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Adif promete que las obras del AVE en León se harán sin cortar las vías a Asturias

El administrador ferroviario descarta soterrar el trazado en San Andrés del Rabanedo, como exige una plataforma vecinal, porque retrasaría "diez años" la conclusión de la línea de alta velocidad al Principado

Protesta vecinal. Integrantes de la plataforma por el soterramiento en San Andrés del Rabanedo se manifestaron ayer contra los planes de Adif para el municipio, aprovechando la presencia de dirigentes ministeriales. | F. M.

La integración de las vías del tren en el municipio de San Andrés del Rabanedo, junto a la ciudad de León, "no afectará al AVE a Asturias". Así lo prometió ayer el secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, durante la presentación del proyecto para integrar el actual trazado ferroviario, por el que circularán los trenes de alta velocidad entre León y Asturias. No habrá soterramiento, y sí cubrimiento de las vías, sobre las que se habilitarán parques, jardines y paseos peatonales y ciclistas. La razón esgrimida por Adif para desechar el soterramiento es que retrasaría durante 10 años la conclusión del tramo León-La Robla, en la línea de alta velocidad al Principado, mientras que cubrir las vías llevará "solo" cinco, con la particularidad de que no será necesario cortar la circulación durante la ejecución de los trabajos. El proyecto elaborado por el Administrador Ferroviario tiene un presupuesto estimado de 50 millones de euros, y el compromiso del Ministerio de Transportes es licitarlo este año.

La presentación incluyó una proyección en la que buena parte del tiempo se centró en subrayar los aspectos negativos de los soterramientos. Todo ello mientras en el exterior del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo se manifestaban varias decenas de vecinos, reclamando el soterramiento de las vías, tal y como se les había prometido en 2002. Según los dirigentes gubernamentales y de Adif soterrar las vías requeriría cortes ferroviarios, pues habilitar desvíos en esa zona es "inviable", y obligaría a realizar "ajustes en el planeamiento urbanístico del municipio" y "cortes o desvíos de tráfico viario, de vehículos y peatones en la fase de ejecución de las obras".

Más aspectos negativos: los soterramientos no permiten "desarrollos por fases" y presentan una mayor "complejidad", así como un "incremento del tiempo de ejecución y puesta en servicio". Los dirigentes estatales hablaron asimismo de "riesgos hidrogeológicos por posible afección a acuíferos subterráneos o niveles freáticos", de "afección a servicios existentes al tratarse de una zona urbana consolidada", de "transmisión de vibraciones a edificios colindantes", de "aumento de recorridos del viajero en una evacuación, especialmente en caso de incendio", de "complejidad de accesos de equipos de emergencia", de "limitación en la ampliación de tráficos futuros por reducción de superficie disponible", de "limitaciones en la explotación frente a cualquier incidencia que surja", de un mayor "coste futuro de mantenimiento", del incremento del gasto "en instalaciones de seguridad", y de una "accesibilidad más compleja para los equipos de mantenimiento por diferencia de cota".

Los vecinos que defienden el soterramiento manifestaron su profundo malestar por este tipo de aseveraciones. Sobre todo porque chocan frontalmente con las "alabanzas" realizadas por los dirigentes del Gobierno central hace solo unos días al presentar el soterramiento del ferrocarril en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).

La portavoz de la plataforma en defensa del soterramiento de las vías en San Andrés del Rabanedo, Marta Román, resumió su opinión sobre el proyecto presentado ayer en una palabra: "Humo. No cuidan los cuatro jardines que tenemos y van a cuidar eso, que es como el Amazonas", señaló, en referencia a las zonas verdes que planea Adif.

En lugar del soterramiento el Administrador Ferroviario anunció "la solución más sostenible", que incluye diversas actuaciones. Entre ellas, la ejecución de paso inferior en el ámbito de la avenida Párroco Pablo Díez, por la que discurre una carretera nacional. Por el paso inferior podrán circular vehículos y peatones. Además, se cubrirán las vías en unos 400 metros, y liberará la zona que ahora ocupan unos talleres de Renfe. Como ejemplo de "éxito" de la integración del ferrocarril por cubrimiento, Flores y sus acompañantes señalaron la realizada en Barcelona-Sants.

Los próximos pasos de Adif serán: "Licitar la redacción del proyecto constructivo este año" y "trabajar con todos los agentes para el traslado de los talleres ferroviarios y la transformación urbana de la zona", según anunció Flores, que estuvo en San Andrés del Rabanedo acompañado por la delegada del gobierno en Castilla y León Virginia Barcones; el subdelegado del ejecutivo en León, Faustino Sánchez, y la directora general de Planificación, Estrategia y Proyectos de Adif, Montserrat Rallo del Olmo.

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