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Duro abre una investigación interna sobre los pagos a una sociedad de Cascos

Jaime Argüelles, consejero delegado de la ingeniería, recalca que el supuesto acuerdo con el exministro lo tomó una dirección anterior

Francisco Álvarez-Cascos. Efe

Duro Felguera iniciará una investigación interna "profunda" para conocer si se produjeron pagos desde la compañía asturiana a la empresa Aqualium Spain, de la que era titular la mujer de Francisco Álvarez-Cascos, María Porto, según revelaron varios diarios madrileños. Jaime Argüelles, consejero delegado de Duro Felguera, aseguró ayer que se iniciará una pesquisa interna "ante el posible contrato de Duro Felguera con una sociedad de la familia de Álvarez-Cascos" y recalcó que, de existir, "es algo que procede de una administración anterior" de la empresa. En esa administración, señaló, "nadie de los que ahora estamos estábamos entonces".

Argüelles resaltó que, con el resultado de esa investigación interna, "realizada con la transparencia que nos caracteriza", la dirección de Duro Felguera decidirá si "hay que tomar alguna medida, y en función de los resultados, tomaremos las medidas oportunas que se requieran, si se requiriesen".

Argüelles afirmó que tanto el consejo de administración de Duro Felguera como él mismo, en calidad de consejero delegado, "siempre hemos manifestado nuestro total compromiso con las actuaciones correctas". De haberse producido alguna situación irregular, Argüelles no dudó en decir que se "tomarán medidas, porque para nosotros es clave nuestro estilo de gobernanza actual, una gobernanza transparente y un comportamiento ético".

El nombre de Duro Felguera aparece en la contabilidad de la empresa Aqualium, vinculada al exministro del PP Francisco Álvarez-Cascos, que la gestionaba. Esta firma facturó más de 400.000 euros a antiguas direcciones de la multinacional asturiana Duro Felguera y de la alemana ThyssenKrupp Elevator (actual TK Elevator), con gran implantación en Asturias. Aqualium les cobraba por trabajos de "asesoramiento" y otros análogos y ajenos al mundo del arte, pese a que esa era la actividad principal de Aqualium. En ambos casos, los gestores empresariales de entonces llegaron a abonar a través de la citada sociedad cantidades mensuales fijas.

El diario digital "El Español" aseguró que, aunque sobre el papel el exministro no tenía vínculo con la citada sociedad, documentos que obran en poder de la Fiscalía Anticorrupción acreditan que era Álvarez-Cascos quien gestionaba Aqualium Spain y quien se beneficiaba de los ingresos de esta sociedad, que fue constituida en febrero de 2004, dos meses antes de que Álvarez-Cascos cesara como ministro de Fomento.

Los pagos periódicos de Duro Felguera comenzaron en 2015, a las puertas del inicio de la grave crisis que puso al centenario grupo asturiano de ingeniería al borde de la bancarrota, y se cortaron en 2018, con la llegada de José María Orihuela a la posición de primer ejecutivo de la compañía. Según "Abc", Duro Felguera abonaba 5.000 euros mensuales a la sociedad vinculada a Álvarez-Cascos. Según este diario, Aqualium también facturó "asesorías" a ThyssenKrupp. Este periódico intentó ayer obtener la opinión de la compañía sobre estas afirmaciones. Según este relato, antes de que se produjera en 2020 el cambio de propiedad y de gestores de Thyssen, la multinacional pagó algo más de 4.000 euros al mes en 2014 y 2015 al exministro, a través de dos centros ubicados en Madrid y Gijón.

Una operación frustrada

Según publica "El Periódico de España", del mismo grupo editorial que LA NUEVA ESPAÑA, la sociedad Aqualium recibió el encargo de actuar como intermediaria en la compra de un cuadro de Tàpies por parte de una constructora, Azvi SA, a la que el Ministerio de Fomento, con Álvarez-Cascos a la cabeza, le adjudicó en los años 2002 y 2003 obras por valor de 223 millones de euros, según consta en un informe del caso de los "papeles de Bárcenas" elaborado por la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) del Cuerpo Nacional de Policía (CNP). Sin embargo, la operación se frustró finalmente y la empresaria se vio obligada a devolver los fondos a su cliente.

Los agentes de la causa sobre la caja B del Partido Popular, capitaneados por el inspector jefe Manuel Morocho, hicieron el recuento tras recibir la documentación del Ministerio de Hacienda relativa a la contratación pública adjudicada a Azvi, cuyos directivos aparecían en los denominados papeles de Bárcenas como donantes de 858.000 euros al partido de Álvarez-Cascos. En su declaración en la Audiencia Nacional, Manuel Contreras reconoció que su empresa patrocinó foros y actos a los que acudían líderes políticos del PP, aunque negó haber realizado pagos directos a este partido.

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