado detectó el año pasado 47 nuevas infecciones del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), una cifra similar a la registrada en 2020 e inferior a la de años anteriores a la pandemia de covid-19. La tasa de infección se situó en 4,6 casos por cada 100.000 habitantes. Del total de nuevos positivos, el 91,5 por ciento han sido por transmisión sexual. Por sexos, el 81 por ciento de los casos se ha diagnosticado en hombres y un 19 por ciento, en mujeres. La transmisión en hombres que tiene relaciones sexuales con hombres supone el 55,8 por ciento del total de las nuevas infecciones. La franja de población más afectada por las nuevas infecciones es la de hombres de 35 a 44 años. La directora general de Salud Pública, Lidia Clara Rodríguez, recomendó ayer que las personas que hayan tenido una exposición de riesgo soliciten una prueba en su centro de salud, o bien un test rápido en las farmacias habilitadas o en el Comité Antisida, "para empezar el tratamiento cuanto antes, en caso necesario". En Asturias, 2.656 personas estaban a tratamiento el año pasado.

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