Los alimentos de calidad producidos en Asturias ganan prestigio en todo el mundo, y aumentan su demanda en momentos claves como la Navidad, tal como se ha podido comprobar en las pasadas celebraciones. Tanto los productos con sello europeo, como los que se engloban en la marca "Alimentos del Paraíso Natural", una herramienta para certificar la calidad de las producciones promovida por el Gobierno del Principado.

Con esta etiqueta se distingue en el mercado productos agroalimentarios y pesqueros que reúnen unas determinadas condiciones y cumplen unos requisitos específicos que van desde la materia prima y el proceso de elaboración hasta el producto final, de tal manera, que garanticen a quienes los consumen su origen geográfico y su calidad certificada. La marca engloba tanto productos frescos (carnes, pescado, frutas o miel) como productos elaborados (quesos, conservas, repostería o platos preparados) que han superado todos los controles exigidos por la administración regional.

En un territorio de pequeñas producciones, como es el caso de Asturias, es básico para competir en el mercado global y destacar la diferencia, lo que se consigue a través de marcas de calidad. Estas son las que permiten identificar y singularizarse a las producciones, ofreciendo alimentos con un valor añadido mayor que reconoce sus calidades, su valor ecológico, la elaboración artesanal o el empleo de materia prima local. Bajo el paraguas de la marca Alimentos del Paraíso Natural se sitúan una gran variedad de productos que incluye denominación de origen protegida (DOP), indicación geográfica protegida (IGP), agricultura ecológica y otros productos de calidad y marcas de garantía. Las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas son sellos sometidos a protección comunitaria. Las DOP distinguen productos que son originarios de un lugar determinado, cuya calidad o características se deban fundamentalmente o exclusivamente al medio geográfico particular, con todos aquellos factores naturales y humanos inherentes a él y debe de ser elaborado en todas las fases de su producción, en la zona geográfica definida. Por su parte, una

IGP exige que el producto sea originario de un lugar determinado, poseer una cualidad determinada, una reputación u otra característica que pueda esencialmente atribuirse a su origen geográfico y que al menos una de sus fases de producción tenga lugar en la zona a la que alude la marca de garantía. La marca incluye producción ecológica, aquella que combina las mejores prácticas ambientales con la biodiversidad, la preservación de los recursos naturales y la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal, para obtener productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales.